Musica Domingo, 25 de marzo de 2018

Mi Amigo Invencible dio a conocer sus novedades musicales

El grupo mendocino Mi Amigo Invencible editó dos EP con canciones nuevas entre diciembre del año pasado y marzo reciente

El grupo mendocino Mi Amigo Invencible editó dos EP con canciones nuevas entre diciembre del año pasado y marzo reciente, donde vuelve a quedar en evidencia la evolución y calidad de las composiciones de los cuyanos y los distintos climas con los que trabajan. En el 2017, a las tiendas digitales pero también a su bandcamp, los mendocinos subieron el EP "Nuestra noche" y hace unas semanas lo hicieron con "Ciencias Naturales", otro pack de tres canciones nuevas, mientras preparan y trabajan en su nuevo disco. La banda la forman Arturo Martin en baterías, Mariano Castro en shakers y voces, Leonardo Gudiño en percusiones, Juan Pablo Quatrini en bajo, Pablo Di Nardo en sintetizadores, Nicolás Voloschin en guitarras y Mariano Di Cesare en guitarras, voces, teclados. "Nuestra Noche" abre con un beat bien setentoso, al que se suman el bajo y las guitarras casi aboleradas, como en un lamento, en una romántica elegía nocturna, en una cadencia bien lenta. Mientras que "El Mismo sol" arranca con un arreglo de voces bien de grupo vocal a los que se van sumando algunas guitarras, teclados con ruidos y una percusión electrónica y así va rodando la canción, que es un experimento invernal con un buen final, bien logrado. Este EP editado a fines del año pasado, concluye con "Souvenir", un lamento de 45 segundos, con teclados, la voz pidiendo que se la recuerde y el clima que se va agravando. En cambio, "Ciencias Naturales" se editó en marzo de este año, la banda volvió a confiar en su comprovinciano Leandro Lacerna como ingeniero de sonido. La canción "Colmillos" levanta el clima, dobla la apuesta, tiene un pulso más rockero, con los arreglos de sintetizadores bien 80 al igual que el beat de la batería, con un cierre que recuerda cosas del viejo Depeche Mode, Psychedelic Furs y otros combos new wave de esa época. Los teclados le dan un toque más optimista a "Temblor", también con una medianía más triste, un clima más otoñal, con la batería sonando otra vez bien ochentosa y esta vez si con la guitarra metiendo punteos para arreglar una canción cuya melodía llevan la voz y los sintetizadores hasta los segundos finales cuando se riffea un poco para luego darle paso un segmento más bailable. "Piñas" tienen un arranque acústico, pero luego se suma toda la banda para darle un clima pop, bien cuidado, elegante, aunque la letra hable de alguien enojado que quiere tirar dos o tres piñas al viento.