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En enganche Ezequiel Pérez, nacido en General Alevar, y el delantero Lucas Gamba, nacido en San Rafael, marcaron los goles de Independiente Rivadavia en el triunfazo ante el Rojo de Avellaneda.

Desde el Sur llegó la sociedad azul

Por UNO

Por Franco Sánchezsanchez.franco@diariouno.net.ar

Independiente de Avellaneda era el equipo a vencer y eso estaba en la cabeza de todos los jugadores del conjunto del DT Roberto Trotta. Se logró ganarle al grande de la categoría y, aun en el día después, la sorpresa sigue siendo inolvidable.

Los autores de los goles de Independiente Rivadavia, Lucas Gamba y Ezequiel Pérez, sorprendieron al entenderse casi a la perfección junto al pibe Cristian Gautier.

La apuesta del DT fue casi perfecta, salvo porque no se pudo ver el esquema por mucho tiempo debido a la expulsión de Leandro Caballero. Pero, por suerte, los leones azules demostraron estar fuertes y jugaron un partido para el aplauso.

Primero Gamba y después Pérez hicieron estremecer los corazones de los hinchas en el Bautista Gargantini.

Las sensaciones de ambos fueron de alegría y mucha euforia. Los dos cracks comentaron, a su manera, los goles y lo que les dejó el partido del lunes.

“El Negro (Pérez) me tiró un pase en un tiro libre donde todos estaban parados y yo la dominé y le pegué fuerte al arco. Por suerte se metió, porque necesitaba marcar un gol”, relató Gamba con relación a la apertura del marcador frente al Rojo de Avellaneda.

“Ahí nomás me acordé de mi vieja, que me apoyó siempre y estuvo en las buenas y en las malas, como también de mi viejo, toda mi familia y mi novia. Fue un momento inolvidable, porque es lo que uno siempre quiere: hacer goles en partidos así de importantes”, agregó Gamba, oriundo de San Rafael.

El otro sureño del plantel, pero de General Alvear, Ezequiel Pérez, marcó el segundo tanto de la Lepra y también se animó a relatarlo.

“Fue una jugada de Gautier por la izquierda; queda mano a mano con Tula, creo, y después se le junta otro defensor y en un rebote salió la pelota para atrás. Venía mansita y justo para pegarle. Así que le di y por suerte fue bueno el remate”, comentó Pérez.

“Primero que nada pensé en mi hijo, el que estoy esperando. Después, en mi novia, mi familia y toda la gente que me vino a ver. Fue una alegría enorme y más por lo que significó el rival”, agregó el alvearense.

Independiente de Avellaneda ha sido fundamental en la historia del Negro Pérez en el fútbol, ya que justamente ante el Rojo, hace dos años, se lesionó y perdió su chance de ser titular. Pero en este torneo tuvo revancha y fue la figura en los dos partidos en que le tocó enfrentarlo.

“Lo de hace un par de años fue muy feo para mí. Creo que en los últimos dos partidos ante Independiente de Avellaneda fue cuando mejor me sentí, y ni hablar de éste que pasó. Un gol te fortalece y te da confianza para seguir adelante”, finalizó Pérez, a quien el martes le extendieron el contrato hasta el 2015.