El presidente de la Nación, Mauricio Macri, reconoció hoy que no quiere una final Boca-River en la Copa Libertadores porque "son tres semanas de no dormir".En declaraciones formuladas a FM Radio La Meca 91.7 de la localidad riojana de Malanzán, fue claro al ser consultado por el conductor del programa, reconocido hincha del "Millonario", sobre un hipotético cruce si ambos equipos eliminan a Gremio y Palmeiras.
"Prefiero que gane un brasileño y no tener esa final porque son tres semanas de no dormir, es mucho eh, sabés la presión que va a ser eso", opinó.
Macri sostuvo que "prefiere que uno de los brasileños clasifique" debido a que si se da el clásico "el que pierde tarda 20 años en recuperarse, así no tenemos que nos quedarnos de cama todos los hinchas de Boca y de River".
Por último, el presidente de La Nación reconoció que el equipo de Marcelo Gallardo "viene muy dulce".
Consultado sobre su paso al frente de Boca, indicó: "Tuvimos la suerte necesaria, en el fútbol hace falta tener suerte, ganamos 17 torneos en 12 años. Ganamos en Japón un par de veces, ganamos varias Libertadores, Sudamericanas, campeonatos locales".
Además, contó que hace unos días fueron a la Quinta de Olivos varios futbolistas de la época en la que él presidía al "xeneize".
"Estaban la (Néstor) Tota Fabbri, (Roberto) Pompei y después vinieron (Raúl) Cascini, (Diego) Cagna, (Rolando) Schiavi, Román (Riquelme), (César) La Paglia y me estoy olvidando de alguno más: ¡El Chicho Serna! Mirá de quién me olvidaba, la pasamos bien, nos divertimos un rato e hice un gol de tres dedos con pase de Román, así que lo puse en la galería de mis recuerdos. Llegando a los 60 tuve la suerte de jugar con Riquelme, que me la pase y hacer un gol de tres dedos. Es de ciencia ficción, ¿no?", cerró.