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El Gerente de Operaciones, Marcelo Zuliani, aclaró, que "las pasarelas del Parque Nacional  Iguazú no están rotas, se desplazaron de su posición original para  permitir que el flujo de agua pase libremente"

Las Cataratas siguen desbordadas de agua pero la estructura de las pasarelas no se dañaron

Por UNO

El río Iguazú evidenció una bajante pronunciada en la crecida que tuvo en la zona de las Cataratas, donde parte del recorrido de pasarelas debieron ser corridas de su posición original para permitir el paso del agua, tornando imposible acceder a la zona de la Garganta del Diablo, el salto más popular de los 275 que hay.

El Gerente de Operaciones de la empresa Iguazú Argentina, Marcelo Zuliani, aclaró, que "las pasarelas del Parque Nacional  Iguazú no están rotas, se desplazaron de su posición original para  permitir que el flujo de agua pase libremente y no comprometa las estructuras de hormigón".

El monitoreo que realiza la Compañía Paranaense de Energía, en Brasil, determinó que el caudal del río bajó 1.350 metros cúbicos y se ubicó así en 9.950 metros cúbicos por segundo, luego de que el martes a la noche se registrara un pico de 17.300 metros cúbicos por segundo.  Mientras tanto, la empresa Iguazú Argentina informó que se aguarda un mayor descenso del agua para poder hacer un relevamiento de la totalidad de los daños.

"El sistema diseñado y construido por Iguazú Argentina ha dado muestras de su solidez, ya que ninguno de los pilares de hormigón se ha visto comprometido, permaneciendo intactos ante el caudal incrementado del río.

De este modo una vez que el río alcance los umbrales normales en su caudal, sólo será necesario reemplazar algunos de los tramos metálicos desprendidos, agilizando así el proceso de rehabilitación", detalló la firma en un comunicado.

Zuliani, aclaró que el mecanismo de pasarelas se activa para  que no se dañe la estructura y funciona de acuerdo a los distintos niveles del río.

Cuando el río está bajo, las barandas de las pasarelas están levantadas y permiten la circulación de la gente hasta la Garganta del Diablo.

Al momento de subir el agua, las barandas se rebaten para permitir que el flujo pase libremente, reduciendo la resistencia, permitiendo de ese modo que algún tronco en flotación pase por encima.

Si el nivel del río es muy alto, la velocidad del flujo aumenta, y es entonces cuando se procede a desprender las pasarelas, como ha ocurrido en algunos tramos, para no comprometer la estructura de hormigón.

Zuliani aclaró que el Parque Nacional Iguazú no cerró en ningún momento, y más de 2.600 personas ingresaron diariamente a visitar a una de las "Siete Maravillas del Mundo".

La fuerte crecida de los ríos Paraná e Iguazú elevó el estado de alerta en cuatro provincias del litoral, por lo que las autoridades de Misiones, Corrientes, Chaco y Santa Fe monitorean las 24 horas la emergencia hídrica y ya diseñan planes de evacuación para miles de familias.

Fuente: NA