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La presidenta buscará aflojar tensiones y su par le exigirá que los bloqueos a los productos planeados por Guillermo Moreno no tenga vigencia.

Cristina viajó a Brasil y Lula le pedirá que no frene la entrada de productos de su país

Por UNO

En medio de un clima que volvió a enrarecerse ante las amenazas de Brasil de que tomará represaliassi Argentina mantiene restringidas las importaciones de alimentos, la presidenta Cristina Fernández

buscará hoy aflojar tensiones y pedirle a su par Lula da Silva que no adopte medidas contrarias a

la integración bilateral. El mandatario brasileño, en tanto, exigirá garantías de que la medida

transmitida por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, a los supermercados no seguirá

vigente.

La jefa de Estado llegó ayer a la ciudad de Río de Janeiro para participar del III Foro de la

Alianza de las Civilizaciones, impulsada por el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero

para intentar consensuar, entre 119 países, planteos en torno a la paz en Oriente Medio y sobre el

programa nuclear iraní, además de tratar la cuestión migratoria. En ese contexto, la Presidenta

aprovechará para mantener un encuentro a solas con Lula para debatir sobre el tema comercial.

Viajaron con ella los ministros de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana; de Economía, Amado

Boudou, y de Industria y Turismo, Débora Giorgi, quien cargó consigo una carpeta con todos los

números que grafican a las claras quien gana y quien pierde en esta relación comercial. Fuentes

oficiales precisaron que si bien la ministra viajó para acompañar a Cristina, intentará reunirse

con su par de Brasil, Miguel Jorge.

La escalada del conflicto surgió a raíz de las declaraciones del secretario de Comercio

Exterior de Brasil, Welber Barral, quien amenazó con aplicar represalias a la Argentina, si se

concretaba la medida anunciada por Moreno. Si bien las advertencias del funcionario se llevaron a

la práctica durante algunos días, en los que varios camiones y buques quedaron varados en la

frontera a la espera de la autorización del funcionario, las declaraciones de la Presidenta y parte

del gabinete negando la medida hicieron que comience a flexibilizarse. En este contexto, algunos

importadores argentinos atribuyeron la reacción de Brasil a la campaña electoral, en la que la

candidata oficialista, Dilma Rousseff, recién ahora logró equipararse al opositor José Serra, para

quien Brasil es muy flexible con la Argentina en materia comercial y que adoptó una postura muy

crítica con el Mercosur.

Pese a la flexibilización, la mera advertencia de Moreno ya provocó una merma en las

importaciones debido a que los supermercados están expectantes y mantienen sus pedidos anulados.

En el encuentro con Lula, Cristina buscará aflojar tensiones y asegurarle a su par que la

Argentina no adoptará medidas restrictivas. En este sentido, varios funcionarios salieron ayer a

bajarle el tono a la polémica. Giorgi informó que "no hubo ninguna presentación formal de queja de

Brasil" y resaltó, mediante un comunicado, que en el primer cuatrimestre de 2010 "el flujo

comercial creció 48% interanual" y que el "saldo comercial resultó deficitario para la Argentina en

u$s 859 millones". En los primeros cuatro meses del año, las exportaciones a Brasil totalizaron u$s

4.096 millones, un 39% más que el año pasado, en tanto que las importaciones fueron por u$s 4.955

millones, un 57% superior a 2009", detalló la cartera.

También quiso bajarle el tono a la discusión el asesor de Lula para Asuntos Internacionales,

Marco Aurelio García, quien consideró que "no hay clima para represalias" y que "la pelea entre la

Argentina y Brasil sólo tiene consistencia en el fútbol". García agregó que Lula tuvo el lunes

pasado una "calurosa reunión" en Buenos Aires con Cristina durante las celebraciones del

Bicentenario y "si mañana –por hoy– tienen un nuevo encuentro, evidentemente abordarán ese asunto,

pero sin ningún ánimo de represalia". No obstante, Welber Barral volvió a referirse ayer, en un

comunicado de prensa, a la "reciprocidad" de los socios comerciales (ver aparte).

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