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“La interna del PJ no me afecta y no quiero que pegue en Emesa”

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Por Marcelo Arcemarce@diariouno.net.ar

Sin edificio, sin despacho, sin presupuesto, sin directorio y sin empleados, Alejandro Neme el viernes fue puesto al frente de la Empresa Provincial de Energía SA (Emesa), que es, sin dudas, una de las apuestas políticas más fuertes de Francisco Pérez.

Más allá de esa imagen de desolación que da un proyecto que fue diseñado para manejar todos los recursos energéticos de la provincia, el flamante titular del directorio de la empresa dice: “Hay mucha preocupación con el tema de la falta de presupuesto, pero la verdad es que el que menos preocupado está soy yo”, desestima en un tramo de la entrevista con Diario UNO, a las pocas horas de su nombramiento y en un salón prestado del Ministerio de Infraestructura, en la Casa de Gobierno.

Lo primero que le manifestó al gobernador cuando asumió fue que le iba a cambiar el nombre a la empresa. “No me gusta que se llame Emesa, no me gusta cómo suena. Sí me gusta Empresa de Energía Mendocina, pero no Emesa. Parece una e con una mesa. Me gustaría reflejarle a la gente lo que significa esta empresa. Amigos míos me llamaban por teléfono y me preguntaban: ‘¿Te vas a trabajar a Edemsa?’. El nombre de fantasía de la empresa confunde, hay que cambiarlo”, sentencia.

Luego se mete de lleno con lo que será su trabajo. “Esta empresa va a ser importante porque va a concentrar los intereses provinciales en materia energética. Va a ser titular de los derechos de explotación y exploración de las áreas no concedidas de petróleo. En todo nuevo emprendimiento energético solar, eólico, hidroeléctrico, estatal o privado es voluntad política que Emesa tenga una participación accionaria, si bien no está escrito en la ley. Habrá que ver cómo se produce esto, porque al ser una empresa sin cash, sin dinero para poner, se pagarán las participaciones con lo producido.

–¿Cómo se puede desarrollar una empresa sin presupuesto?–Hay mucha preocupación con eso y el que menos preocupado está por eso soy yo. En realidad, hay mucho trabajo inicial de ordenamiento y planificación en el que realmente se necesitan pocos recursos. Yo estoy pensando terminar este año con no más de 10 personas. El gobernador va a dotar de partidas iniciales para poder funcionar este año, que serán de $1,5 millones.

–Cuando se habla de la creación de una empresa, uno imagina que, al menos, debe haber una estructura que la respalde.–Bueno, pero la principal diferencia que tenemos con las empresas que conoce la gente es que esta no es una operadora. No necesito operarios, como Edemsa, AYSAM o Distrocuyo. No operamos activos como una petrolera, somos desarrolladores de nuevas materias de negocios y no tenemos que operar. Esto es como un semipiso en Buenos Aires, en donde funciona un holding. ¡Ahí está! Es un holding esto. Por eso, se explica que con poca gente vamos a poder cumplir con el objetivo.

–¿Cómo van a hacer para no superponerse con el resto de la administración pública? Ya hay muchas áreas del Gobierno que cumplen la función que viene a cumplir Emesa.

–En el caso petrolero, tenemos la Subsecretaría de Hidrocarburos, que es la autoridad de aplicación; el Ministerio de Infraestructura en el caso del sector eléctrico o del agua. Con lo cual, en realidad, estamos viniendo a soportar funciones que hoy se ponen en un ámbito empresarial, pero quienes van a cumplir con la vigilancia de los contratos serán esas reparticiones. Nosotros participaremos en calidad de socios.

–Usted asume en plena crisis energética, sobre todo en la producción de petróleo. Y están los problemas con el agua y la electricidad también... –Disminuyó en forma importante la declinación en la producción de petróleo y creció la producción de gas. Hay conciencia de los problemas y las provincias, en líneas generales, han hecho un gran esfuerzo en materia tarifaria.

–Se sabe que es usted un histórico del peronismo. ¿En qué etapa se encuentra hoy en relación a su partido?–Yo soy un afiliado al justicialismo, pero dejé de militar en el momento en que me fui a la actividad privada. De la interna, no participo ni voy a participar. Soy leal al gobernador en las cuestiones que hagan la construcción de riqueza y de una mejor gestión. En lo otro, soy independiente. La interna peronista no me afecta y no quiero que pegue en el funcionamiento de esta compañía. No milito en el peronismo, pero voto sistemáticamente al peronismo.

–Mucho se habla siempre de los profesionales que declinan pasar de la actividad privada al Estado. ¿Usted por qué lo hizo? –Hay una diferencia salarial importante. Voy a ganar el 60% de lo que ganaba. Pero después de mucha duda me gustó el desafío. Es una apuesta y la clave fue el acompañamiento de mi familia. Mi mujer me terminó de convencer.

La falta de apoyo opositor–La oposición política respaldó en su momento la creación de la empresa de energía de Pérez, aunque luego, en la discusión del estatuto, cambió su posición. Lo hizo por el decreto 1.277 que firmó Cristina de Kirchner que le quitaría a Mendoza el manejo de sus recursos petroleros. Y una empresa de estas características sin petróleo, queda reducida a la nada.

–Sí, la discusión se complicó por el decreto de Cristina. Yo me quedo muy tranquilo: fue una señal política de la Nación de decir que el tema petrolero tiene que estar enmarcado en una política nacional: “Ustedes son los dueños de los recursos, pero nosotros tenemos que tener facultades jurisdiccionales”, dijeron. Si es constitucional o no, no me interesa, como tampoco discutir si el decreto nos va a dejar funcionar o no. Yo, si hubiera sido asesor radical, hubiera aconsejado otra cosa.

–El radicalismo tiene, por ley, derecho a sentarse en la comisión fiscalizadora de la empresa. Pero todavía discute si hacerlo o no...–Siempre ha tenido una posición de fomento de las empresas estatales. Siempre lo ha hecho y recuerdo que cuando yo era gerente general de EMSE, se opusieron a la privatización. El argumento del decreto de Cristina no es suficiente para tapar la contradicción que significa oponerse. Yo tengo una tradición de diálogo y confió en que me van a escuchar, por lo menos. Yo espero que se integren a la empresa y si no, les mandaremos los informes para que los lean.

–El petróleo es la clave: esta empresa será otra cosa si no va a poder manejarlo. ¿Usted garantiza que la Provincia va a poder administrar sus recursos hidrocarburíferos sin responder a las presiones de YPF, por ejemplo?–Yo puedo garantizar que el gobernador no me ha pedido que haga nada para favorecer a YPF. Lo que me ha explicado es que en el momento en que se estaban por adjudicar otras áreas, el escenario cambió por la nacionalización de YPF. Para ser sincero, me parece que el hecho de que YPF se haya convertido en la petrolera de bandera, le da una ventaja comparativa. Pero no por Mendoza, porque el resto de las operadoras que son más pequeñas se van asentir tentadas de asociarse con YPF para competir.