Diario Uno País
Alberto Nisman, encargado de la investigación del atentado a la sede de la AMIA, alertó sobre la presencia de células terroristas en territorio uruguayo. "Hay elementos para pensar que puede llegar a ocurrir, no mañana ni pasado, o sí, no lo sé, pero

El fiscal del caso AMIA alertó que podría ocurrir un ataque terrorista en Uruguay

El fiscal argentino Alberto Nisman, al frente de la investigación del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994 dijo que “hay elementos para pensar que puede ocurrir” un atentado terrorista en Uruguay.

Nisman elaboró un extenso informe en el que estableció que varios terroristas que participaron en el atentado de la AMIA, y otros que habían participado en atentados en distintas partes del mundo, estuvieron en Uruguay como diplomáticos y utilizaron el país como puerta de entrada para ingresar a Argentina.

De acuerdo a lo que explicó, las células terroristas no se instalan para llevar adelante un atentado específico, sino que pueden estar durante años en un país y que no pase nada. “Los atentados no se planifican de un día para el otro, Rabbani (uno de los presuntos responsables del atentado de la AMIA) vino a la Argentina en 1983 y participa en el atentado en 1994, 11 años después, y Kadir también comienza a ser agente de inteligencia iraní en 1983 en Guyana y recién participa de un intento fallido de atentado en 2007, eso es 24 años después. Pueden estar dormidas mucho tiempo y cuando las necesitan las activan. En el caso de la Argentina y de la AMIA el desencadenante fue la suspensión de la transferencia de tecnología nuclear entre ambos países”, dijo el fiscal.

Sobre esto, estableció: “Ojalá mi trabajo no sea exitoso y todo sea una conclusión de que eso no se verifica, porque eso sería una tranquilidad de que no pueden ocurrir atentados. Pero hay elementos para pensar que puede llegar a ocurrir, no mañana ni pasado, o sí, no lo sé, pero hallamos elementos que indican los pasos previos al delito que ya se ha cometido y hay que ponerlos en conocimiento”.

El 30 de mayo pasado se hizo público el informe que el fiscal argentino Alberto Nisman elaboró sobre el atentado de la AMIA. En este se ven implicados varios diplomáticos iraníes que pasaron o presuntamente actuaron desde Uruguay, informó El País.

Reza Hajd Zargabashi, Alí Amini, Mohammad Mehdi Pourmohammadi, Mohammad Ali Sarmadi-Rad y Ahmad Abousaedi fueron todos empleados de la embajada iraní en Montevideo. El último, de acuerdo al informe elaborado por el fiscal, es sospechoso pues, contando con un oscuro pasado, ingresó a Argentina un mes antes del atentado.

De acuerdo a Nisman, “(...) la presencia iraní en Uruguay, Chile y Colombia fue proyectada a partir de la figura de Mohsen Rabbani, lo que resulta lógico dada su elevada posición regional. Efectivamente fue el nombrado y sus discípulos quienes se encargaron de organizar, desarrollar, sostener y adoctrinar en los preceptos radicales propios de la Revolución Islámica iraní a las comunidades musulmanas chiitas de aquellos países”.

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