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lunes 25 de diciembre de 2017

El Irizar regresa a la campaña antártica después de diez años

El barco quedó al borde de su destrucción pero pudo ser rescatado y ahora vuelve a estar operativo.

El rompehielos Almirante Irízar (RHAI) zarpará este martes de la dársena E del puerto de Buenos Aires hacia la Antártida para abastecer las bases argentinas en ese continente en su primera misión desde el incendio que casi lo destruye, en abril de 2007.

La Campaña Antártica de Verano 2017-2018 (CAV) comenzó formalmente el pasado lunes 18 cuándo el aviso "Estrecho de San Carlos" y el transporte naval "Canal de Beagle" zarparon del puerto de Buenos Aires, y se extenderá hasta principios de abril con un cronograma en el que buques y aviones deberán coordinar sus movimientos de acuerdo al inestable clima antártico y a las condiciones glaciológicas que fijan las "ventanas de oportunidad" para acceder a algunas de las 13 bases argentinas en el continente blanco.

Más de dos mil personas trabajan en esta campaña para que los buques puedan trasladar 183 toneladas de víveres, 1700 metros cúbicos a granel de gasoil antártico, 4310 tambores de distintos combustibles, 822 tubos de gas y 962 toneladas de cargas generales.

Además, los aviones C-130 de la Fuerza Aérea Argentina tienen la responsabilidad de sostener un puente aéreo con la base Marambio que complementa el traslado de cargas, agilice el despliegue de las nuevas dotaciones y el repliegue del personal que sostuvo operativas las bases durante 2017.

El jefe del Comando Operacional de las Fuerzas Armadas, general de división Carlos Pérez Aquino,
indicó a Télam que "la CAV se divide en etapas, la primera arrancó el lunes 18 con la zarpada del aviso 'Estrecho de San Carlos' que no tiene bodegas pero lleva en su cubierta tambores de combustible y algunos otros equipos, y del transporte naval 'Canal de Beagle' que carga gran parte del abastecimiento. Ambos buques ya navegan hacia la base Orcadas", indicó.

El militar precisó que "después de operar en la base Orcadas ambos buques van a abastecer la base Carlini".

"Todo este despliegue de personal, buques y aviones está atado a las ventanas de oportunidad que ofrezcan los hielos antárticos y a un clima hostil que suele variar mucho en muy poco tiempo y sin aviso", advirtió.

"Hay que tener gestos muy claros de presencia en la Antártida. Argentina lleva registros de actividad científica y monitoreo ambiental muy completos que, entre otras cosas, permiten ver la evolución del impacto del calentamiento global y la actividad humana en el planeta", comentó Pérez Aquino.

Desde Marambio el rompehielos partirá rumbo a Belgrano II, la más aislada de las bases argentinas, a la que sólo se puede acceder a través de un canal costero que se abre durante unas semanas al año, cuando el hielo que cubre el mar de Weddell se separa del continente.

El 'Irízar' "tiene que aprovechar esa ventana de oportunidad para aproximarse todo lo que pueda a la base y desde allí los helicópteros descargan el material. Por eso es importante estar lo más cerca posible para minimizar las horas de vuelo", explicó.

La base Belgrano II no recibe asistencia por mar desde el verano de 2014, por lo que hasta ahora se sostuvo con recambios de personal por aire.

"El año pasado retiramos parte de los residuos acumulados en avión como gesto de que no vamos a dejar de cumplir con nuestros compromisos, pero este año con el Irizar podremos replegar gran parte del material acumulado allí", señaló el jefe militar.

El canal costero en la zona del cabo Norvegia -que permite acceder a Belgrano II- "se abre cerca del 15 de enero y después esa ventana glaciológica se cierra; la otra ventana importante es la que nos permite acceder a la base San Martín, que se abre al final de la campaña", explicó.

La base Marambio "también es compleja porque es una isla de 200 metros de altura que carece de playas y sólo se puede acceder por aire, por lo que requiere muchas horas de vuelo, y además el acceso es a través del golfo de Erebus y Terror, que también se puede cerrar".

Pérez Aquino señaló que las siete bases de verano "van a ser abiertas con los avisos de origen ruso cuyos cascos están reforzados para navegar en aguas con hielo. El Irizar, una vez abastecido de combustible en Ushuaia, zarpará hacia Marambio y luego a las bases Petrel y Cámara desde donde retornará hasta la base Orcadas para poner dirección a Belgrano II".

El Itinerario prevé un nuevo paso por Orcadas, en su regreso a Ushuaia, donde se encontrará con el 'Canal de Beagle', recargará bodegas y partirá otra vez hacia Marambio, detalló.

El 'Canal de Beagle' retornará a Buenos Aires a fines de enero con gran parte de los residuos recogidos en la Antártida y volverá a zarpar hacia Ushuaia con carga que traspasará al Irizar y al aviso 'Estrecho de San Carlos' para que la distribuyan en las bases.

A lo largo de toda la campaña los Hércules C-130 deberán sostener el puente aéreo con el aeródromo de la base Marambio y con la base chilena Frei, además de coordinar el operativo para el cruce en vuelo del helicóptero Mi-17, que durante el verano asiste al despliegue argentino, apuntó.
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