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viernes 27 de octubre de 2017

Joaquín Sabina: redimirse para cantarlo

El cantautor español regresa a Mendoza para liberarse de ese personaje "maldito" que él ha creado de sí mismo, con la presentación de su nuevo disco, Lo niego todo.

El cantautor, poeta y aficionado pintor español Joaquín Sabina retorna este viernes a Mendoza para presentar su último disco, Lo niego todo, en un intento por liberarse de ese personaje "maldito" que él mismo alimentó.

"Siempre es un enorme placer, viniendo de la vieja, cansada y decadente Europa, cruzar la espina dorsal de los Andes y aterrizar en Santiago de Chile. Es un agrado volver a respirar el aire de esta tierra de montañas y poetas", versó Sabina al darles la bienvenida a unas 11 mil personas que lo reverenciaron la noche del martes en el primero de los dos conciertos que ofreció en el Movistar Arena.

Este jueves, una vez levantado el "circo" de su sofisticada escenografía, Sabina y los músicos que lo acompañan de años –como la corista Mara Barros y sus incondicionales Antonio García de Diego y Pancho Varona– se disponían a volar para iniciar en la "tierra del buen vino" su periplo argentino.

Con una función agregada en estas últimas semanas para el próximo miércoles 1 de noviembre en San Juan, el artista podría pasar más de una noche en Mendoza. Aunque, claro, nadie lo irá a confirmar. Lo cierto es que desde este viernes hasta el martes recorrería postales típicas de la región cuyana.

Luego, continuará su tour por otras ciudades como Córdoba, Rosario, Mar del Plata y Neuquén, hasta completar su nueva hazaña de llenar 11 estadios Luna Park en Buenos Aires.

El concierto
De pie y a ratos sentado, Joaquín Sabina (68) pintado de morado y clásico bombín pidió en Santiago "piedad" al presentar "un puñado de canciones nuevas" e hipnotizó con su carraspeo inconfundible a los siempre fieles fanáticos chilenos.

Más confiado que nunca de su reciente trabajo, doble disco de platino en España, Sabina abrió ante un ansioso público con Lo niego todo, sencillo del álbum homónimo, para despojarse de "la leyenda del suicida, y la del bala perdida".

"Si me cuentas mi vida, lo niego todo", coreó a gritos la multitud, en una defensa acérrima a este "santo beodo", quien al hilo arrojó otras seis de sus actuales composiciones.

Mientras la pantalla avisaba que "hay Sabina para rato", los grandes himnos del canalla avivaron a los románicos y a los nostálgicos, quienes acompañaron la interpretación de Quien más, quien menos y Lágrimas de mármol, un tema "fúnebre" que habla del envejecer, y que a juicio del autor, "nadie quiere oír".

Sin embargo, este "superviviente" celebró emocionado el "vivir para cantarlo" de este último sencillo, que dio pie al rock & roll de Las noches de domingo acaban mal, en un tributo al desaparecido grupo español Alarma, que aún vive en cada rasgueo de su guitarrista Jaime Asúa.

Lo niego todo es el decimoctavo disco en solitario en la carrera de Sabina, que fue lanzado después de ocho años sin placas de su autoría, desde Vinagre y rosas, de 2009, que consiguió vender en sólo un mes 200.000 copias.

Para rememorar aquellos éxitos, Sabina introdujo Violetas para Violeta, en homenaje a la multifacética artista chilena Violeta Parra, a quien "ni en París, ni en Londres, ni en España hicieron caso porque era bajita y fea, pero es imposible que alguien cantara con su emoción y entraña", dijo.

El Flaco de Úbeda fue nominado recientemente a los premios Grammy Latino en la categoría mejor álbum de pop rock, pero a él le vale poco el reconocimiento, porque sólo busca que la gente "lo cante".

El "viejo" trovador arribó a Chile, a tres años de su última visita con "500 noches para una crisis", luego de iniciar en mayo de 2016 su gira internacional, que lo ha paseado por gran parte de Latinoamérica y toda España con cerca de un centenar de conciertos en agenda.

Eclipse de mar - Joaquín Sabina

"Algunos músicos llevan conmigo más de 30 años, más de lo que alguna mujer me ha soportado nunca", bromeó, y aseguró que su ecléctica banda de siete integrantes "es la única del mundo en la que los músicos cantan mejor que el cantante".

En esta pasada, la voz de Mara Barros deslumbró con Hace tiempo que no me hago caso, que recuerda a su amigo personal, el fallecido escritor y periodista colombiano Gabriel García Márquez, para seguir con La del pirata cojo y Por el bulevar de los sueños rotos, dedicada a la recordada cantante mexicana Chavela Vargas.

"Que la segunda parte sea lo que dios quiera", vociferó el "profeta del vicio", como lo bautizó la prensa chilena, para dar pie a letras de antaño como 19 días y 500 noches y Princesa.

En un espectáculo que incluyó un nutrido repertorio de 23 canciones y se prolongó por alrededor de dos horas, Sabina aseguró que "de momento, nada de adiós muchachos", al tocar Tan joven y tan viejo, después de un amago de despedida.

Sabina Lo niego todo

Con unos 10 millones de discos vendidos en su haber, y colaboraciones con Fito Páez, Ana Belén, Joan Manuel Serrat y Andrés Calamaro, entre otros, el compositor cerró su show con Pastillas para no soñar y la desgarradora Contigo, que canta sobre el amor y la muerte.

Con este retorno a los escenarios, Joaquín Sabina no hace más que confirmar que la leyenda no se despide, sino que se redime, se desempolva y dice "hasta siempre".

Cuándo: viernes a las 21.30
Dónde: Arena Maipú Stadium (Civit y Maza, Maipú)
Entradas de $800 a $2.700, según su ubicación
A la venta en boleterías del estadio
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