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Independiente Rivadavia logró en Mar del Plata un triunfo que fue tan valioso para los promedios como para lo anímico. Ahora debe saldar la deuda de local.

El Azul no brilló, pero fue práctico

Por UNO

Ariel CubellsEnviado especial a Mar del Plata

Una trabajada y merecida victoria consiguió Independiente Rivadavia el sábado en Mar del Plata frente a Aldosivi.

Sin brillar, ni siendo ese equipo que con empuje generaba muchas situaciones, la Lepra se trajo un triunfo que cotiza tanto en la tabla como en lo anímico, sobre todo porque lo sacó de la zona de descenso.

El Azul fue práctico y planteó el partido que más le convenía. El gol tempranero de Ezequiel Pérez sirvió para tirarle toda la presión al Tiburón y para que Independiente sacara a relucir lo mejor desus últimos partidos: la defensa.

Liderada por Ariel Agüero, más la entrega de Leandro Caballero y la seguridad de Josué Ayala, la última línea casi ni se inmutó ante un Aldosivi que desde el arranque pretendió ser bien ofensivo.

Seguramente en el fondo es en donde el técnico Roberto Trotta ha sacado las mejores conclusiones de estos encuentros. Tanto jugando con línea de tres (así lo hizo el sábado) como con cuatro, la Lepra ha encontrado un funcionamiento defensivo que casi no presenta fisuras.

Entonces no es casualidad que al equipo del Cabezón Trotta no le hayan marcado goles en los últimos tres juegos y que sólo haya recibido nueve tantos en once fechas.

Y gran parte de esta solidez se encuentra en los jugadores con los que cuenta el entrenador. La experiencia de Agüero y Walter García sirvieron para apuntalar a quienes están haciendo su estreno en la categoría y que están cumpliendo con creces, como Caballero y Lucas Parisi.

A ellos se les suman Martín Pucheta y Áxel Mayer, que si bien son alternativas, han demostrado estar preparados para cuando llega su momento.

Claro que no hay que pasar por alto el buen trabajo de recuperación y el desgaste que hacen Emiliano Fernández, Abel Peralta y Diego Tonetto en la zona de los volantes. La aparición de Federico Guerra el sábado también fue destacada y aportó equilibrio en el medio.

Con esta tranquilidad que da de mitad de cancha hacia atrás es que Independiente puede pensar en crecer. Los experimentados directores técnicos dicen que los equipos se arman de atrás para adelante, y en ese camino va la Lepra.

Variantes para la ofensiva hay y Trotta deberá conjugarlas de la mejor manera para encontrar ese desequilibrio que en algunos partidos supo tener el Azul, que desde hace un tiempo ha perdido.

En donde también el DT está más que conforme es en el puesto de conductor. A Pérez cada vez le pesa menos la responsabilidad y a eso ahora le agregó el gol para ganar aún más en confianza.

Por un par de semanas la Lepra no tendrá a su goleador, Leonardo Carboni, aunque hay material para remplazarlo. En Mar del Plata hubo un buen ingreso de Rodrigo Gutiérrez jugando casi como un puntero derecho y buscando asistir al Palote González Vega. Podría ser una buena fórmula.

De visitante viene haciendo bien los deberes (ganó dos seguidos), pero ya es hora de saldar la deuda en casa y sumar de a tres en el Bautista Gargantini.