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Ciurca y Abraham le pusieron paños fríos a la interna justicialista

Por Pablo Abeleira

“No hay que tenerle miedo al tole tole”. Distendido pero convencido, el titular del Partido Justicialista mendocino Alejandro Abraham se refirió de esa forma a la interna partidaria en pleno año electoral. Al igual que Ciurca, prefiere las internas.

Abraham, que suena como nombre puesto para pelear una diputación, cree que las idas y vueltas que se han dado últimamente en el seno del partido son normales. “En un proceso electoral hay figuras, hay nombres e intenciones. Esto es normal y hay que aceptarlo”, dijo el intendente de Guaymallén.

Sin embargo, también le puso límites a la arena de debates partidarios. “Siempre hay que tener en cuenta que para el debate formal hay tiempos y momentos. Y el justicialismo históricamente tiene a las internas como modo de expresión”, apuntó Abraham.

Abraham es uno de los candidateables de cara a las legislativas. Ya sea por consenso o mediante elecciones internas, el intendente de Guaymallén intentará ser una de las cabezas del justicialismo. Su preferencia es ganar las internas, porque le daría el respaldo político que necesita para poner un pie en el Congreso de la Nación. “Tampoco me asustaría ser el candidato del consenso y la unidad. Pero todavía no soy cabeza de nada, falta mucho”, dijo.

Ciurca, el apuntado

Circunstancialmente en el centro de la escena por motivaos varios, el Vicegobernador Carlos Ciurca también intentó poner paños fríos a la interna. Primero, las diferencias con Patricia fadel, tras un acto que el vice organizó en Tunuyán –territorio marcado por Fadel-. Luego, problemas en en el concejo deliberante de General Alvear, donde Luis Gutiérrez –vinculado a Ciurca- tomó la presidencia y va contra el oficialismo.

“Este es mi modo de hacer política. Yo siempre aposté a la construcción, y construyo haciendo territorio y militando en toda la provincia. Puede ser que esto moleste, pero no hay de qué temer. Es normal que existan diferencias”, dijo Ciurca.

También minimizó el incidente con Fadel. “No tuve la oportunidad de cruzarme con ella. Pero no le guardo ningún recelo y me sentaría a conversar y tomar un café con ella, porque no ha pasado nada”, aclaró.

Para el vice, todas estas desaveniencias también podrán ser dirimidas al momento en que lleguen las internas. “Es la arena natural en la que deberíamos sentarnos a discutir sanamente”, cerró.

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