País

Después de la tragedia

Por UNO

Agostina Piana, la chica que tomó el avión de Sol y bajó en la escala Mendoza, enterándose pocas horas después de la tragedia que protagonizaron el resto de los pasajeros cuando el avión se estrelló en Rio Negro, posteó en su blog su propia visión de lo sucedido.

Lo siguiente es parte de lo que la chica posteó:

"Que difícil escribir este Post…porque son muchas las imágenes y los pensamientos que se me cruzan por la cabeza cada vez que pienso en lo que pasó (todo el tiempo). No estaba muy segura de escribir esto en mi blog, pero por consejo de varios amigos y colegas, y sumado a lo que varios medios que tomaron nuestras palabras y comentarios de manera descontextualizada o tergiversada, decidí postearlo, para que quede claro cómo lo vivimos y lo que dije antes y después del vuelo. Lo voy a describir cronológicamente.

A principios de año…

"Viajamos con mi hermana a Mendoza, tal como lo hicimos hace unos días, por cuestiones laborales. Volamos en un avión Sol, de las mismas características que el que se accidentó: turbo hélice, que hacen mucho ruido durante todo el viaje y que el despegue y aterrizaje son muy particulares, no tan estables o tranquilos como los aviones de distancias más largas, y sumado a que aterrizamos en Mendoza con tormenta. La verdad es que esa experiencia a mi me dejó miedo de volar en ese tipo de aviones. Más allá de que he tenido la posibilidad de haber viajado varias veces en aviones más grandes, y que siempre me generaba ansiedad, pero nunca me pasó algo parecido como con ese vuelo. Es más, después de viajar, puse en mi perfil de Facebook y de Twitter lo que sentí en el viaje.

Un día antes de volar, martes 17 de Mayo.

"Ni bien me enteré que teníamos pasajes para Mendoza vía Sol, me agarró mucha ansiedad y nervios por el vuelo, ya antes no lo había disfrutado sino todo lo contrario, y si hubiera podido elegir, hubiera tomado otro medio de transporte (aéreo o terrestre). En ese instante, publiqué en mi perfil de Twitter que tenía miedo de volar, que esos aviones a mí personalmente no me transmitían seguridad, por más que ahora sepa que son los aviones más seguros que hay y que el índice de accidente es bajísimo. Intercambiamos algunos tweets con amigos que pensaban lo mismo, y de manera exagerada y con tinte “cómico” expresé lo que sentía, como suelo hacer cuando escribo algo en mis perfiles de redes sociales. Es mi forma de hacer catarsis, escribir con tono de “humor” sobre algo que me generaba miedo.

El día del vuelo.

"Ese día a muchas personas les transmití mi ansiedad respecto del vuelo, porque mi experiencia anterior no había sido muy tranquila. A mi familia, a amigos con quienes hablamos por teléfono antes de volar, a amigos con quienes nos escribimos mails diariamente. Todos intentaron tranquilizarme, y decirme que no tenía por qué tener miedo. Es más, hasta algunas amigas en Facebook me pedían que dejara algo escrito, sobre qué cosas les dejaría si algo pasaba, todo con tono de chiste, a lo que respondí “que interesadas! Sólo por este comentario, ahora les quedan mis medias rotas”. En el aeropuerto, a punto de subirnos al avión, decidí sacarle fotos para poder ponerlo en mi Facebook, y ya tenía pensado con qué comentario postearlo, ya que es una canción de Jewel que me gusta mucho, y le cambié una palabra para hacerlo con más humor y expresar mi miedo, aunque realmente nunca creí que pasaría lo que luego sucedió. La canción dice “Coz i’m leaving on a Jet plane, don’t know when i’ll be back again”, y yo cambié la palabra “when” por “if”, y puse que tenía miedo porque el avión era muy chiquito.

