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En setiembre deberá estar lista la primera restauración profunda que se realiza a las centenarias estructuras. También se mejorará la iluminación. Está casi descartado que vayan a ser trasladados.

En julio planean cortar el tránsito por la obra en los portones del Parque

Por UNO

Luciana Moránmoran.luciana@diariouno.net.ar

La primera restauración profunda de los Portones del parque General San Martín ya avanzó entre 20 y 25 por ciento y los cálculos de los encargados indican que a fines de agosto o principios de setiembre estará terminada. Mientras unas ocho personas trabajan en el Parque identificando las zonas deterioradas del hierro y reparándolas –entre otras acciones–, otro grupo está en el taller de Miguel Ángel Marchionni –encargado de la restauración artística– dedicado a seis farolas. Los demás restauradores que completan la tropa se ocupan de armar los moldes de las piezas ornamentales faltantes, que son cerca de 70, las cuales deben hacerse de hierro fundido.

En un primer momento se había decidido trasladar los portones al taller de Marchionni para trabajar sobre ellas de manera horizontal. Sin embargo, luego de evaluar el estado del hierro y la estructura de las hojas, esa  posibilidad quedó casi descartada y los trabajos se están haciendo con las puertas en su lugar.

“Ya se ha hecho el trabajo en vertical como si hubiésemos trasladado el taller acá. El problema fundamental es la construcción de esta obra, que en sí no tiene soldaduras, por lo que la rigidez de la estructura no es muy fuerte, puesto que sólo está hecha con tornillos o remaches. Un movimiento de un traslado significaría probablemente un riesgo de colapso muy fuerte. Esto es más complicado de hacer, mucho más incómodo para  nosotros, pero estamos protegiendo el bien cultural, que es el fin que nos lleva a hacer la restauración”, explicó ayer el artista.

Se invertirán $1,5 millones

Pedro Canepuccia, arquitecto especializado en conservación y restauración, detalló a UNO que el proyecto de puesta en valor y restauración de los Portones contempla dos rubros fundamentales: “La restauración

propiamente dicha de los deterioros y daños que tiene toda la estructura y la instalación eléctrica e iluminación artística”. La obra en su totalidad demandará alrededor de $1,5 millones.

Justamente anoche ya realizaban las pruebas de iluminación artística. Los artefactos –que estarán colocados al ras del suelo en remplazo de los reflectores que hoy sobresalen notoriamente– podrán proyectar luces de colores.

“Veremos si dejamos luces amarillas o vamos al blanco, que es latendencia actual, destacar los monumentos con su color original, y usar color cuando haya alguna fiesta especial. Pensamos aplicar tal vez alguna iluminación alternativa con LED”, dijo el restaurador.

Negro con ornamentos dorados

Otra buena noticia es que no habrá cambios radicales como aquella vez que el monumento del Cóndor (en la rotonda del Acceso Sur) perdió sus colores originales (negro, blanco y gris) por un dorado furioso.

Negro con ornamentos dorados seguirá siendo el clásico portón. “No sabemos cuál era el color original, porque las únicas fotos que tenemos son en blanco y negro o en sepia y en algún momento se hizo un arenado de los portones, no permitiendo un cateo profundo de la pintura. Sin embargo, por informaciones que tenemos, esta sería la pintura original: negro y dorado. Recuerden que todas estas piezas se compraron en momentos en que había una gran copia del arte europeo, que sobre todo en el arte de portones tenía este tipo de características”, analizó el encargado de la restauración artística.

Circulación vehicular

Debido a las obras, el paso de vehículos está prohibido actualmente por el portón central (cada hoja mide 2,40 metros de ancho por unos 10 metros de alto) y próximamente sucederá lo mismo con los portones más pequeños. Sin embargo, calculan que el mes que viene directamente no se podrá cruzar por allí.

La razón principal son los trabajos de repavimentación que el Municipio de Capital está haciendo en Boulogne Sur Mer y que tienen que ver también con la restauración de los Portones.

“Las capas sucesivas de pavimento que pusieron en la calle hicieron que se levantara el nivel y eso impedía que las puertas se movilizaran.

Estamos coordinando que cuando Capital pavimente se llegue al nivel necesario e indicado debajo de los Portones”, explicó el arquitecto Edgardo Alfaro, inspector de la obra.

Una vez que el pavimento esté en el nivel óptimo, Canepuccia aseguró que habrá un sistema especial de seguridad para evitar que cualquiera pueda abrir y cerrar los Portones a su antojo.

Las llaves se perdieron y se desconoce cómo eran

El artista encargado de la restauración, Miguel Ángel Marchionni, dijo a Diario UNO que una de las características más llamativas de los Portones del Parque es que fueron traídos desarmados y se ensamblaron en Mendoza.

Sus piezas no están soldadas, sino unidas con bulones y remaches. La mayor parte es de hierro forjado, algunos barrotes son de hierro común y los ornamentos son de hierro fundido. En total, las hojas de los Portones pesan 47.017 kilos.

Fue el 20 de mayo de 1908 que sus piezas llegaron a Buenos Aires provenientes de Glasgow, Escocia, tal como lo muestra el recibo cuya foto está exhibida en un cartel explicativo de la obra.

No se conoce el nombre del artista que los diseñó, pero sí el de la fundición que los hizo: Walter Macfarlane, tal como lo indican los sellos presentes en el hierro. Las piezas arribaron a Mendoza en ferrocarril y fueron  colocadas en agosto de 1908.

Dos sectores de la obra ubicados hacia los extremos (no las puertas) fueron hechos en la provincia, aligual que dos portones más pequeños que formaban parte del conjunto y que hoy están perdidos (ver infografía).

Recuperación

Por documentación gráfica se conoce que los Portones del Parque eran cinco.

Los de los costados, más pequeños y que hoy no están, eran de fabricación local y se utilizaban para la circulación de peatones, pero fueron retirados cuando el arquitecto Daniel Ramos Correas remodeló el Parque San Martín en 1940. Se desconoce dónde están esas puertas, al igual que las llaves de los portones.

Pero en este último caso, la pérdida será repuesta. “Estamos tratando de hacer las llaves, no iguales a las originales porque no sabemos cómo eran, pero tenemos modelos de esa misma época y trataremos de reproducirla para que sean las verdaderas llaves importantes de los Portones del Parque. Serán entregadas al gobernador Francisco Pérez, quien hará uso de las mismas en los momentos que el ceremonial así lo defina”, contó Marchionni.