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Lo propuso el radical Luis Petri. Quiere una ley de igualdad política que garantice la mitad de los cargos para varones y mujeres. Recibió apoyo y también algunas críticas en la Legislatura.

Buscan que el cupo femenino pase del 30% al 50% en las listas

Por UNO

Paola Aléale.paola@diariouno.net.ar

La ley de cupo femenino se impuso en Argentina en 1991 y se sancionó para garantizar la participación efectiva de las mujeres en cargos políticos, situación que no estaba regulada y que no se cumplía naturalmente. Sin embargo, después de 22 años de haberse puesto en práctica, determinar este 30% garantizado por ley de presencia de las mujeres en las listas de legisladores se ha convertido más en un techo que en un piso. En la  Legislatura de la provincia, el diputado Luis Petri (UCR) ha pedido que este techo se elimine.

En cambio, propone una ley de igualdad política, que asegura el 50% de los cargos para cada sexo. Entre las mujeres consultadas de todos los partidos, hubo voces a favor y algunas críticas a la propuesta del legislador provincial y candidato a diputado nacional. Entre otras cosas, lo consideran oportunista presentarlo cuatro meses antes de las elecciones.

Qué dice el proyecto

El diputado que elaboró la nueva propuesta explicó que la intención, que comparte plenamente con su partido, es la equiparación entre hombres y mujeres en cuanto a la representación política, eliminando uno de los últimos resabios discriminatorios hacia la mujer con respecto a su participación. Este es el motivo por el que proponen la igualdad política la hora de ejercer la representación.

En este sentido, según explicó el legislador, es necesario suspender el cupo femenino, una herramienta útil para una época, por el del protagonismo igualitario y proporcional entre mujeres y varones.

Petri explicó que, con esta idea, se quiere dar cumplimiento al artículo 37 de la Constitución nacional, que dice que “la igualdad real de oportunidades entre varones y mujeres para el acceso a cargos electivos y partidarios se garantizará por acciones positivas en la regulación de los partidos políticos y en el régimen electoral”. Para el legislador, la Constitución apunta a este tipo de acciones positivas.

La vigente ley de cupo, 24.012, sancionada en 1991, se creó para garantizar la participación. Modificaba el artículo 60 del Código Electoral Nacional, estableciendo que las listas de candidatos que registren los partidos políticos ante el juez electoral “deberán tener mujeres en un mínimo del 30% de los candidatos a los cargos a elegir y en proporciones con posibilidades de resultar electas”.

Petri opinó que si bien significó para su época un gran avance, hoy y a la luz de los cambios y los nuevos requerimientos sociales no es suficiente si lo que se busca es lograr la igualdad en la representación de hombres y mujeres.

En cuanto al apoyo de su partido, aseguró que el radicalismo respalda completamente la idea, y junto con el candidato a primer diputado nacional, Julio Cobos, presentarán la idea en el Congreso nacional si ganan las bancas en octubre.

Entre el acuerdo de las mujeres y el “oportunismo”

Las mujeres que ocupan cargos públicos elegidas por el pueblo, en Legislatura y concejos deliberantes, tuvieron algunas opiniones encontradas al respecto de la idea de Petri. La senadora Alejandra Naman, del partido afín al kirchnerismo Nuevo Encuentro, sostuvo que siempre estará de acuerdo con normas que pugnen por los derechos de las mujeres, y que será coherente con la defensa del tratamiento igualitario.

“Las leyes que proponen una discriminación positiva, como la de cupo, permiten acceder, y eso es bueno porque la presencia de mujeres le aporta otra visión a la política”, dijo y agregó que todavía son necesarias porque hay sectores que se resisten a la igualdad. También aseguró que es una tarea de las mujeres estar preparadas para la política, militar, formar cuadros de participación dentro de los partidos. Esto para ganarse los lugares y no para obtenerlos sólo por la formalidad de una ley. La crítica fue hacia el autor de la propuesta, en cuanto a la coyuntura en la que lo presentó, apenas a cuatro meses de las elecciones.

En sintonía opinó la diputada Silvia Ramos, presidenta del bloque PJ en la Cámara Baja. La legisladora dijo que ya había algunas propuestas similares hechas por el oficialismo, aunque más allá de eso cree que la idea vale la pena y la apoyará. “Estoy de acuerdo con las leyes que vienen a saldar una deuda de desigualdad entre varones y mujeres”.

La diputada Liliana Vietti (bloque Leandro Alem) fue un poco más crítica con la intención de Petri. Explicó que más allá de su militancia en favor de los derechos de las mujeres –Vietti fue la autora del proyecto para convertir en ley provincial la adhesión a la guía técnica para la realización de abortos no punibles– cree que es oportunista y extemporáneo plantear una propuesta relacionada con el cupo a esta altura. “Desde que existe la ley de cupo las mujeres nos hemos ido empoderando. Esta fue pensada como una ley de transición, para subsanar falencias, para sensibilizar. Pero actualmente no debería ser necesaria, es anacrónica”, manifestó.

Desde el PD, una mujer también opinó sobre el proyecto. Se trata de la concejala Mercedes Llanos, de Godoy Cruz. La mujer explicó que está de acuerdo con la idea, pero con reservas. Esto, porque deberían crearse las condiciones reales dentro de los partidos para que la participación sea efectiva y no sólo “testimonial”. Por ejemplo, cambiando las formas de hacer política interna que siempre favorecen a los varones. En este sentido, puso como ejemplo las horas en las que se hacen las reuniones partidarias, que generalmente se desarrollan por la noche, y esto las vuelve incompatibles con la vida cotidiana de una familia. “En mi caso, yo tengo una hija chiquita. Me es muy difícil la militancia en estas circunstancias”.

Agregó también que si bien como medida temporaria funciona, las leyes tienen que ir acompañadas por cambios sociales reales, y si esto no ocurre, se convierten en simples expresiones de deseo.