Musica Domingo, 8 de julio de 2018

Nuestra Raza, la vida después de una tragedia

Dominrock. La banda integrada por ex músicos de Callejeros forma parte del festival que se lleva a cabo hoy, a las 19, en El Santo

Jueves 30 de diciembre de 2004, nos situamos en la calle Mitre 3060, del barrio de Once, en plena capital de Buenos Aires. Son cientos de personas las que esperan que República Cromañón, una discoteca de moda y "la casa del rock", abra sus puertas para comenzar a palpitar un nuevo recital de Callejeros, el último de una serie de tres que brindó la banda comandada por Patricio Santos Fontanet.Se abren las puertas y son muchas las familias presentes en el lugar para escuchar las canciones del nuevo disco lanzado por la banda, el tercero, que se titula Rocanroles sin destino.

Se calcula que hay casi 4.500 personas ya que muchas lograron ingresar sin el ticket y se vendieron más de 3.500 localidades.

La gente está muy apretada; claro, el lugar solamente está habilitado para que ingresen poco más de 1.000 espectadores. Se ha superado ampliamente esa cantidad.

Patricio Fontanet, Maximiliano Djerfy, Christian Torrejón, Eduardo Vázquez, Elio Delgado y Juancho Carbone, pasadas las 22, salen a escena para dar comienzo al show. El mismo transcurre por las sendas normales para un recital de rock, vasos de cerveza por doquier, humo de cigarrillo, gente saltando en cada tema y bengalas que alentaban e iluminaban el espectáculo.

Una verdadera fiesta parece vivirse al compás de Callejeros. Nada indica lo que va a venir. Los acordes marcan que sonará una de las canciones cabeceras de la banda, Distinto. El pogo se hace sentir a la par del comienzo del tema con Fontanet entonando "A pensar, a reaccionar, a relajar, a despotricar, a decir estupideces...", Cromañon es una fiesta y las bengalas iluminan el lugar.

De repente ese sonido de rock se interrumpe por el sonido de la pirotecnia. El sonar de un tres tiros hacia el techo es el comienzo del fin, apenas pasadas las 22.50. La media sombra que se ubica sobre todos los presentes se enciende, lo que provoca que algunos de ellos intenten salir, por el humo que comenzaba a cubrir el lugar.

Las puertas de emergencia estaban cerradas con candado y alambre, entonces la salida parecía, poco a poco, no existir.

El fuego seguía haciendo lo suyo y alcanzaba una plancha de poliuretano que estaba sobre la media sombra. Los gases tóxicos, producto de los materiales inflamables, asfixiaron rápidamente a muchas personas y el corte de luz producido al comenzar el incendio generaba pánico en las personas; la tragedia se hacía invisible, pero real.

Algunos pudieron salir y volvían a entrar, entre ellos los músicos de Callejeros, para rescatar a aquellos que estaban tirados en el piso inconscientes por los gases aspirados.

Las sirenas coparon la ciudad. Inesperadamente la fiesta se transformó en tragedia.

La oscuridad del lugar era similar a la que llegaba a la vida de 194 familias que tuvieron que despedir a sus seres queridos. En total fueron 1.432 las personas que debieron ser asistidas.

De esta manera Argentina, Buenos Aires, Once, República Cromañón y Callejeros eran testigos directos de la máxima tragedia por causas no naturales del país.

Casi todos los músicos sufrieron pérdidas en el recital. Murieron la novia de Fontanet, la madre de Vázquez, el hermano de Torrejón y cinco familiares del guitarrista Djerfy: su tío, su tía, su ahijada de 15 años, su prima y el novio de su prima.

Luego de esta tragedia muchos fueron los que terminaron tras las rejas, entre ellos los músicos; el dueño de la discoteca, Omar Chabán; el encargado del local, Raúl Villarreal; el manager de la banda, Diego Argañaraz, como también comisarios y policías que eran los encargados de certificar que el lugar estuviera en condiciones.

Esta tragedia también terminó, momentáneamente, con la carrera política de Aníbal Ibarra, jefe de gobierno porteño, y puso en vilo la responsabilidad de Aníbal Fernández, quien en ese entonces era el ministro del Interior.

Tras cumplir la condena los músicos salieron de la cárcel y volvieron a tocar el 21 de setiembre de 2006 en Córdoba. Luego, tras los avances de la Justicia, debieron volver a prisión y finalmente la formación de Callejeros se separó.

Don Osvaldo fue la nueva banda creada por Pato Fontanet junto con Christian Torrejón y Nuestra Raza se llama el grupo creado por Elio Delgado, Maxi Djerfy y Juancho Carbone. Por su parte, Eduardo Vázquez fue condenado a prisión perpetua tras asesinar a su mujer, Wanda Taddei.

Tras la tragedia y el horror, los músicos siguieron ejerciendo su profesión y "la música no mata" se transformó casi en una religión.

Mendoza recibirá esta tarde a Nuestra Raza en un festival que se llevará a cabo en el estadio El Santo. En el marco del Dominrock la banda de los ex músicos de Callejeros se presentará junto con La Skandalosa Tripulación, Zona Ganjah, Cuatro al Hilo, Alto Karma y Parió La Choca, entre otros.

