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Martín Sabatella dispuso desplazar al delegado local del organismo que controla los medios de comunicación. Fue por una rencilla interna. El que lo remplaza es primo del intendente de Capital.

Cambio en AFSCA Mendoza: sale Almenara y entra Roberto Fayad

Por UNO

Por Marcelo Arcearce.marcelo@diariouno.net.ar

Tras una serie de rencillas internas en la delegación local del organismo encargado de la aplicación de la Ley de Medios, quedó definido que en las próximas horas Roberto Fayad, asesor del diputado de Nuevo Encuentro Néstor Piedrafita, asumirá al frente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) tras la salida de quien desempeñara ese cargo hasta fines de mayo, Carlos Almenara.

Almenara fue desplazado por el titular nacional de AFSCA, Martín Sabatella, quien también dispuso el alejamiento del segundo a cargo del ente de control, Héctor Garófoli, por una cuestión de posicionamientos internos partidarios de ambos.

El próximo delegado es un ingeniero agrimensor, especialista en temas energéticos que trabajó en EMSE, de extracción radical y que, al igual que Piedrafita, pasó por el ARI hasta recalar hace unos años en el kirchnerismo en el espacio de Sabatella, Nuevo Encuentro. Diario UNO se comunicó con Fayad telefónicamente, quien, de manera cortante, eludió una definición.

Luego de un acuerdo que se selló en Buenos Aires, Fayad (primo del intendente de Capital) será el delegado y Carlos Córdoba (periodista que está a cargo en la actualidad de editar la revista del Centro Empleados de Comercio) será su segundo. Así se los hizo saber a ambos Gustavo Hurtado, director de delegaciones de AFSCA a nivel nacional luego de someterlos a una capacitación de dos días.

El ingreso de Córdoba es una ratificación de la alianza de Sabatella con Guillermo Pereyra, titular del CEC en Mendoza, a quien Almenara responsabiliza por su caída en desgracia. “Es nocivo para el Gobierno nacional y para el provincial, no sé cómo pudo influir sobre Sabatella”, se quejó.

El gremialista es un crítico fuerte de Francisco Pérez: a principios de 2012, cuando el gobernador decidió la fuerte suba del precio del boleto, lo comparó con Mauricio Macri.

“Este chico Almenara se va de Nuevo Encuentro, ahí empieza todo y eso no gustó en Buenos Aires. Además de lo que menos entiende es de medios, ni siquiera sabe lo que es un megahertz”, ironizó Pereyra, con relación a la unidad de medida de las ondas electromagnéticas que se utilizan en telecomunicaciones.

En abril, el titular de AFSCA estuvo en Mendoza para la inauguración de la sede de Nuevo Encuentro y allí comenzaron a gestarse los cambios. Almenara y Garófoli “empezaron a cortarse solos”, según uno de los protagonistas de esta trama y eso desencadenó el enojo de Sabatella. Ambos ex funcionarios comenzaron a vincularse con otra línea interna del espacio del ex intendente de Morón que no comparte algunas decisiones de la conducción. “No me gusta lo que está pasando, vamos a cambiarlo a Almenara”, le dijo el titular de AFSCA a Pereyra hace poco más de 20 días y le pidió a él y a Piedrafita que le acercaran nombres para la sucesión.

El legislador le propuso a Fayad, su asesor estrella en la Legislatura, y el sindicalista mencionó a quien lo acompaña desde hace décadas como jefe de prensa del CEC. “No entiendo nada de medios, lo único que sé es dónde esta ubicada la sede de AFSCA en Mendoza. Me pidieron nombres como militante de Nuevo Encuentro y se los di”, admitió Pereyra en referencia a Córdoba.

Este armado confirma, a la vez, lo que viene sucediendo desde la conformación de AFSCA, en octubre de 2012. Sabatella copó el organismo con funcionarios afines a su espacio político y así lo desplegó tanto a nivel local como nacional. Por caso: Hurtado, el gerente de las delegaciones en todo el país, fue asesor de Sabatella en el Congreso y fue también secretario de Salud en Morón cuando este se desempeñaba como intendente.

La renuncia y la llaveEl propio Almenara, hace pocos días, comenzó a despedirse de su cargo. A través de un comunicado aprovechó la ocasión “para agradecer a las organizaciones, a los medios y a las personas que se involucraron en los cimientos de un proyecto que resume los más profundos desafíos políticos” y sostuvo además que “queda un mundo de cosas por hacer, pero lo principal es constituir un actor cívico que fiscalice que la ley sea aplicada a partir de los valores que se plasmaron en su sanción. Nunca menos”.

Pero la despedida todavía no fue completa. Si bien ya presentó su renuncia y la hizo pública, se niega a entregar a la nueva conducción las llaves de su oficina, que funciona en el primer piso de la sede de Radio Nacional, en la avenida Emilio Civit.

“Hasta que no esté el nombramiento definitivo, no la entrego”, les dijo a sus sucesores, aferrándose a un sillón en el que duró apenas unos meses.