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Para los camaristas, la conducta del hombre “implicó no sólo restar tiempo a sus ocupaciones, sino utilizar en beneficio propio los bienes (tinta, resmas de papel, etc.) de su empleadora.

 

La Justicia avaló el despido de un empleado por sacar fotocopias personales en su trabajo

Por UNO

La Cámara laboral avaló el despido con causa, sin derecho a indemnización, de un empleado de la

obra social de colectiveros por sacar gran cantidad de fotocopias para su uso personal.

La Sala Cuarta de la Cámara, con las firmas de los jueces Héctor Guisado y Oscar Zas, revocó

un fallo de primera instancia que había considerado que "el incumplimiento incurrido no ameritaba

la ruptura del vínculo laboral sino una sanción ejemplificadota".

El 18 de octubre de 2009 la Obra Social Conductores Trasporte Colectivo de Pasajeros (OSCTCP)

despidió a su empleado -cuya identidad esta agencia mantendrá en reserva- ante "la grave inconducta

laboral en que incurriera en fecha 6 de setiembre de 2006, al realizar en su lugar de trabajo

tareas ajenas a las encomendadas".

Esas tareas "ajenas" fueron la extracción de "fotocopias tanto de material soez cuanto de

bibliografía diversa relacionada con textos bíblicos, sirviéndose de insumos de propiedad de la

Obra Social..., todo ello en horas de trabajo y sin la autorización correspondiente, constituyendo

una utilización incorrecta de las herramientas de trabajo, en perjuicio de los intereses de su

empleador".

La situación fue denunciada por dos compañeros de trabajo del sancionado a la Oficina de

Recursos Humanos de la obra social, que abrió un sumario interno.

El empleado admitió la falta y pidió disculpas: "manifiesto haber realizado las fotocopias

mencionadas en el informe, ante lo cual pido sinceras disculpas por no haber considerado la

seriedad de la falta. Asumo mi responsabilidad en el hecho. Las mismas fueron realizadas en calidad

de expreso favor, sin ningún tipo de lucro y sin haber obstruido el desempeño laboral, ya que

siempre prioricé el trabajo pertinente a mi sector".

Para los camaristas, la conducta del empleado "implicó no sólo restar tiempo a sus

ocupaciones, sino utilizar en beneficio propio los bienes (tinta, resmas de papel, etc.) de su

empleadora, y constituyó un incumplimiento de gravedad suficiente como para justificar la ruptura

de la relación laboral".

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