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Candela quiere ayudar a su departamento y ocuparse los niños y de los ancianos

Por Cecilia Osorio

Durmieron sólo cuatro horas después de una seguidilla de noches agitadas. Y amanecieron como reinas, lugar que en el fondo de sus conciencias pensaban que podrían alcanzar (las encuestas on line las posicionaron como favoritas), pero que recién cuando ayer a las 8 abrieron los ojos asumieron como una realidad.

Sin que todo eso se notara en sus rostros, Candela Berbel (20), la nueva Reina Nacional de la Vendimia, y su Virreina, Nadia González (23), se mostraron frescas y radiantes ante la prensa en el desayuno que como todos los años organiza el hotel Park Hyatt Mendoza.

Ambas vienen del sur –Malargüe y General Alvear– y desatan su verborragia cuando se encienden los micrófonos. Es éste, además de la belleza física, uno de sus fuertes puntos en común.

Patearon el tablero, pero sin moverse demasiado del protocolo que hasta ciertos límites puede correrse. Después del café con medialunas, Candela recibió en la habitación dispuesta para la charla con los periodistas a su novio Luciano Estevez (24), quien como ella estudia Publicidad y es aficionado a la fotografía (hasta que Berbel llegó al reinado, trabajaban juntos en una revista). En el desayuno, el chico no paró de fotografiar y también abrazó y besó a su reina, ahora de todos los mendocinos.

No tuvo la misma suerte Nadia cuya media naranja, Germán Nitzlnader (27) –con quien tiene una relación desde hace seis años y medio–, trabaja en Santa Cruz. “Creo que siguió la votación por teléfono y esta mañana me mandó un mensaje muy bello. Su trabajo es complicado, pero en todo momento lo sentí cerca mío”, reconoció la dulce alvearense.

No siguieron las encuestas

Quizás por miedo a alimentar la comidilla mediática es que tanto la Reina como la Virreina minimizaron los rumores sobre roces en la convivencia y las especulaciones sobre la elección. Aclararon que se llevaron muy bien con las candidatas y que no siguieron los rankings on line ni lo que se decía por TV.

“Me enteré de que ganaba en las encuestas durante la Vía Blanca, de todas maneras siempre tuve los pies sobre la tierra”, dijo la alvearense.

Candela, quien en la entrevista que Diario UNO le hizo como candidata había contado que “me molestó bastante cuando los periodistas les preguntaban a mis compañeras qué sentían porque yo iba a salir elegida”, una vez coronada dijo que con las chicas hubo muy buena onda en general y camaradería: “No son ciertas las peleas que se publicaron”.

La Reina negó también que en el concurso por la corona haya acuerdos a través del lobby político y no pudo ocultar eso que prácticamente era un hecho cuando en el teatro griego Frank Romero Day los locutores repetían incansables su nombre: “Ahí empecé a imaginármelo, pero quería esperar a que lo dijeran. No tenía claro cuántos votos eran”.

Federalizar el trabajo

Estas mendocinas tienen, entre otros sueños, el de un proyecto que involucre a las otras candidatas departamentales. Quieren juntar las ideas que cada una tenía para desarrollar en su terruño y proponer acciones más federales. Aunque, como toda soberana que se precia de serlo, Candela además quiere ocuparse de los niños y los ancianos.

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Juan Cruz
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Emilia Erbetta
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Victoria Molnar
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Marianela Mayer
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