Diario Uno País

La planta de tratamiento vendió 88.200 kilos de residuos. Los recicladores se llevan un porcentaje de las ganancias.

La basura que alimenta a 20 familias en General Alvear

Por UNO

Gonzalo Villatorovillatoro.gonzalo@diariouno.net.ar

Mientras muchos miran con desinterés y desprecio una bolsa de residuos, desde la puesta en marcha de la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos en el departamento, los desechos de la sociedad se convirtieron en la fuente de ingreso para 20 familias y un buen negocio.

En los primeros cinco meses del año, se comercializaron 88 toneladas de basura para reciclar y en el municipio esperan llamar a un nuevo concurso de precios próximamente.

El paquete con 88.200 kilos de material residual le reportó a la Comuna y a la cooperativa de trabajo que maneja la planta un ingreso de $70.000. El lote estaba conformado por plásticos (pet), cartón, vidrio y nailon.

Si bien no superaron las 118 toneladas que vendieron en el último trimestre de 2012, las cifras obtenidas hasta el momento son auspiciosas. “A este ritmo podemos triplicar lo del año pasado, nuestro objetivo está centrado en llegar a los 300.000 kilos para que la planta sea autosustentable”, remarcó Alejandro Llul, director de Gestión Ambiental del Municipio.

Anulen Suyai es la cooperativa de trabajo que opera la planta. Está conformada por 20 personas que estaban desocupadas, vivían de la basura pero como cirujas o en el mejor de los casos eran changarines.

“Es una tarea muy sacrificada y también ingrata, nadie se da cuenta del trabajo que se hace, hay que estar con pañales usados, comida podrida, desechos médicos en algunos casos o hasta animales muertos que de vez

en cuando aparecen. Sin embargo, tenemos esperanza en que se puede dar mucho y contribuir a una mejor calidad de vida, nuestra y la de todos los vecinos”, remarcó Miguel Rivas. A los 40 años y con cuatro hijos, el obrero está desde que comenzaron a dar forma a la cooperativa en los papeles.

“Uno siempre está en búsqueda de trabajo y cuando se dio esta oportunidad empezamos con reunionesy charlas, pasó el tiempo pero hoy estamos con la cooperativa, nos falta la matrícula nacional para tener más beneficios”, contó.

Para incentivar la producción, los obreros tienen un incentivo con el salario mensual, reciben el 25% de las ganancias que se obtienen por la venta del material para reciclar y si la producción de fardos aumenta, está la decisión de “elevar el porcentaje en la misma proporción”, agregó Llul.

Con el último aumento, los recicladores cobran $2.900 y se llevarán un bono extra de $800. “No es mucho, aunque las condiciones se han ido mejorando, empezamos con $1.300 y esperamos conseguir otros beneficios con la matrícula nacional de la cooperativa como tener el monotributo social o poder acceder a la asignación universal por hijo, algo que hoy no tenemos”, cerró.