Diario Uno País

Aunque no está permitido, Capital admite que hay muchos que tiene música y pistas de baile, y responsabiliza a los comerciantes por incumplir las normas. Los vecinos no duermen.

La municipalidad de Capital admitió que hay bares que funcionan como boliches en la Arístides

Por UNO

Laura Zuliánzulian.laura@diariouno.net.ar

Vive en la calle Sargento Cabral, a dos cuadras de calle Arístides, en la Quinta Sección, de la ciudad, hace 20 años. Llegó ahí porque era tranquilo y residencial, pero la situación cambió. Tiene 66 años, ya sufrió un infarto y está jubilado por invalidez. Para él el descanso es necesario, tiene que dormir. Sin embargo, los fines de semana, a mitad de la noche, en pleno sueño empieza a escuchar un “pum, pum, pum” que lo despierta. Y así sigue hasta las siete de la mañana.

Lo que le quita el sueño a este vecino –no quiso dar su nombre– es la música de los boliches de la Arístides que técnicamente no son tales, pero que tienen un funcionamiento muy similar: cerca de las dos de la madrugada la gente se agolpa en las puertas, afuera hay una persona de seguridad que decide quién entra y quién no, un paso más adelante hay otro empleado que, como en un boliche, cobra entrada con distinto precio para hombres y mujeres y con un trago.

Una vez adentro, sospechosamente, todo parece un local para bailar y no un bar. Mesas, no hay. Mozos, tampoco. El público está parado y, efectivamente, como en un boliche, baila apretado, se choca con casi todos los que están, y consumen tragos que adquirió en una barra luego de amontonarse para que el barman tome el ticket que le dieron en la entrada. La música, por supuesto, suena fuerte y a un nivel en el que para escucharse con otro hay que hablarle al oído y a los gritos.

Lo curioso es que la Municipalidad de Capital no permite ni habilita boliches en la calle Arístides Villanueva. Aunque hay algunos bares que tienen un funcionamiento parecido. La posible aprobación de una nueva ordenanza sobre usos del suelo –dice qué se puede hacer y dónde– desató la polémica entre los vecinos y la Comuna. Los lugareños temen que se legalice una situación que de hecho ya es una realidad.

Tres locales en la mira

Sobre esa arteria hay al menos tres bares que, a cierta hora de la noche, levantan las mesas y funcionan como boliche. Sandra Gómez, secretaria de Gobierno del Municipio, dio crédito a esta situación y dijo que fehacientemente es algo que pasa.

“No es posible poner un inspector todos los días y a toda hora sólo en esa calle”, justificó la funcionaria sobre esta irregularidad que se constata varios días a la semana. Y ratificó que hoy no está permitido el baile en ese sector. “Una vez que se retira el control y cuando los inspectores se van, es cuando incumplen”, remarcó lo que sucede y agregó que saben que llega un determinado momento en el que se transforman en boliches pero que para hacer la multa el controlador, tiene que ir y verlo en el momento.

También llamó a los comerciantes a reflexionar sobre la situación para que sean más responsables en cuanto al cumplimiento de las normas y que no busquen la ganancia económica a costa de riesgos innecesarios para los clientes.

Todos los fines de semana, Capital saca a la calle a cerca de 40 inspectores, de los cuales 20 se ocupan de los controles de alcoholemia y los restantes se encargan del resto de los controles.

“Nosotros ya sabemos que hay algunos que funcionan como boliche y que no cumplen con la regla de la acústica”, dijo el vecino. Y aclaró que la cuestión de fondo no es que dejen de trabajar, pero sí que dejen dormir. “Para zona de locales bailables, está Chacras”, opinó.

El hombre no está de acuerdo, claramente, con la posibilidad que plantearía una nueva ordenanza –aún no se aprueba– de que se amplíen las actividades permitidas en los bares de esta sección.