"Durante el viaje, el despegue y aterrizaje fueron muy similares a los de mi viaje anterior, y el resto del vuelo fue tranquilo. La azafata nos sirvió de tomar café o jugo, y todo se desenvolvió normalmente. Como le dijimos a los medios, no notamos nada que estuviera fuera de lugar o que nos generara dudas respecto del estado del avión. Aterrizamos, y ya en Mendoza, comenté en la misma foto que ya habíamos llegado sanas y salvas, y que parecía que durante despegue y aterrizaje estábamos surfeando y en una “montaña rusa”. Ese comentario lo dije de manera totalmente inocente, y la gente que me conoce, o que le lee en Facebook, twitter o en mi blog, saben que siempre exagero las cosas para darle un tono más cómico, no fue mi intención faltarle el respeto a los familiares de los pilotos, ni hacer una valoración con carácter de testimonio respecto de sus habilidades o de su desempeño como pilotos en el vuelo. Nunca imaginé que después pasaría esta tragedia, siempre lo tomé como una sensación de temor totalmente subjetiva y personal ante este tipo de aviones.

Ya en Mendoza.

"Nos juntamos con amigos a tomar algo y ponernos al día, y después fuimos con mi hermana Daniela a cenar. Volvimos al Hotel y nos acostamos. Estando ya dormidas, nos llamó nuestro papá alrededor de las 12 de la noche, para decirnos “se cayó el avión en el cual Uds viajaban, agradezcan que nos les pasó nada a uds pero el resto de los pasajeros lamentablemente murieron”. No entendíamos nada, prendimos el televisor para ver el noticiero, y ahí escuchamos lo sucedido. Agarré mi celular, y ya tenía 2 tweets de amigos que me contaban lo que había pasado, y 1 mensaje de texto de otro amigo diciendo lo mismo. No lo podíamos creer. Me largué a llorar y empecé a temblar, nos abrazamos con mi hermana, totalmente desconcertadas sobre lo que había pasado, y seguimos escuchando el noticiero. Al rato, necesitaba hacer “catarsis” en twitter y Facebook, como hago muchas veces, y puse los comentarios que ya todos leyeron. Me salió así, sin filtro, necesité insultar al aire y expresar mi sentimiento de desconcierto y angustia. Me superaba el hecho que con sólo unas 3 o 4 horas de vuelo de diferencia haya pasado algo tan trágico como lo sucedido, no paraba de acordarme de la cara de la azafata, una chica joven, muy simpática, realmente divina y atenta. No paraba de pensar en lo que había pasado, que tanta gente haya muerto, que todavía no se encontraba donde había caído el avión.

"Esa noche no dormí nada. Era demasiado fuerte la noticia como para poder dormir. Al día siguiente, a primera hora ya estábamos arriba, teníamos una jornada larga de trabajo con reuniones y entrevistas, y pasadas las 7 de la mañana, recibimos el primer llamado de los medios: cadena 3, con Miguel Clariá. Y desde ese momento, el teléfono mío y de mi hermana no pararon de sonar, literalmente todo el día. Dimos varias entrevistas en muchos medios de distintos lugares del país, en casi todos contando lo mismo hasta con las mismas palabras, la situación nos superó y tampoco teníamos mucho más para decir. Ya en reuniones de trabajo, dejamos nuestros celulares en silencio y cada hora, hora y media, eran entre 60 y 80 llamados perdidos. Mi celular tuvo ese día 800 llamadas recibidas y perdidas, y unos 1240 mensajes de texto aproximadamente, de amigos y familia que se enteraron de lo que pasó, y de periodistas que llamaron y no pudimos atender o que nos escribían pidiendo que les contestáramos. Entre tantos llamados y reuniones de trabajo, ya con mi hermana estábamos totalmente aturdidas y angustiadas. Por suerte logramos terminar la jornada de trabajo, con buenos resultados a pesar de todo, pero al final del día con un nivel de ansiedad y angustia que no nos dejaba ni pensar.

