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Mitos acerca de la infidelidad

Por Bernardo Stamateas

bernardoresponde@gmail.com

Vamos a hablar hoy de la infidelidad, pero lo haremos pensando en algunas ideas, para desterrar las que están equivocadas. Usaremos la clasificación de “verdadero” o “falso” para descubrir lo que sabemos de la misma.

–Todo el mundo es infiel.

–Falso: la gran mayoría de las personas es fiel durante mucho tiempo. Se calcula que el 50% de las parejas han cometido engaño o infidelidad en algún momento de la relación de pareja. O sea que la fidelidad es la mayor conducta de mucha gente. Entre los 50 y 65 años predominan las infidelidades en los varones, y entre los 40 y los 50 en las mujeres. La infidelidad rompe el pacto explícito o implícito de la pareja de exclusividad y que no solamente la infidelidad tiene que ver con lo genital, sino también con el enamoramiento, es decir que eso también rompe el pacto que la pareja ha establecido.

–La infidelidad se da con personas desconocidas que aparecen en nuestra vida.

–Falso: el 87% de las infidelidades sucede con gente conocida y con amigos, porque comienza con la intimidad afectiva y el lugar más frecuente de donde se da esa amistad es en el trabajo. En segundo lugar, en el barrio.

–Las aventuras son un motivador para activar la pasión en la pareja.

–Falso: hay parejas en las que el engaño sale a la luz y eso provoca un trauma. El engañado va detectando determinadas conductas, por ejemplo, no salir juntos a determinados lugares, mayor cantidad de llamados, cambios en los hábitos sexuales, manera de vestirse distinta. Y hay parejas en las que mientras él o ella tienen a su amante la vida sexual desaparece o se incrementa. Pero cuando sale a la luz, el acto de infidelidad efectivamente trae un trauma.

–El infiel es una persona muy sexual.

–Falso: en la gran mayoría de varones como de mujeres, en general un poco más las mujeres, hay un involucramiento en el que lo prioritario es lo afectivo. No existe aquello que dice: “Va a buscar afuera lo que no encuentra en la casa”. El 83% de las mujeres y el 55% de los varones han comentado que sí han tenido un involucramiento.

–Tener una aventura con otra persona significa que esa persona es mejor que nuestra pareja.

–Falso: si fuese mejor una buena mujer o un buen hombre no se involucrarían con alguien que ya está en pareja, es decir, que ya desde el vamos no es mejor, aunque el engañado o la engañada crea que el otro es mejor.

Básicamente en la infidelidad lo primero que sucede es lo que se denomina la infidelidad romántica, que es cuando aparece un involucramiento afectivo que se da en la gran mayoría de las situaciones. El 10% de la gente infiel deja a la pareja y forma una nueva con su amante, y de ese 10%, el 75% vuelve a fracasar, porque tenemos que tener en claro que enamoramiento no es amor, y cuando aparece el enamoramiento, la pasión, la idealización, el sentirse vivo se cree que eso es relación o que eso es amor y después descubren que el amor y las relaciones son diferentes. La infidelidad es una mala solución que trata de resolver un mal problema, es decir, un conflicto que hay en la pareja. Si una pareja se ama ¿eso previene la infidelidad? No, hay un gran mito instalado en parte del campo profesional que dice que si nos amamos, no va a aparecer un tercero y si aparece una infidelidad es porque la pareja está funcionando mal.

En una pareja hay que diferenciar lo que llamamos “muros” y “ventanas”. Cuando la pareja mantiene una ventana abierta, cada uno hacia el otro, la pareja puede hablar, entrar en el mundo del otro, no hay temas que se eviten, no hay temas guardados. Las ventanas están abiertas, es la ventana de la intimidad.

El muro es para que nadie de afuera vea las ventanas. Es decir que la pareja mantiene un margen de intimidad y un muro de protección que no deja que otra persona entre a ver ese mundo interior.

Ahora, lo que sucede en la infidelidad es que uno toma el muro y lo pone en medio de la pareja es decir que ya no pueden verse las ventanas y uno de los dos abrió su propia ventana con el tercero. Hay una barrera en la intimidad de la pareja y un margen de intimidad con un tercero.

Prevención y recuperación

¿Cómo se previene la infidelidad? Como respuesta a esta pregunta hay que decir que no alcanza con el amor, hay que mantener la ventana limpia y abierta. Es decir, claridad meridiana de poner todo sobre la mesa, hablar lo que nos pasa, no evitar nada, y poner límites a terceros: no coquetear, poner límites con los compañeros del trabajo, no estar a solas con determinadas personas, poner límite a nuestra mente cuando aparecen fantasías con una amiga, amigo, compañero, etc.

Es decir que no alcanza sólo con el amor, tiene que haber intimidad y tiene que haber límites establecidos porque todos somos deseados y todos somos deseantes.

Pero ¿cómo se puede recuperar la confianza después de una infidelidad y de muchas mentiras? Tiene que haber determinados requisitos. En primer lugar, el infiel tiene que dejar al tercero, tiene que haber un abandono, tienen que haber un pedido de perdón sincero y un proceso de reconstrucción para ver qué pasaba en la pareja y que pasaba a nivel individual, que pasó con esas ventanas. No para echarle la culpa al otro, muchas personas se excusan por haber engañado echándole la culpa a su pareja… Y hay que recuperar en el tiempo la confianza, que es el gran proceso.

La pareja es un pacto que establecemos y en ese pacto tiene que haber sinceridad, hablar y establecer los límites que necesitamos para cuidarnos y cuidar a nuestra pareja.

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La infidelidad tiene muchos mitos.
La infidelidad tiene muchos mitos.