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viernes 10 de noviembre de 2017

La noche de Matías Torres

El intérprete presentará este viernes en el Selectro su Cancionero Maluko.

Antes de que apareciese en escena Maluko, antes de que Matías Torres adoptase ese nombre, creció en un hogar donde los acordes, las melodías, eran parte de lo natural y habitual. Hermano de Don Torres, uno puede imaginar que la música fue una manera efectiva y creativa de comunicación, y por ello no sorprende que ambos la hayan incorporado como su lenguaje cotidiano.

Este viernes por la noche –cuya apertura estará a cargo de Agustina Carloni y Rocío Herrera Rovida–, el aprendizaje de años y los gustos personales de Matías van a compartirse con el público que asista al teatro Selectro para disfrutar de la presentación del álbum Cancionero Maluko, un paseo por los diferentes géneros musicales que este joven de 31 años ha estudiado e interpretado en su carrera, como el flamenco, jazz, reggae, soul y rock.

En este trabajo se reflejan no sólo esas melodías que Maluko atesora y las hace suyas, sino viajes que han terminado de moldear la voz y la música de este compositor e intérprete. Por eso su viaje a Sevilla el año pasado aparecerá en su flamenco y los años que vivió en República Dominicana –su padre vivía en Santo Domingo y Matías se fue a trabajar en la turística Punta Cana– dejan su huella en el reggae.

A pocas horas de la presentación de su último trabajo, Diario UNO charló con el cantante y compositor acerca de lo que vamos a escuchar esta noche.

–Al llamarse "Cancionero Maluko" uno intuye que hay una selección muy personal en este trabajo. ¿Cómo elegiste los temas?
–En realidad es una suma de lo que yo venía haciendo, desde mis comienzos, canciones que he hecho en los distintos grupos en los que he estado, como Simpecao, y por eso hay flamenco, por ejemplo. La música siempre ha estado muy presente en mi entorno y por eso los distintos géneros que están incluidos en este trabajo.

–¿Esta sería la presentación oficial de algo así como una selección personal de tu música, de tus gustos?
–Exacto, es como mi lista de Spotify interpretada por mí. Hay que aclarar que no se trata de un disco de covers, sino de versiones, no están copiadas iguales sino para que queden conceptualizadas de otra manera.

–¿Cómo has abordado, desde lo musical, los distintos géneros que aparecen en el disco?
–Esto ya me ha tocado hacerlo en distintos grupos, donde hemos abordado varios estilos y son experiencias que me han ido dejando las distintas agrupaciones, como Simpecao o Abenader. El álbum anterior lo hicimos en el Caribe, porque viví varios años en República Dominicana y en ese tiempo escuché mucho su música y traté de asimilarlo todo para tratar con mucho respeto su folclore, porque tenés que ser muy consciente del género que estás abordando. Por ejemplo con el flamenco, el año pasado estuve en Sevilla y ahí terminé de incorporar un montón de detalles del género, de sus texturas, de cómo cantarlo...

–¿Con una lágrima en la garganta?
–Así es. El flamenco requiere una forma diferente de manejar el aire, son distintos los acordes, las escalas y lo mismo me pasó con el soul, que aunque son distintos tienen en común ese rasgo tan visceral.

–Las armonías son muy distintas también...
–Claro, la forma de armar los acordes. Teníamos ese desafío de poder llevar este proceso de hacer las distintas versiones entre nosotros y fue muy divertido. Estuvimos tres o cuatro meses trabajando en este nuevo disco, amén de que también estábamos en otras instancias, como la producción.

–Vos hablás de tres o cuatro meses de trabajo, pero pareciera que este álbum resume muchos años tuyos de aprendizaje musical...
–La verdad es que ha sido un trabajo de años y si bien me alejé un poco del grupo, he seguido trabajando mucho como compositor, pero esto lo entiendo como un impás como intérprete, algo que tanto me gusta y ahora puedo poner el acento en este aspecto.

–Esta noche, además de las versiones, ¿vamos a escuchar temas tuyos?
–Voy a tocar un bloque acústico con invitados donde van a estar presentes canciones mías, pero el disco sí, son todas versiones.

–En el disco te lanzás de lleno a explorar la faceta de intérprete...
–Sí, pero aparte creo que hay que desmitificar esa palabra. Mercedes Sosa no compuso nunca una canción, pero era un intérprete increíble, conocida en todo el mundo. Es otra forma de hacer las cosas y creo que hay que animarse.

–Contame qué recordas de tus años en Dominicana...
–Del Caribe me encanta su alegría y la humildad de su gente, con que poco hacen tanto... Allá lo ven todo tan simple y el folclore lo tienen muy presente, lo bailan desde los niños hasta los ancianos. En mi caso estuve en Dominicana desde el 2009 hasta el 2015. Se escucha mucho la bachata y por eso ahora he compuesto una, más al estilo Juan Luis Guerra.

–¿Qué música tocabas allá?
–Como tenía rastas me asociaban con el reggae, que en ese momento yo no hacía, porque mi relación con el género era más de escuchar a los grandes, como Bob Marley. Pero en esos años empecé a conocerlo y a hacerlo en el Hard Rock Café, donde tocaba mis temas. Después, por el mismo trabajo del hotel estuvimos en Aruba y en otras islas del Caribe, donde se escucha mucho reggae y allí aprendí mucho.

–¿Por qué decidiste volver a Mendoza?
–Al margen de ciertas cuestiones personales, creo que era el momento de empezar a mover las cosas y sabía que aquí se podían hacer muchas cosas y muy interesantes.

En escena
Este viernes acompañarán a Maluko en el Selectro Sebastián Rivas (guitarra en el disco), Didier Turello, Pablo Cafici (piano en el álbum), Marcos Rodríguez (bajo en el disco), David de Mata y Valentina Gratton.

Músicos del disco
Tilín Orozco (guitarra), Luis Robinson (armónica), Gerardo Lucero (contrabajo y bajo), Germán Peña (bajo), Daniel Moreno (guitarra flamenca), Marcos Aguilera (guitarra), Mauri Jara (piano y Hammond), Fugi Altavilla (trompeta y flugel)y Patricio Ibire (bajo).

Soporte técnico
Ingeniería en sonido: Matías Jodar.
Arte: Facci Netto.

Cuándo: viernes a las 21.30
Dónde: teatro Selectro (Capitán de Fragata Moyano 102, Mendoza capital)
Entradas $200
Fuente:

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