"¿Por qué borré algunos tweets míos sobre el vuelo? Porque muchos medios los publicaron sin contextualizar, sin explicar el tono con el que los decía, la mayoría eran tweets de 1 día antes de volar, o de 3 horas antes del accidente, y no explicaban que lo decía de manera exagerada y con otro tono que no era una declaración formal sobre lo que ocurrió, sino comentarios “cómicos” por así decirlo para expresar mi ansiedad sobre el vuelo sin imaginar que después ocurriría esto. Además, por respeto a las familias que estos días están con el dolor de lo ocurrido a sus parientes y amigos.

Sensaciones…

"Como les dije antes, no me entra al día de hoy en la cabeza la dimensión de lo que ocurrió y de lo que nos podría haber ocurrido. No podemos imaginarnos el horrible momento que están viviendo los familiares y amigos de las víctimas, lamentamos muchísimo lo que ocurrió. Fue muy fuerte todo y aunque muchos nos dicen que tenemos que festejar y estar alegres de estar vivas, la verdad es que no son ánimos de festejo lo que tenemos, no podemos ponernos contentas, sabiendo lo que pasó y que no nos pasó a nosotras vaya a saber uno por qué motivo, y siendo que fue tan corta la distancia en tiempo entre nuestro vuelo y el vuelo final del avión. Pero es un hecho: nuestro tramo era Córdoba-Mendoza, y no a Comodoro Rivadavia.

“Dios las acompañó y las cuidó” “Agradécele a Dios que están vivas, y que no quiso que fuera su momento” “Tenés un Dios aparte”…Esos son algunos de los comentarios que nos dijeron periodistas y gente conocida y desconocida en las redes sociales. Pero, les soy sincera, soy agnóstica, no creo que podamos saber si realmente existe dios o no, no soy creyente, y este tipo de hechos, lejos de hacerme replantearme mis creencias, me las rectifica. Ok, supongamos que Dios nos acompañó a mi hermana, y a mí y al resto de los pasajeros que bajamos en Mendoza, y que nos amparó, ¿Y dónde estaba Dios cuando esas otras 22 personas tuvieron el accidente? ¿Y dónde estaba Dios cuando mi hermano se accidentó, y con la durísima quimio de 2 años de una de mis mejores amigas, y con la quimio de la madre de otra amiga, y con tantas cosas inexplicables e injustas que le pasa a tanta gente buena? No. Mi pensamiento se mantiene firme, respeto a quienes son creyentes y me parece bien que tengan con qué justificar, explicar o tranquilizarse ante este tipo de situaciones, pero yo no lo siento así, y espero que respeten mi modo de pensar y sentir. “Era tu destino seguir en este mundo”, otra de las frases, que entiendo la intención del mensaje, pero no la comparto porque implícitamente dice que no era el destino de las otras personas y no me parece que sea así. Creo en el Destino, pero no como algo ya escrito, sino como una serie de decisiones que uno toma y acciones que uno realiza, sumado a factores externos que uno no puede manejar (como una falla mecánica de un auto o de un colectivo, o una tormenta, o acciones de las demás personas, etc.) que nos van llevando a vivir diferentes situaciones a cada uno. En eso es en lo que creo. Y que no se malinterprete, no soy una desagradecida ni mucho menos, estoy eternamente agradecida de no haber pasado por esa situación con mi hermana, y muy apenada por quienes sí.

"La sensación que siento hoy, es bastante parecida a la que viví hace 10 años con lo de las torres gemelas. Son situaciones demasiado fuertes y tristes como para que uno termine de entenderlas y dimensionarlas. Según mi hermana, “me quedan 5 vidas”, para decirlo de manera graciosa. Y al contar estas 2 experiencias, siento que estoy contando una historia, un cuento de ficción, que no me pasó a mí, sino que me lo contaron o lo leí en algún lado. Quizás sea una forma de autodefensa, el poner mente fría al contarlo, y sentirlo ajeno. No sé.

