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“Había esperado toda la vida un trabajo así”

Marcelo Schmittschmitt.marcelo@diariouno.net.ar

Soto (30) es una muestra de las duras experiencias que están atravesando los 600 sanrafaelinos que están parados, sin trabajo, por la suspensión del proyecto para explotar sales de potasio en Malargüe.

Fabio había trabajado desde muy joven como cosechador de uvas, ciruelas y otras frutas que se siembran en el Sur provincial.

Padre de una hija, el hombre encontró hace unos 6 meses la oportunidad de cambiar su realidad laboral con el ingreso a una de las empresas proveedoras de la minera Vale.

Desde muy joven se ilusionó con trabajar en una compañía importante que le pudiera asegurar la estabilidad económica a su familia y la construcción de una vivienda para ellos.

Hace 6 meses ingresó a la empresa Cartellone, que fue contratada por los brasileños para construir el tendido eléctrico de alta tensión que iba a alimentar de energía al yacimiento.

En ese momento sintió que todo cambiaba en su vida y empezó a planear la construcción de su casa sobre la base de los ingresos económicos que la empresa le aseguraba por trabajar a 150 kilómetros de donde se ubica la mina.

Sin embargo el 21 de diciembre todo empezó a cambiar. Ese día los trabajadores fueron licenciados para que pudieran pasar las fiestas de fin de año junto con sus familias, y debían retornar el 6 de enero para retomar sus actividades.

A principios de enero, Vale comenzó a anunciar que tenía dificultades financieras para seguir con la inversión y el proyecto se paralizó hasta esta semana, cuando los directivos decidieron retirarse.

En este contexto Fabio y sus compañeros de trabajo no dejaron de percibir el salario básico, unos $5.000, que se les fue abonando durante los meses de verano.

Pero ahora la noticia de la suspensión trajo como consecuencia el envío, por parte de Cartellone, de los primeros telegramas de despido. La causa: la caída del proyecto.

Cuatro compañeros de Fabio ya recibieron la notificación, por lo que la novedad movilizó a un grupo de trabajadores de esta empresa que se concentraron en el centro de San Rafael para denunciar los despidos y pedir que el proyecto no se paralice.

En el medio de la manifestación, Fabio dialogó con Diario UNO y dijo que “500 empleados, de los cuales 150 son sanrafaelinos, estamos a punto de perder el trabajo”.

El sureño contó que “empezaron a llegar los telegramas de despido y 4 compañeros ya fueron cesanteados”. Y añadió que seguramente el resto “va a correr la misma suerte”.

Finalmente, Fabio reconoció que “toda la vida esperé una oportunidad para ingresar a una empresa como Cartellone, para darle a mi familia la estabilidad económica necesaria para construir un proyecto de vida”.