La ex número uno del mundo tuvo una actitud reprochable en la final del US Open. El juez de silla le quitó un set.

Serena, desquiciada: rompió raqueta, insultó y dejó una pésima imagen

Carlos Ramos, juez de silla de la final femenina del US Open, señalizó una amonestación por 'coaching' a la exnúmero 1 mundial Serena Williams.

La tensión en el duelo decisivo con la japonesa Osaka llevó a la estadounidense a romper una raqueta. Como ya había recibido una amonestación anteriormente, le costó un punto en el siguiente juego.

"Deberías pedirme perdón tú a mí. Yo soy madre y no hago trampas. Eres un ladrón y un mentiroso porque me has robado un punto", volvió a dirigirse Serena al árbitro.

Ramos se cansó de las quejas y le terminó quitando un set.