Diario Uno País

En el Chaco y parte de Formosa hay un monte continuo de 250.000 hectáreas que tras 20 años será un área nacional protegida. Claro que hasta ahora sólo autoridades chaqueñas han realizado gestiones. Galería de fotos.

La Fidelidad, de estancia a parque nacional en el espeso Impenetrable

Por UNO

Un hecho sangriento, el asesinato del único dueño de la estancia La Fidelidad, ubicada en el Impenetrable chaqueño, precipitó la concreción de un sueño que por más de 20 años mantuvieron conservacionistas y guardaparques: convertir unas 250 mil hectáreas de monte continuo en un área protegida nacional.

Biólogos de tres generaciones especializados en carnívoros grandes revisan informes con datos de espacios recorridos en la ex estancia La Fidelidad (LF), una extensión de 250 mil hectáreas de altísimo valor ambiental en el que  conviven el chaco semiárido y el chaco húmedo. Camino de convertirse en Parque Nacional por “suscripción popular”, una novedosa modalidad para pagar la expropiación, resguardará una importante muestra del mítico bosque Impenetrable.

La propiedad está ubicada en Chaco y Formosa, pero sólo la primera, por ahora, hizo avances concretos para sumar 150 mil hectáreas al sistema nacional de áreas protegidas.

Impensadamente, el horrendo asesinato en enero de 2011 del único dueño de la estancia, el excéntrico italiano Manuel Roseo, dejó a la propiedad sin herederos –entonces– y precipitó las acciones de los ambientalistas, que convencieron muy rápidamente al gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, de su importancia y valor estratégico en términos de conservación.

Se inició un proceso durante el que aparecieron herederos, se impuso un administrador judicial de las 250 mil hectáreas mientras ONG conservacionistas pujaban por la creación de un área protegida de rango nacional porque la ex estancia en términos productivos nunca fue usada como tal y mantiene la preciada biodiversidad en un “bosque continuo”.

La intervención de personalidades como Mempo Giardinelli, que puso oídos a Emiliano Ezcurra, del Banco de Bosques, y a Oscar Braslavsky de la Red Yaguareté, entre otros, fue determinante para que el gobierno chaqueño declarara la zona “reserva de utilidad pública sujeta a expropiación”, con lo que quedó asegurado el futuro de esa porción de monte chaqueño.

El 7 de julio del 2011 una ley chaqueña creó la reserva de recurso La Fidelidad, que la preserva para futuras generaciones. Durante las últimas fiestas de Navidad y año nuevo, pese a los 50 grados promedio en la zona, se instalaron pegados al antiguo casco de La Fidelidad –o ex Bunge y Born como también se conoce al lugar–, campamentos de científicos, guardafaunas chaqueños y guardaparques nacionales.

Es interesante la presencia de los baqueanos Gustavo Ayala y Alexis Soraide, expertos en el terreno, que guían a los científicos por la densa vegetación atravesada por ríos, lagunas y esteros que resultan en una flora y fauna diversas.

Pero La Fidelidad –150 mil hectáreas en el Chaco, 100 mil en Formosa– figura en la agenda de los ambientalistas desde los años '80 por sus altos índices de conservación, con enormes superficies en apariencia vírgenes sin desmontes ni cultivos y porque al intento de cría de ganado del propietario se lo tragó el monte de vinales, itines, algarrobos, palos borrachos y quebrachos.

Se sabía que el lugar funcionaba como paraíso de cazadores, al que ingresaban en forma furtiva o con la venia de Roseo el italiano que, cuenta la leyenda, le dijo “no” al mismísimo Eduardo Eurnekian cuando el empresario quiso comprar La Fidelidad. Él vivía muy humildemente, en Juan José Castelli, el pueblo “Puerta del Impenetrable”, 233 kilómetros al noroeste de Resistencia, donde sicarios lo ejecutaron el 13 de enero del 2011 y a la viuda de su hermano Luis, Nelly Bartolomé.

Ahora, todos (guardaparques, guardafaunas, científicos, baqueanos, el cocinero) trabajan febrilmente para tener cuanto antes relevado el terreno. Pero no todo es trabajo, también el asombro ante las manifestaciones de la naturaleza como la luz que rebota en los ojos de los yacarés durante la noche en el monte chaqueño. Compiten con las estrellas de la Vía Láctea.

Chele Martínez Martí es un biólogo español, de Murcia, experto en panteras y jaguares. “Amo los gatos grandes”, dice con una sonrisa que no desaparece nunca pese al calor abrasador de la jornada chaqueña. Como si nada, recuerda los más de 50 grados en el campamento.

Junto con la joven bióloga Flavia Caruso nunca salieron de La Fidelidad desde que ingresaron en los primeros días de enero para recolectar datos: “Nuestro trabajo consiste en identificar áreas prioritarias para grandes mamíferos. Esta información va a ser usada luego como herramienta para facilitar el manejo de lo que será el futuro Parque Nacional. Daremos recomendaciones. Si La Fidelidad queda partida por la mitad, lo que se puede hacer es aumentar las densidades de animales grandes que viven aquí. Como decía Pablo Perovic (biólogo senior y guardaparque) en un lugar de Chaco semiárido un recurso limitante es el agua. La Fidelidad tiene agua pero en algunos lugares muy grandes, muy extensos queda lejos. Si allí se excavasen tajamares, pozas de agua naturales estratégicamente situados se puede aumentar la densidad de esas especies, que por otra parte son presas para el jaguar. Sería como crear un hotel cinco estrellas para jaguares aquí (sonrisas). Aumenta la densidad de esos bicharracos y automáticamente aumenta el área de acción con agua y presas para el yaguareté”.

En dos provinciasLa ex estancia es biprovincial, porque parte de su territorio, unas 100 mil hectáreas, están en Formosa pero por ahora esa porción no está en el área protegida. El gobierno formoseño tiene otros tiempos, admiten los conservacionistas.

Así, en el amplio y profundo sueño verde de los ecologistas, La Fidelidad pasaría a formar parte de un corredor de conservación entre el Bañado La Estrella, al sur del río Pilcomayo, y el Parque Nacional Copo, en el noreste santiagueño. Un área para recuperar al predador más grande de la Argentina, el yaguareté.

Fuente: www.chaco.travel

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Verde. La humedad lo hace verse permanentemente en este sitio.
Verde. La humedad lo hace verse permanentemente en este sitio.
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Impresionante. La espesa vegetación del lugar y los ríos que la cruzan.
Impresionante. La espesa vegetación del lugar y los ríos que la cruzan.
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Fauna. Es una de los aspectos más importantes de La Fidelidad. Es muy amplia la lista de nombres de animales que se observan en este increíble lugar.
Fauna. Es una de los aspectos más importantes de La Fidelidad. Es muy amplia la lista de nombres de animales que se observan en este increíble lugar.
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Bellos paisajes. Los hay en toda la reserva.
Bellos paisajes. Los hay en toda la reserva.
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A navegar. Se puede conocer parte del Impenetrable en una canoa.
A navegar. Se puede conocer parte del Impenetrable en una canoa.