Escenario tuvo la oportunidad de dialogar mano a mano con Maximiliano Djerfy, el guitarrista de la banda. El músico que más seres queridos perdió en la reconocida tragedia habló sin tapujos.-¿Cómo será el show?-Vamos a tocar el repertorio de Callejeros y algunos temas nuevos de Nuestra Raza, que está por salir el disco. Mostramos algunos temas para no quemar todos las canciones y la idea es lanzar el CD este año. Además está buenísimo compartir escenario con gente nueva, gente que no conocemos.-¿Influyeron Callejeros y Cromañón en las nuevas composiciones?-Se nota en las composiciones que venimos de ahí. Cuando me pongo a componer escribo lo que me sale, sin forzarlo para un lado o para el otro. Además, la mayoría de los temas de este disco son de Elio y Juancho y están compuestos en el penal. Allí surgieron muchas cosas desde el dolor y desde el sufrimiento. -¿Cuesta seguir sin pensar en la tragedia?-Me acuerdo todos los días durante cinco minutos de mis seres queridos. Pero también tengo que seguir porque tengo a mi hija de dos años que es mi motor de todos los días. Les pongo el pecho a las cosas, hago todo para no caerme.-¿Cómo es la relación con tu hija?-Ella nació el 3 de marzo de 2016 y yo caí en cana por segunda vez el 6 de abril. Compartimos muy poquito pero después cuando salí de la cárcel de Marcos Paz, tras 6 meses, estuve con domiciliaria y mi vida giró en torno a ella. Después en noviembre del año pasado que entré en libertad voy a todos lados con ella. Me cambió la vida.-Todavía es chica pero, ¿has pensado cómo le vas a ir contando tu historia?-Tengo pensado contarle la verdad y cómo fue todo porque no hay nada que esconder. Ella se va a enterar de todo lo que pasó y de lo que es el padre. Igualmente, ya conoce a las bandas y sabe lo que son los instrumentos porque casi que se está criando en un estudio de grabación. -¿Cómo ves la vuelta de Pato Fontanet a los escenarios?-Lo vi bien al Pato pero no tengo contacto con él, lo vi en videos. La última vez que lo vi fue en Marcos Paz cuando fuimos presos, en ese momento hablé con él y lo vi bien y todos sabemos que para cantar es un fenómeno. La verdad es que me entero de las cosas por internet.-¿Por qué se distanciaron?-Nos alejamos por la tragedia, fue difícil, salimos y volvimos a tocar algunas veces pero después se terminó de separar la banda. Igualmente yo me llevo bien con todos, me encantaría volver, me encanta Callejeros pero esa posibilidad no depende de mí. Estoy muy orgulloso de haber formado parte de esa banda.-¿Cómo fue esa vuelta a los escenarios después de la tragedia?-El primer toque fue en el Chateau Carreras (Córdoba) en el 2006. La verdad es que fue muy emocionante porque fue la vuelta tras un año y medio censurados. No nos dejaban tocar en ningún lado entonces cuando volvimos ante 20.000 personas lo vimos como que se acabó la censura. -¿Cuándo subís al escenario te acordás de Cromañón?(piensa) -Si me pongo a recordar sí, por supuesto que me acuerdo todo lo que hice esa noche, sería imposible olvidarlo, lamentablemente. Pero a la hora de salir a escena para tocar pienso en los ensayos, en los acordes y en tratar de acordarme las canciones. -Ahora están preparando un documental...-No me molesta que hagan películas, documentales y lo que sea. Era obvio que iban a querer retratar ese momento en algo de este estilo. Imaginate que lucraron los padres con la muerte de sus hijos, así que estaba claro que iban a querer seguir lucrando de otros lados. -¿Has vuelto a Cromañón?-He pasado por la puerta de Cromañón en colectivo, en auto y sí, he tenido que pasar. No me gustó que hayan cortado la calle tanto tiempo y que no hayan dejado circular. No era necesario en señal de duelo, yo mi duelo lo hago en mi casa. Incluso recién ahora puedo estar más tranquilo porque antes tuve que abocarme a los juicios y recién ahora puedo llorar a mis seres queridos.-¿Se hizo justicia?-Caímos presos los perejiles y los peces gordos quedaron afuera. Nos tenemos que cuidar entre nosotros porque si no en este país nadie te cuida. Este país es así, las cosas se solucionan de esta manera.-Por ejemplo Aníbal Ibarra...-Él es uno de los máximos responsables y también Aníbal Fernández porque de él dependían la policía y los bomberos. A Ibarra le hicieron juicio político y a los dos años ya se estaba postulando de vuelta. Acá es todo un viva la pepa.-¿Por qué creés que los que cayeron fueron ustedes?-Las entradas decían Callejeros y la gente fue a vernos a nosotros. Pero todo correspondía de otra gente no de nosotros.-Después de eso, ¿has tomado otras precauciones a la hora de tocar?