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La venta de los libros escolares es floja por los aumentos y los paros

Mariana Gilgil.mariana@diariouno.net.ar

A diferencia del año pasado, la venta de textos escolares viene lenta y floja. Los paros en la educación y el aumento del precio de los libros son las principales causas que mencionan los libreros que han retrasado las compras de los títulos que piden los docentes al inicio del ciclo lectivo. Con relación al año pasado, las subas de este rubro rondan el 25%.

En general, los colegios privados son los primeros que entregan las listas a los alumnos con los nombres de los textos para las distintas áreas de estudio. En promedio, se solicitan entre tres y cincos libros para el segundo ciclo, mientras que para los estudiantes del primer ciclo piden un manual que incluye todos los temas curriculares.

El gasto promedio de una familia para responder al pedido de los docentes es de aproximadamente $500 por cada chico.

En tanto, las escuelas públicas se caracterizan por requerir una menor cantidad de libros e, incluso, facilitan alternativas para los que tienen menor poder adquisitivo.

Si bien hay stock suficiente en las librerías del microcentro mendocino, en algunos casos, cuesta conseguir títulos de libros de Inglés por el problema de las importaciones, según contó Diego Corradi, vendedor de la librería ubicada en San Juan y Garibaldi.

De todos modos, “por suerte, esta semana repuntó la concurrencia de clientes al local que estaba bastante parada para esta época del año”, dijo esperanzado.

En la vereda de enfrente, para Santiago Salomone, a cargo de la librería Rayuela, el panorama es el siguiente: “Las ventas vienen lentas.

Si bien las clases empezaron en febrero, los paros y el fin de mes hicieron que los clientes no se apresuraran y se tomaran un tiempo para concretar las compras con las tarjetas de crédito para pagar los resúmenes en abril”.

Otro de los factores que, según el librero, perjudicó al rubro es que “a veces las editoriales venden directamente los ejemplares en los mismos colegios a través de promotores que hacen descuentos”.

Con respecto a las fotocopias, Salomone opinó: “Siempre existieron y eso no afecta tanto las ventas porque la mayoría de los libros que demanda la educación de la escuela primaria tiene figuras, gráficos y dibujos que son indispensables a la hora del aprendizaje. En cambio, de los textos de las actividades de inglés son los que con mayor frecuencia la gente opta por hacer copias”.

Un boom en picada

Hace algunos años, existió el boom de las compras comunitarias entre los padres de un mismo curso e, incluso, a veces organizada por los propios docentes. Sin embargo, esta tendencia viene en picada porque uno de los requisitos de las librerías es comprar un mínimo de 20 ejemplares con la ventaja de una pequeña rebaja del 10%.

“Se hace muy difícil juntar todo el dinero entre los padres, ya que requiere de esfuerzo y dedicación de una sola persona. El que lo hizouna vez, no lo hace nunca más porque se termina desgastado con esta situación”, contó por su experiencia.

Los usados

En un relevamiento que realizó Diario UNO por las librerías del centro, fue posible comprobar que la gente se queja de los precios de los libros nuevos y trata de adquirir una versión usada.

Sin embargo, el problema es que cuesta mucho conseguirla porque los docentes piden todos los años ediciones nuevas.

“Los textos escolares que piden los maestros en la escuela primaria son prácticamente descartables. Por eso no podemos comprar la mayoría de los usados que traen los papás porque después nos quedan de adorno en el negocio”, expresó Claudia Caruso, de la librería San Juan.