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La socióloga forma parte de Libres del Sur, partido del FAP que decidió unirse a la lista del ex vicepresidente, de cara a octubre. Dice que la libertad de conciencia es clave para zanjar diferencias.

Graciela Cousinet, de reina del Barloa a ser candidata de Cobos

Por UNO

Cecilia Amadeoamadeo.cecilia@diariouno.net.ar

Llega, puntual, en su auto de clase media, vistiendo ropa de clase de media, luciendo como de clase de media. Su condición de socióloga le sale por los poros en cada tramo de la entrevista. Reina vitalicia del Barloa, Graciela Cousinet, la cuarta en la lista de la UCR de Julio Cobos, de quien es amiga personal, sabe a ciencia cierta que su candidatura es testimonial. Pero no le importa.

Le llama la atención que muchos cuestionen su alianza con el ex gobernador y ex vicepresidente. “El socialismo siempre ha hecho alianzas con el radicalismo, como cuando Manolo Liberal fue diputado. Nosotros, desde Libres del Sur, hicimos una alianza con la UCR de Godoy Cruz y allí está Silvina Anfuso haciendo un muy buen trabajo en el Área de la Mujer”, argumenta.

Actual decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo, esta socióloga, divorciada, madre y abuela, participa desde el 2001 en la “mesa de los martes”, un grupo de intelectuales y artistas que se reúnen una vez por semana en el mítico carrito bar de Las Heras.

-¿Qué se cocina en esa mesa? ¿Se discute de política?-Tratamos de no hacerlo. (Risas.) En la mesa hay gente que es kirchnerista y gente que no lo es, entonces, para evitar problemas, no hablamos de política. Una lástima, porque se puede hablar sin pelearse, pero parece que últimamente no se puede en la Argentina.

-¿Su acercamiento a Cobos es parte de ese espíritu de tratar de recuperar el diálogo? ¿Cómo es que se separó de Montbrun, que tiene un perfil más de centroizquierda, y se acerca más a Cobos, que tiene un perfil más de centroderecha?-No hay que personalizar. No soy yo. La estrategia del FAP a nivel nacional es ampliar e incorporar otras fuerzas para lograr una oposición de centroizquierda. Acá, en Mendoza, el FAP está compuesto por dos partidos: el Socialista y Libres del Sur, del cual formo parte. Nosotros consideramos que esta estrategia es correcta y por eso decidimos hacer un esfuerzo e ir con la UCR. Esto no quiere decir que estemos peleados, porque seguimos sosteniendo la candidatura de Hermes Binner para el 2015. Pero en este momento hemos priorizado la necesidad de poner muchos diputados de centroizquierda en el Congreso para evitar el avance de la mayoría automática del kirchnerismo, donde la oposición no tiene ningún papel, salvo uno mediático o de denuncia. Esto debe terminar para sostener la democracia, el diálogo y el consenso, la independencia de los poderes. Soy amiga de la familia de Cobos porque estudié con la hermana (Alicia) toda la carrera. En una reunión, él me manifestó su deseo de que yo lo acompañara en la fórmula y le dije que me interesaba. Cuando los radicales dirimieron su interna, nos empezamos a juntar de manera más institucional. Como a la UCR le va bien en las encuestas, había resistencia a ceder lugares, por eso terminé en el cuarto lugar. Es una ubicación difícilmente “entrable”, pero no estoy ahí pensando que voy a ser electa.

-Entonces es testimonial…-Exactamente. Lo que queremos testimoniar es que apoyamos este esfuerzo de unidad de la centroizquierda. Sí hemos conseguido lugares “entrables” en los concejos deliberantes de Las Heras y Godoy Cruz, con Karina Ferraris y Silvina Anfuso.

-¿Cómo van a resolver las diferencias entre usted y Cobos respecto de temas como la despenalización de la tenencia de marihuana para consumo personal o la despenalización del aborto?-Son temas de conciencia. En los bloques no se vota de manera uniforme. Hay radicales que han presentado proyectos para la despenalización del aborto. También hay diputadas del Frente para la Victoria que han presentado proyectos similares, siendo que la Presidenta está claramente en contra. Acá, en Mendoza, pasó lo mismo. El adicalismo

ha sido uno de los que más ha defendido la aplicación del protocolo para el aborto no punible, pero también ha votado dividido. De todas maneras, estos temas no son los que dividen al país, no son temas de agenda pública, y la gente no va a votar de acuerdo a la posición que uno tome. Son temas vinculados a los nuevos derechos, como el atrimonio igualitario, donde se apela a la libertad de conciencia.

-Esa sería su piedra de salvación...-Lógicamente. No conozco la opinión de (la segunda de la lista) Patricia Giménez sobre estos temas, pero estoy segura de que en las listas de diputados provinciales habrá mucha gente que está a favor de sancionar estas leyes o por lo menos de empezar a discutir estos temas.

-¿Por qué cree que llamó tanto la atención que hayan podido hacer una alianza a pesar de estas diferencias?-Creo que tiene que ver con una cultura política diferente. Por ahí, los sectores de izquierda han sido más proclives a sostener a ultranza ciertos principios y eso ha impedido que se conformen en fuerzas mayores, en frentes amplios que sean capaces de disputar el gobierno, como sí pasó en Uruguay o Brasil. Creo que tenemos que empezar a desarrollar estas capacidades de articular y salvar diferencias en tanto creamos que tenemos ciertos objetivos comunes que son más importantes que las diferencias.

-Que son los que mencionó antes: sostener la democracia…-Exactamente… A los que les hemos agregado otros de carácter local, como la defensa de las economías regionales, que en este momento están entrando, lentamente pero sin descanso, en una crisis muy fuerte porque están perdiendo competitividad. Otro tema que nos une muy fuertemente es la defensa del agua. Ahí sí que no cedo. No podría hacer alianza con alguien que permitiera el ingreso de la minería contaminante a Mendoza. La ley Nº7.722 se sancionó durante la gobernación de Julio Cobos.

-¿Cuáles son esos temas que hoy dividen a la sociedad?-La defensa de la democracia, de la institucionalidad, de la transparencia; la honestidad, la necesidad de modificar la política para que deje de ser para enriquecer a los que la ejercen y pase a estar al servicio del conjunto. El tema de la corrupción es gravísimo. Por eso, estar en la fórmula con un hombre que ha sido gobernador y vicepresidente, y luego de pasar por esos cargos de gestión volvió a ser un ingeniero común y silvestre como era antes, para mí me habla de una buena persona. Lo conozco y sé de su honestidad. Después podemos discutir de otras cosas, pero eso es básico.