-La verdad es que sigo actuando de la misma manera, no por loco sino porque no entiendo nada de eso. Yo pruebo sonido y me subo a tocar, no tengo que mirar las instalaciones. No es algo que nos corresponda a los músicos. Esto pasó porque la gente entraba pirotecnia porque era el folclore que se vivía en ese momento. -¿Por qué?-Muchas bandas llevaban pirotecnia para decir que era una fiesta. Después cuando le preguntabas a la gente por el show, si el músico canta bien, toca bien o qué tal las canciones, te respondían "fue una fiesta, prendían bengalas en todas las canciones". Tuvimos la mala suerte de que estábamos tocando nosotros. Ya había pasado antes pero se había podido apagar con vasos de cerveza y se pudo seguir tocando, ahora pasó esto y fue muy triste porque se rompieron muchas familias.-Fuiste uno de los que más perdieron...-Yo perdí a cinco familiares. A mi prima que vivía conmigo, a mí tía, la hermana más chica de mi mamá que era mi madrina, a mi ahijada de 15 años, al novio de mi prima que se estaban por casar y a mi tío, el único hermano de mi papá, que vivía a una cuadra de casa. Éramos una familia muy unida que nos veíamos siempre, todos los domingos. Éramos muy felices y nos acompañábamos siempre, por eso fueron a verme, estaban muy orgullosos de mi trabajo.-Decís que "eran una familia feliz", ¿ya no?-Ahora repunto un poco porque nació Alicia, mi hija, y mis papás volvieron a vivir un poco. Mi papá es un alma en pena, es algo que sufre toda la vida. Ahora con las vueltas de la vida mi hija ha vuelto a traer un poco de alegría a la casa y de a poco volvemos a reír.-¿Ellos no fueron al show?-Mi mamá no porque se quedó cuidando a mi abuela que tenia Alzheimer. Mi papá sí fue y yo lo salvé. Cuando entré a sacar gente lo vi tirado debajo de un descanso de una escalera. Lo arrastré hasta una ambulancia y estuvo internado un mes en el hospital Fernández. Estuvo ocho días con respirador, le hicieron una traqueotomía y por suerte salió todo bien. -¿Seguís con tratamiento médico?-Sí, ahora, cuando puedo, hago terapia individual. Los primeros meses hicimos terapia grupal y después cada uno siguió con la propia. Ahora paré un tiempo porque tengo muchas giras pero cuando sé que voy a estar en casa hago una terapia por semana. Me viene bien porque me desahogo, hablo de todo.-¿Cómo fue afrontar la cárcel?-Hay toda una cosa con el tema de la cárcel. Nunca jamás imaginé que iba a estar en un penal, nunca robé ni un caramelo. Caer ahí fue pensar y ahora cómo hago. Tenía que aprender a vivir ahí adentro y cuidarme la mente. Los otros presos nos decían que cuidemos la cabeza, que no nos coman las rejas. Todos nos decían que no nos adaptemos al lugar porque perdés. No podés dejar la mente ahí adentro porque podés tener secuelas grosas. Yo salía a correr, hice mucho deporte, escribí mucho, leí, miré películas. Teníamos que tratar de ocupar el tiempo para que se pasara lo más rápido posible.-¿Cómo era la convivencia?-Estábamos en un lugar común. En la cárcel de Ezeiza, mientras esperamos la sentencia, estuvimos más tranquilos en camas colectivas no en celdas. La familia nos traía lo que necesitábamos para comer una vez por semana. Es tremendo porque hay pibes que no tienen visitas y tienen que comer ahí. La comida de ahí es muy fea, la hacen con mucho desprecio, con bronca. Hay mucha crueldad dentro de la cárcel. -¿Podían tener instrumentos?-En un momento pudimos entrarlos y ahí mejoró. Había un programa de ayuda al suicida, entonces los pibes que se cortaban o los que sea iban ahí y les servía que estemos con la música. -¿Se llevaban bien con los compañeros?-Todos sabían que nos estábamos comiendo un garrón. Los presos y hasta los policías nos decían eso, pero estábamos ahí y había que vivir. La requisa es lo que más molesta estando en cana.-¿Compartiste celda con Eduardo Vázquez?-Él estaba en otro pabellón con Elio y Diego, el manager. Ellos estaban en el vip, en el modulo 1, en donde conviven 12 personas y cada uno con una celda individual. -¿Cómo viviste lo que pasó cuando se conoció que asesinó a su esposa, Wanda Taddei?-Cuando vi lo que pasó no entendía nada. Llegué de correr, puse la tele y vi la cara de Eduardo ahí con la mujer. No lo podía creer. Después adentro pude hablar con él y me contó un poco. No soy quien para juzgar a nadie, solo Dios y ellos saben qué pasó.-¿Creés que influyó la tragedia en él desde el punto de vista psicológico?-Quizás influyó. Cada uno tomó y procesó cómo pudo la situación. Eduardo perdió a la mamá y debe ser muy difícil. Hoy que soy padre pienso en esos padres que perdieron a sus hijos ahí y es terrible.-Si pudiera volver el tiempo atrás, ¿volverías a ser músico?-Volvería a integrar Callejeros. Estoy orgulloso de haber formado esta banda, nos tocó esto y hay que ponerle el pecho y salir adelante como se puede.