Mendocinos por el mundo Martes, 2 de enero de 2018

"Fue un honor que me llamara Palermo para trabajar con él"

Leo Torrico, un trotamundos, viene de clasificar a la Sudamericana con el equipo del Titán. Sus vivencias.

"Fue un honor que me llamara (Martín) Palermo para trabajar con él. Estoy agradecido y también muy feliz de clasificar a una copa internacional. Les agradezco al Pato (Abbondanzieri y al Profe Gastón Mendoza". El ex defensor Leonardo Torrico, hermano del popular Sebastián, tiró esa frase. El afectuoso y bonachón preparador de arqueros de Unión Española de Chile habló de varios temas.

-¿Cómo fue la temporada?

-Fue muy positiva, donde peleamos el campeonato hasta la última fecha. Hicimos 31 puntos y el campeón Colo Colo sacó 33. Además clasificamos a la Copa Sudamericana.

-¿Cómo es trabajar con Palermo?

-Desde el momento que me llamó, tomé la decisión de ir porque fue un crecimiento para mí y mi familia. Se trabaja muy bien y el trato es muy bueno.

-¿Son exigentes?

-Son muy exigentes, siempre estamos dos horas y media antes de la práctica para diagramarla. Fueron muy profesionales como futbolistas y como entrenadores no dejan nada librado al azar, por eso se obtuvieron estos resultados

-¿Con quien habló Palermo para llamarte?

-Me llamaron directamente el Pato y el Profe, después me llamó Martín. Ya me conocían. Ellos dirigieron a Seba (Torrico) en Mendoza.

-¿Qué diferencias encontrás de Chile con Argentina?

-Institucionalmente por ahí en Chile es un poco más ordenado. Los clubes te pagan el último día hábil de cada mes y no tenés ese problema. Es un fútbol que te permite los procesos a largo plazo, algo que en Argentina es más difícil.

-¿Te hubiera gustado llegar lejos en el fútbol?

-Me hubiera gustado poder jugar más, pero siempre fui consciente de mis defectos y virtudes. Soy un agradecido a Dios.

-¿Qué recordás de tus inicios? ¿Alguna anécdota?

-Recuerdo que entrenábamos en la cancha de Chacras, me acuerdo de todos los compañeros que tuve, de todas las amistades que quedaron, de Ezequiel Chiaramonte, del Nani Wohlfart, Gabriel Ballester, Leo Retta, Carlitos Pereyra y Ariel Orduña. Siempre entrenábamos con mi hermano Sebastián, caminábamos 1 kilómetro y medio con las bolsas de las pelotas para entrenar en Marista. A la larga tanto esfuerzo dio sus frutos. Siempre fue muy lindo que reconozcan a Seba.

Agradecido a Ortiz y Carrizo

Leo Torrico, un personaje querido en el fútbol, fue consultado por otros aspectos llamativos en su carrera.

-¿Por qué se te ocurrió ser entrenador de arqueros?

-Desde chico entrenaba con Seba y fui aprendiendo. El Gallego Sallei me aconsejaba, cuando estuve en España me perfeccioné y después Darío Ortiz y Sergio Carrizo me dieron la posibilidad de arrancar en Boca Unidos.

-¿Cuál es el lugar más insólito donde viviste en un club?

-En Racing de Córdoba vivía en la cancha, con el Negro Woner, con el Chirola Cabalía y Marcelo Bergesse. También viví en el hotel Jordán, de Cochabamba (Bolivia); ¡te despertaba un pavo real a las 6 de la mañana! En Indonesia estuve en el Quality Hotel Makassar, era 5 estrellas. ¡Te daban todo!

"Los 3 hermanos siempre fuimos muy unidos"

Con Leo nos hemos ayudado mutuamente de chicos. Me alegra mucho el presente que tiene en Chile con el cuerpo técnico de Palermo. Él se capacitó mucho para estar en ese nivel, así que estoy muy contento por la carrera que está haciendo como entrenador de arqueros.

Con la distancia es difícil entrenar juntos, pero siempre en los recesos cuando coincidimos en Mendoza o en Buenos Aires nos juntamos.

Es una persona muy extrovertida, de muy buen sentido del humor y pasional por el fútbol. Los tres hermanos siempre fuimos muy unidos. Siempre éramos locos por el deporte.

¿Una anécdota? Una vez se jugaba Talleres-Chacras en reserva. Íbamos 2 -2, él jugaba para Chacras y me hizo un gol de penal. ¡No me perdonaba ni a mí! (risas).