País Jueves, 31 de mayo de 2018

Exceso de Ginebra

La Argentina envió a la reunión anual de la OIT, en Suiza, a 181 personas. Alemania, en cambio, a 30.

La Argentina ha vuelto dar la nota en el exterior. Para mal.

La delegación de nuestro país que asiste a la 107° Conferencia Internacional del Trabajo que se realiza en Ginebra, Suiza, está conformada por 181 integrantes y es la más numerosa de todas.

Sí, sí, como lees: ciento ochenta y un viajeros. Somos grandes en todo. Hasta en la estupidez.

Asisten a esta reunión delegados de 187 naciones.

El cónclave, que es organizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), arrancó el lunes pasado y se prolongará hasta el 8 de mayo.

Por Argentina han viajado representantes de los gobiernos nacional y de las provincias, además de legisladores, sindicalistas, empresarios y asesores.

Una parva de "asesores" y "consejeros técnicos".

En general, los gastos de traslado y alojamiento de los funcionarios públicos y los integrantes de la delegación gremial oficial corren por cuenta de cada país. Del resto, se hacen cargo las distintas organizaciones.

El periodista Luis Novaresio, columnista de Diario UNO, abordó en el editorial de su programa de Radio La Red (Grupo América) este polémico viaje.

Allí cuestionó la multitudinaria delegación y se preguntó: "¿No tienen vergüenza?".

Lo explicó así: "Los 181 integrantes de la delegación argentina, un país con un PBI per cápita de 14 mil dólares, contrastan con los de otras comitivas mucho más pequeñas de países más desarrollados económicamente".

"Por ejemplo -agregó- Alemania, que tiene un PBI per cápita de casi 51 mil dólares, lleva solo 30 miembros".

"Si a mí me piden que me banque el aumento de las tarifas, me piden un sacrificio. ¿No se los puedo pedir también a esta gente? ¡Somos un país pobre!", lanzó Novaresio.

Para Ambito.com ésta es "la mayor comitiva argentina de la historia" para una reunión "de temática difusa".

Conocer este despilfarro en momento en que el Estado está empeñado en volver a una cultura de la austeridad a fin de sanear los desequilibrios fiscales, y mientras hay remezones financieros en el mundo, es como recibir un cachetazo en pleno rostro.

Más noticias