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miércoles 04 de julio de 2018

Un piano, una mujer y Latinoamérica

Dora De Marinis, la concertista mendocina que cautivó al mundo, repasa su carrera, analiza a los pianistas argentinos y cuenta la actualidad del género.

La música y el talento no conocen de fronteras, no existe límite alguno que pueda detenerlos ni distancia más vasta que pueda frenarlos, y sino sólo hace falta recorrer la vida de Dora De Marinis, la eximia pianista mendocina que ha deslumbrado al mundo entero con su música presentándose en las salas más importantes del mundo.

El fin de semana pasado fue el turno del inigualable teatro Colón. La especialista en música latinoamericana se presentó una vez más en el Salón Dorado del teatro en el homenaje a Claude Debussy a 100 años de su fallecimiento. Acompañada por la pianista Anaïs Crestin y el recitante José Luis Galimidi, Dora volvió a brillar en un concierto lleno de emoción. "Fue muy hermoso, muy bonito, ya que es un ciclo en donde se interpreta música de cámara, algo muy poco común en el repertorio de Debussy. Se trató de un concierto a cuatro manos en el que hicimos el estreno nacional sino también hispanoamericano de la versión en español de El arcón de los juguetes, una maravillosa obra de Debussy. Estamos muy contentos, ya que fueron tales el buen recibimiento y la repercusión del público, que ya tenemos perspectivas de volver a tocarla en otros países", comenta Dora.

Pero este no es más que un éxito más dentro de su intachable carrera que, de manera no oficial, comenzó a sus cortos cinco años, día en el que tocó un piano por primera vez en la casa de su tía. Desde ese momento siguieron años de estudio y perfeccionamiento entre Argentina y el Viejo Continente, y el nacimiento de lo que se transformaría en uno de los sellos inconfundibles de su carrera: su amor por la música latinoamericana.

"Yo vengo de una familia de músicos, mi papá era músico de jazz, ahora mis hijos también lo son, es algo natural para nosotros, lo llevamos en la sangre. Siempre fui muy dedicada, muy estudiosa, siempre que me proponía algo no descansaba hasta lograrlo, pero creo que lo que me caracteriza a mí es mi repertorio, mi dedicación a la música argentina y mi pasión por nuestras raíces", afirma segura.

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Destacada. La pianista mendocina Dora De Marinis no deja de representar de la mejor forma al país. 
Destacada. La pianista mendocina Dora De Marinis no deja de representar de la mejor forma al país.

Es así como, en su vasto repertorio, que abarca desde Bach y los clásicos hasta los contemporáneos, aparecen obras para piano de compositores argentinos y latinoamericanos, estrenando obras de algunos de ellos y difundiéndolas no sólo en el país sino también en el extranjero. Además, ha concentrado gran parte de su trabajo en el dictado de cursos, seminarios y clases magistrales sobre la música latinoamericana del siglo XX y sobre técnica e interpretación pianística, e incluso ha participado con ponencias sobre la importancia de la inclusión de la música argentina en los programas de estudio de grado y posgrado en congresos nacionales e internacionales en Estados Unidos, México, Venezuela, Colombia, Cuba, China, Alemania, Noruega y Serbia, entre otros.

"Los pianistas argentinos están aislados en el país, tal vez por una cuestión geográfica o de tradición hay una gran conexión con Europa y con Estados Unidos, pero no con Latinoamérica. Me gustaría que fuera de otra manera, que los pianistas latinoamericanos tocaran más música latinoamericana, que tuvieran más conexión con la región y no suspiraran tanto por Europa. Está muy instalada la idea de que si no se llega a las ciudades europeas no se hace carrera, y eso no es así. Para que eso cambie mi granito de arena siempre ha sido interpretar la música de compositores latinoamericanos en cada lugar al que voy, enseñar y dar clases permanentemente porque hay que insistir con nuestra identidad, con los lazos con nuestra región", explica De Marinis.

Arduo trabajo que ha realizado incansablemente durante más de 30 años de ir y venir a lo largo del mundo, aunque reconoce, es Buenos Aires el lugar al que pertenece y en el que disfruta de su familia.

"La música que yo puedo hacer con mis dedos, ya sea en la soledad de mi estudio o en la soledad del escenario, es lo mejor que me ha dado esta carrera. Hoy por hoy mi sueño es viajar para conocer muchos lugares que aún no he podido descubrir y, lo más importante, ver crecer a mis nietos sanos y felices", concluye Dora quien, a pesar de toda una vida de trabajo y dedicación, ya tiene en su agenda su colaboración en clases magistrales, conciertos por toda América Latina y la participación como miembro del jurado en uno de los concursos de piano más importantes de la región.
Confirmado, las teclas no paran de sonar.
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