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jueves 19 de mayo de 2016

Cuello fue rey en el principado de Mónaco

El boxeador de Santa Fe lograba el título del mundo. Se consagró en Montecarlo y al día siguiente Reutemann terminaba tercero en el Grand Prix de Fórmula 1. El título le duró sólo unos meses

Lucio A. Ortiz
ortiz.lucio@diariouno.net.ar


S obre el mismo piso del estadio Louis II de Montecarlo, en el principado de Mónaco, se montó el ring. Y hasta horas antes de la pelea por el título mundial de los semipesados se escucharon los motores de los autos de Fórmula 1 que seguían dando vueltas para registrar los mejores tiempos.

Daban vueltas las Ferrari de Carlos Reutemann, y Niki Lauda; Jody Scheckter, Jochen Mass, Mario Andretti, Patrese, Alan Jones intentaban también ubicarse lo más adelante posible , para la carrera en el circuito callejero más famoso del mundo.

La pelea por el título vacante de los semipesados entre el argentino Miguel Ángel Cuello y el estadounidense Jesse Burnett se realizó el sábado 21 de mayo.

El argentino se preparó, viajó y estaba con la mente fija en destronar al campeón, el inglés John Conteh, el mismo que le había ganado el título vacante al mendocino Jorge Víctor Ahumada, en Wembley en 1974. Pero tres días antes del combate, el 18 de mayo, el Consejo Mundial declaró vacante el título por incumplimiento de contrato de Conteh. En su lugar pusieron a Burnett, y el nuevo campeón tenía la obligación de hacer la primera defensa frente al croata Mate Parlov.

Los organizadores no alcanzaron a cambiar los carteles promocionales, ni las credenciales ni los tickets promocionales de la pelea, con el nuevo rival de Cuello.

Conteh estaba preparándose en Mónaco y se abrieron muchas opiniones sobre la renuncia para pelear contra el argentino. Un especialista inglés dijo "Conteh se borró por una razón muy simple, sabía que Cuello le ganaba afuera de Liverpool", en donde pelaba siempre el campeón. Y agregó "lo suyo se llama sencillamente miedo".

El sábado a la noche la pelea no congregó a más de 3.000 personas en el Louis II, en donde juega Mónaco en la primera división francesa. Allí estaban los jugadores argentinos Delio Onnis y Heriberto Correa (paraguayo nacionalizado) no se quisieron perder el momento.

Tampoco el actor David Niven y el boxeador Ken Norton, que trabajó de comentarista para la TV. Por supuesto que el ring side tenía lugares reservados para el príncipe Rainiero, su hija Carolina y su hijo Alberto.

Miguel Ángel Cuello era santafesino y su preparador era Amilcar Brusa, el mismo de Carlos Monzón, que reinaba entre los peso mediano, por eso el campeón llegó para alentar y darle apoyo a su amigo santafesino.

Cuello tuvo su ocasión de pelear a los 31 por el título del mundo como profesional, tras ganar 20 peleas, 18 por nocaut. Como amateur tuvo la experiencia de representar a Argentina en los Juegos Olímpicos de Munich en 1972. Tras ganar dos combates, en cuartos de final y debía enfrentar a Mate Parlov (Yugoslavia). Por un error dirigencial llegó tarde y perdió sin subir al ring.

La noche del 21 de mayo de 1977 estaba como un toro. Decidido a no dejar pasar la gran ocasión de su vida. Jesse Burnett era 10 centímetros más alto y hacía valer su alcance de brazos. Cuello no lo podía tocar y recibía muchos golpes. En el 4º round Burnett le dio un derechazo cruzado y cayó el argentino.

Recibió la cuenta de protección y continuó. Tiró golpes con ambas manos y se produjo un intercambio que levantó a la gente de sus asientos. En los rounds siguientes Burnett seguía dominante marcando el ritmo de la pelea. Cuello sabía que si se alargaba más los puntos favorecían a su rival.

Hasta que en el 9º el santafesino lo cruzó con la derecha y Burnett quedó sentido contra las cuerdas. Ahí otro golpe de Cuello lo mandó al piso. El argentino era el nuevo campeón mundial de los semipesados.

En la mañana del domingo Cuello despertaba por el rugir de los Fórmula Uno, que pasaban frente a su hotel. El sudafricano Jody Scheckter arriba de su Wolf, lograba el primer puesto superando a Niki Lauda y a Carlos Reutemann (Ferrari).

Dos meses después, en el mismo ring del estadio Louis II el campeonísimo Carlos Monzón retenía el título unificado de la Asociación y el Consejo Mundial ante Rodrigo Valdez y se retiraba para siempre.

Cuello debía cumplir el contrato y su primera defensa fue el 7 de enero de 1978 frente a Parlov (el mismo de los Juegos Olímpicos). Perdió el invicto por nocaut (9º round).
Nunca más volvió a pelear.
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