Los Medios

"Ay ayyyy, qué manera de aturdirnos!! Hubo algunos periodistas que nos hicieron buenas entrevistas, pero muchos otros, trataron el tema de manera tan sensacionalista, que parecía que buscaran quebrarnos en plena entrevista para que lloráramos. Algunos medios publicaban mis comentarios en Facebook y mis tweets sin contextualizarlos, o sin antes llamarnos para que les explicáramos el Por Qué de las cosas que escribí antes. Entiendo que sean contenidos públicos, y no me molestó que los publicaran, pero SÍ, me dio bronca que no contextualicen o explique con qué intención lo había escrito. Me enteré que un medio dijo “Se bajaron en Mendoza porque tenía miedo porque el avión hacía mucho ruido”, ah?! Cuando dijimos eso?! Otros decían “Crónica de un accidente anunciado”, como si yo fuera vidente o algo así. Nada más lejos que eso. El jueves, en medio de reuniones de trabajo, en un momento vamos a la recepción del hotel, y vemos 3 o 4 periodistas en la puerta, con cámara que estaba ahí desde hacía horas. Con mi hermana no teníamos definido si daríamos entrevistas con cámara, pero por lo pronto, necesitábamos terminar el largo día laboral, asique me asomé por la puerta para avisarles que no pierdan tiempo y que de última volvieran a las 7.30 de la tarde, eran 3 periodistas, y de pronto se me vinieron todos, unos 10 periodistas mínimo, que no se de donde salieron y decían “sólo 5 minutos ahora” y ya con las cámaras y micrófonos, fue horrible la sensación, además, no estaba preparada para dar una nota, seguía muy intranquila y angustiada, y parecía no tener otra solución más que responderles, se me vinieron todos encima. Esa fue la única entrevista que di a las cámaras, otros medios siguieron llamando para entrevistarnos todos estos días, pero nuestra respuesta sigue siendo NO. Creo que hay otras notas más importantes sobre el accidente, más que mi testimonio o de mi hermana, que ya dijimos todo lo que teníamos para decir a los medios.

"De mi parte, siento que se armó todo un ‘circo’ alrededor nuestro, que los medios no tenían contacto con familiares de las verdaderas víctimas, y entonces estábamos mi hermana y yo para “dar nota” que en realidad, eran sólo 2 líneas las que teníamos para comentar al respecto. Hubo notas que sólo publicaban mis tweets o comentarios en facebook, como si fueran premoniciones o declaraciones formales, y realmente NO FUE ASÍ. Me hubiera gustado un periodismo un poco más serio y menos sensacionalista respecto a todo lo que pasó (insisto, no es el caso de todos los medios, pero sí de mucho).

"Algo que me asombró mucho fue la cantidad de mensajes en twitter y Facebook de gente que no conozco, y todos transmitiendo mucha alegría de que no hayamos estado en ese momento en el avión y apenados por los que si. Más de 200 mensajes privados en Facebook de personas que no tengo como amigas, muchísimos tweets también. Eso me movilizó mucho también, nunca creí que la gente escribiera sin otro motivo más que transmitieron lo que sintieron al enterarse del accidente.

"Bueno, eso es todo lo que quería contarles, con mis palabras, con mi forma de expresarme. Sin que nadie de vuelta lo que digo ni dando lugar a falsas interpretaciones. Muchas gracias a todos por sus mensajes y saludos. Desde acá, mando mucha fuerza a los familiares y amigos de las personas que fallecieron.

Ahora, a mirar para adelante y seguir!"

Esta es la nota que diariouno.com.ar publicó sobre Agostina en base a sus declaraciones a Canal 7:

"No puedo creer que me haya bajado de ese avión"

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Agostina Piana bajó en Mendoza por cuestiones laborales.
Agostina Piana bajó en Mendoza por cuestiones laborales.
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Agostina Piana bajó en Mendoza por cuestiones laborales.
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Agostina Piana bajó en Mendoza por cuestiones laborales.
Agostina Piana bajó en Mendoza por cuestiones laborales.
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Los restos del avión vistos desde el aire.
Los restos del avión vistos desde el aire.
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Los restos del avión vistos desde el aire.
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