Jueves, 14 de agosto de 2014

El Jugador Nº 12 en la gira de 1925

Durante los partidos en Europa se producía el bautismo. La historia del nacimiento de un apodo, cuando un hincha viajó junto a la delegación. Fue la 1ª gira de un equipo argentino por el Viejo Mundo
 

Lucio A. Ortizortiz.lucio@diariouno.net.ar

A gustín Rafael Caffarena nació en el barrio de La Boca en setiembre de 1872. Provenía de Génova como la mayoría de los primeros habitantes del barrio. Era docente y escribano y de su matrimonio con Isabel Díaz, llegaron cuatro  hijos. Victoriano Agustín nació el 9 de agosto de 1902, tres años antes de la fundación del equipo que marcaría para siempre la historia del barrio.

El pibe apodado Toto fue creciendo como lo hacía Boca Juniors en la Asociación Argentina de Football. Su padre fue un hacedor en cuanto hecho cultural pudiera y creador de bibliotecas, por eso una calle y una escuela llevan su nombre. Dicen algunos historiadores que debido al éxito uruguayo en los Juegos Olímpicos de Paris en 1924, a la dirigencia argentina se le ocurrió mandar un equipo a Europa para mostrar el fútbol argentino. Pero al no producirse ningún acuerdo Boca Juniors ofreció su plantel para realizar la gira en 1925.

El 4 de febrero de ese año, partía el plantel de Boca reforzado por 5 jugadores. Se embarcó en el Vapor Ciudad de Buenos Aires hasta Montevideo y desde allí en el Buque Formosa con destino a Vigo, España. Integraban el plantel: Américo Tesoriere,

Ludovico Bidoglio, Ramón Muttis, Segundo Médici, Alfredo Elli, Mario Busso, Alfredo Garasini, Domingo Tarasconi, Carmelo Pozzo, Carlos Antraygues, Antonio Cerrotti y Dante Pertini junto a Manuel Seoane (El Porvenir), Cesáreo Onzari (Huracán), Roberto Cochrane (Tiro Federal de Rosario), Luis Vaccaro (Argentinos Juniors) y Octavio Díaz (Rosario Central).

El Diario Crítica publicó: “Los aficionados están en el deber de despedir dignamente la primera embajada deportiva argentina que surcará el océano para hacer conocer en la vieja Europa la potencialidad de nuestro más popular deporte. Saludemos a los bravos footballers que llevan tan alta misión deportiva y patriótica”. Una multitud fue al puerto a despedir a los jugadores pero no sabían que junto al plantel iba Victoriano Toto Caffarena. El muchacho de 22 años debió lidiar con su familia para viajar a Europa. Puso sus ahorros pero su padre escribano, decidió ayudarlo y además aportar para los gastos del club. La delegación estuvo integrada por 21 personas, de los cuales iban 17 jugadores, dos dirigentes (Adelio Cariboni, vicepresidente y Vicente Decap, secretario) y el periodista Hugo Marini, del diario Crítica, También Toto había se había conseguido un carnet de enviado especial como periodista de El Telégrafo. Durante la gira se encargó de tareas como masajista, utilero y asistente.

Se hizo amigo de los jugadores mientras transcurría el viaje que duró 22 días. Toto parecía uno más del plantel y entre el arquero Américo Tesorieri y Antonio Cerrotti, lo bautizaron como: “El jugador número doce”.

Boca le ganaba a Real Madrid, a Osasuna, A Espanyol de Barcelona, a gung de Leipzing (7 a 0). Superaba a un seleccionado de Frankfurt y al Eintracht. La gira cobró notoriedad y en su paso por Francia, Boca debió jugar ante un combinado de Olympique y un combinado catalán y también perdía con Real Unión de Irún, con Atlhetic Bilbao. En Alemania empataba con Bayern Munich,vencía a un seleccionado de Berlín, y la mayor goleada se la hacía a Spielvereinigung de Leipzing (7 a 0). Superaba a un seleccionado de Frankfurt y al Eintracht. La gira cobró notoriedad y en su paso por Francia, Boca debió jugar ante un combinado de Olympique y Sp. Francés al que goleó 4 a 2.

Una anécdota dice que en París, Américo Tesoriere pagó las entradas para que el plantel pudiera subir a la Torre Eiffel, que en ese tiempo era la construcción más alto del mundo. Los argentinos miraban París desde 300 metros de altura.

Toto quedó como “El jugador Nº 12”, pero se utilizaron esas palabras para definir a la hinchada de Boca, en la década del 30 cuando el periodista Pablo Rojas (“El negro de la tribuna”) en una crónica dijo que “la hinchada es el jugador N° 12 de Boca”.

En el 30ª aniversario de la gira, en 1955 el presidente de Boca, Alberto J. Armando, le entregó una plaqueta a Toto Caffarena y lo nombró oficialmente “El jugador Nº 12”.