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martes 19 de junio de 2018

Lito Vitale celebra los 30 años de "Ese amigo del alma"

El músico Lito Vitale celebrará el próximo viernes, a las 20, los 30 años de "Ese amigo del alma", el disco que incluía la canción con su mismo nombre y se convirtió en el éxito más grande de su carrera, con un concierto junto a su Quinteto y la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, dirigida por Luis Gorelik, en la Sala Sinfónica del Centro Cultural Kirchner (CCK), de esta ciudad.

Esta presentación se enmarca en una gira nacional iniciada el pasado 7 de abril en Corrientes y que ya cuenta con fechas confirmadas en Chaco, Mendoza, San Juan, en donde el 4 de agosto se grabará un CD y un DVD, y Rosario, el 15 de diciembre, en el cierre; cada una de ellas junto con orquestas sinfónicas locales.

Para el show del viernes en el CCK, el artista contará con el bajista Marcelo Torres y el baterista Cristian Judurcha, quienes participaron en el disco original, como invitados especiales, además de su hermana Liliana Vitale, quien leerá un texto originalmente grabado por María Elena Walsh en "Viento Sur", otro de los discos del recordado cuarteto del que también formó parte el vientista Manuel Miranda, radicado actualmente en Perú.

Ocurre que la celebración de "Ese amigo del alma" también servirá de excusa para repasar la tríada discográfica que completaba la placa "La senda infinita".

"'Ese amigo del alma' apareció cuando todo se iba al bombo. Creo que la canción mágicamente sirvió como conexión entre amigos que se iban del país. Era un tema muy extenso como para meterse y conectar con la sensibilidad. Hubo algo medio mágico que sucedió con esa canción", dijo Vitale a Télam.

Aunque actualmente es acompañado por Juan Pablo Rufino, en bajo; Victor Carrión, en vientos; Mariano Delgado, en guitarra; y Martín González Puig, en batería; el pianista advirtió que el hecho de tocar con otras orquestas del resto del país apunta a hacer esta celebración de manera "más federal posible", a la vez que le permite "conectar con músicos del interior".

Miembro fundador del revolucionario proyecto M.I.A. (Músicos Independientes Asociados) a finales de los '70, una de las primeras experiencias en materia de autogestión artística a nivel musical; Vitale también fue parte de la primera formación de Spinetta Jade e integró un recordado trío junto al saxofonista Bernardo Baraj y el guitarrista peruano Lucho González.

Al finalizar este proyecto, el pianista formó el cuarteto que con su segundo trabajo, el disco que motiva esta celebración, alcanzó una popularidad impensada para la música instrumental.

Incluso, el éxito comercial de "Ese amigo del alma" posibilitó la emisión de un recordado ciclo televisivo en Canal 13, a modo de cierre de transmisión, en el que el músico era acompañado en sus interpretaciones por colegas y artistas.

En diálogo con la agencia Télam, Lito Vitale recordó el suceso y todo lo que se generó en torno a "Ese amigo del alma" y analizó el contexto en que se produjo este éxito.

-¿Qué lectura hace a la distancia del éxito que alcanzó este trabajo?
-Fue un momento bisagra en mi historia musical. Tiene la particularidad de ser esas cosas que uno hace en su vida que son entrañables y muy valoradas, pero que además entran en el gusto de la gente. Es una música que me sigue representando de alguna manera.

-¿Cómo encontró esa sonoridad tan particular que marcó toda una etapa de su carrera?
-Fue un sonido buscado. Estábamos con el trío haciendo una temporada en un lugar llamado Las Leñas y un pibe me acercó un casette de un arpista llamado Andreas Vollenweider que me gustó mucho. A la vez, empiezo a interesarme mucho por la participación de Pedro Aznar, en la música de Pat Metheny, sobre todo admirando mucho a Lyle Mays, su pianista. Empecé a buscar ese sonido en el teclado, mezclándolo con el sikus, y así apareció ese sonido tan especial. Fue una sucesión de búsqueda, necesidad y algo que proponía un cambio importante, porque hasta ese momento, en el cuarteto todas las líneas melódicas las hacían los vientos.

-¿Qué tipo de conexión siente con Lyle Mays, a quien le dedicó el tema?
-Es una devoción que siento por ese tipo, lo sigo admirando. Nunca fui de conectarme humanamente con los músicos, sino de admirarlos, disfrutarlos y conectarme por ese lado. Me pareció que esa canción representaba eso, una conexión entre gente, entre amigos que se conectan a través de la música. Cuando sos músico, no es que tenés un ídolo, sino que encontrás en otros músicos mucha sabiduría para aprender. El hecho de copiar e influenciarse es fundamental para la música; ir buscando elementos de otros que admirás y meterlo en tu música permite desarrollar un estilo. El problema es cuando hacés un calco.

-¿Le generó algún "ruido interno" el éxito comercial y su presencia cotidiana en la televisión, teniendo en cuenta su origen en M.I.A. y la filosofía artística que lo regía?
-Con M.I.A. teníamos la concepción del peligro en la televisión. Usábamos como una especie de semáforo conceptual en el que la luz verde eran los medios escritos, la luz amarilla la radio y la luz roja la televisión, por esa idea de que el medio es el mensaje. Lo que pasa es que en ese momento hacía lo que quería en la televisión. No fue un envío basado en lo comercial, incluso muchas veces lo hice sin cobrar. Lo hice porque tenía la libertad de invitar a quien quisiera, no necesitaba conversarlo con nadie. No había chivos, ni charlas promocionales, ni nada de eso que siempre es lo más molesto.

-¿Cree que en esta época sería imposible un éxito en la música instrumental de ese tipo?
-Lamentablemente, hoy no lo veo. En aquellos años de regreso de la democracia, había mucha apertura. En los medios de difusión, se guardaba un pequeño porcentaje para lo que era el aporte cultural, aquello que no daba ganancias pero debía tener un espacio. Eso fue cambiando con los monopolios y los cambios de épocas. El caso del trío fue muy especial porque tenía características específicas. Era música instrumental pero no era para músicos; era música popular pero no era una boludez; era música argentina pero no era lo tradicional. Tenía un componente de popularidad, la gente lo escuchaba y no le parecía un embole.

-¿Qué cree que puede pasar ahora con esta celebración de "Ese amigo del alma"?
-La intención es hacer una celebración dirigida al público que estuvo cuando el tema fue editado originalmente. No creo que sea un suceso como la otra vez porque las piezas están en otro lado. Nos hace feliz tocarlo y hay un factor emotivo fuerte. Además, nos daremos el gusto de disfrutarlo de manera orquestal, que siempre fue el gran sueño, y compartirlo con gente del interior.
Fuente: Télam

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