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El justicialismo local empieza a definir sus plazos electorales

Por Pablo Abeleiraabeleira.pablo@diariouno.net.ar

Promedia marzo y los sacudones en el corazón del justicialismo mendocino no cesan. Los recelos comenzaron a principios de mes y terminaron en una fractura hecha realidad en la Legislatura. Pero los capítulos más importantes están aún por escribirse y los protagonistas enfrentan horas en las que deberán tomar decisiones importantes. El titular del partido, Alejandro Abraham, convocó para mañana a una reunión del Consejo del PJ para establecer las pautas de cara a un proceso interno que desembocará en las elecciones legislativas.

Los representantes del sector Azul –que lidera el senador nacional Adolfo Bermejo– vienen manteniendo encuentros casi a diario para definir cuál será su postura, al igual que los miembros de Integración, liderado por los hermanos Félix. Mañana también volverá el debate de la reforma constitucional.

Días atrás, el cacique de Guaymallén había expresado su preferencia por encarar un proceso electoral interno que defina los nombres para ir a las urnas en octubre.

“Históricamente, el justicialismo ha elegido sus representantes en las internas. En un proceso democrático, esto es lo más sano para un partido y además brinda un respaldo popular importante para quienes vayan a representar el partido en octubre”, dijo Abraham.

En 24 horas, los tres sectores justicialistas darán el primer paso: definir un cronograma para celebrar las internas. La tarea no es sencilla porque el esquema nacional prevé que en agosto se realicen las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), mientras que en octubre serán las legislativas nacionales. “Esto acorta los tiempos y nos obliga a tomar decisiones rápidas: necesitamos empezar a hablar de fechas”, dijo el azul Adolfo Bermejo.

Cada parte llevará mañana su propuesta de cronograma a la mesa y se discutirá cuál es el camino a seguir. Sin certezas todavía, el poco margen con el que se pueden mover las fechas es crucial y podría acomodar las internas entre mayo y junio, tal como lo proponen desde La Corriente. El sector liderado por Ciurca y del cual Abraham también es referente pretende que las internas tengan lugar entre fines de mayo y principios de junio, lo más lejos posible de las PASO. Lo cierto es que el apuro por concretar fechas es un denominador común en los tres sectores.

Los caminos del peronismoCon los festejos vendimiales recién terminados, Abraham había intentado poner paños fríos a los cruces internos que tenían en el centro de la escena al vicegobernador Carlos Ciurca. “Es normal que en tiempos de elecciones existan choques de intereses y enfrentamientos políticos, no hay que tenerle miedo al ‘tole tole’”, dijo. Los azules, por su parte, fueron más allá y dieron el paso temido: partieron los bloques en diputados y senadores y hoy sus legisladores levantan la mano para los bloques Néstor Kirchner en ambas cámaras.

Al mismo tiempo, Ciurca señalaba: “Soy un hombre que abre las puertas de su despacho para atender inquietudes de concejales, intendentes y legisladores. También me gusta recorrer la provincia y quienes me conocen saben que ese ha sido mi estilo de trabajo siempre. Quizá a algunos les moleste eso”. Así se defendió de los azules, que lo señalaron por “estar más preocupado en cuestiones internas que en la gestión”, como dijo el maipucino Bermejo.

En tanto, desde la Integración se mantienen fuera de la disputa política y centran sus energías de cara a 2015, aunque algunos nombres importantes podrían ser de la partida en las próximas legislativas. Además, es un sector que se encuentra en crecimiento y tiene nombres importantes, como los intendentes Sergio Salgado (Santa Rosa), Joaquín Rodríguez (Tupungato) y Juan Agulles (Malargüe) y el diputado nacional Dante González.

Todos con PacoEl gobernador Francisco Pérez de momento ha salido ileso de las esquirlas que dejan los roces entre los de sus propias filas y está al margen de la interna partidaria. De hecho todo parece indicar que, en adelante, la pelea será por ver cuál de todos los sectores es más oficialista. Esto quiere decir que el apoyo a la gestión de Pérez es la coincidencia más importante entre La Corriente, la Integración y el sector Azul.

Una buena prueba de ello fue el acompañamiento que tuvo la semana pasada Pérez en la Casa Rosada, donde contó con un masivo acompañamiento para defender los intereses provinciales en torno al conflicto con la minera Vale.

Además, los bloques justicialistas de ambas cámaras –ahora oficialmente divididos– ya dieron su apoyo incondicional al proyecto de reforma constitucional que el gobernador presentó en octubre de 2012.Así, las cuestiones que atañen a la gestión se mantienen a salvo y para ellas aún rigen los principios de unidad partidaria. Más allá de la pugna de intereses en la médula del PJ local, todos coinciden en que nada de esto debe salpicar la gobernabilidad.

Ese es el curso que deberán seguir las decisiones que se tomen mañana en la reunión del Consejo del Partido Justicialista.

Día clave para debatir sobre la reformaMañana se tratará en el Senado un proyecto que permitiría llamar a elección de constituyentes para encarar la reforma de la Carta Magna.

Ese día también tendrá lugar la primera gran prueba de fuego para el alineamiento justicialista en torno a la gestión de Francisco Pérez. Es que será debatido un proyecto presentado por el senador del Peronismo Federal Gustavo Valls. En este caso, se espera que los legisladores justicialistas aparten sus diferencias y mantengan sus posiciones en favor de los cambios en la Constitución, que no sufre modificaciones desde 1916.

Por su parte, radicales y demócratas siguen firmes en su negativa de reformar la Carta Magna, señalando que la coyuntura requiere de más gestión, y anteponen otras reformas como prioritarias. En esa línea, plantean la urgencia de un debate sobre los cambios que son necesarios en el sistema electoral.

La iniciativa de Valls tiene su fundamento en la cita de los últimos dos procesos reformadores (2001 y 2009), que quedaron inconclusos y con ciclos abiertos, teniendo el Poder Ejecutivo la facultad de convocar a elecciones de convencionales constituyentes, lo cual se inició durante el gobierno de Roberto Iglesias en 2001, y se promulgue la enmienda constitucional que se votó en 2009 para limitar la reelección indefinida de los intendentes a dos períodos.

En el proyecto, que devuelve al ruedo la anhelada reforma impulsada por Pérez, se citan pasajes de la Carta Magna que le dan al Ejecutivo la posibilidad de sortear el obstáculo que encuentra en la Legislatura. En uno de ellos se lee: “Declarada por la Legislatura la necesidad de la reforma total o parcial de la Constitución, se someterá al pueblo para que en la próxima elección de diputados vote en pro o en contra de la convocatoria de una convención constituyente”. Tanto en 2001, como en 2009, el pueblo se expresó favorablemente, “pero el proceso quedó inconcluso porque ningún gobernador llamó a elección de constituyentes, ninguno cumplió con el mandato de la Constitución”, argumenta Valls.

De esta forma, y sin hablar de plazos para el llamado, podría ser Pérez quien decrete la convocatoria para las próximas elecciones.