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viernes 15 de junio de 2018

Dyango y sus bodas de oro

Dyango vuelve a Mendoza, en el marco de su extensa gira 50 años de amor por vos. Una vida dedicada a la canción, con un show en el que repasa todos sus éxitos.

A sus 78 años y con 53 de carrera, el cantante catalán nuevamente visita nuestro país, donde comenzó una gira por distintos escenarios y vuelve a Mendoza.

50 Años de amor por vos es el nombre del extenso tour 2018 con el que se embarcó por distintos países de América. Desde el mes pasado, el artista se presentó en Rosario, Salta, Mar del Plata y Buenos Aires.

Dueño de un histrionismo y carisma singular, además de una voz inconfundible, Dyango es un artista formado con inclinación jazzera, que cultivó su larga carrera a través de canciones que simbolizan un sello distintivo de su mirada sobre el amor y el desamor, marcando distintas generaciones con sus canciones.

Desde hace cinco décadas, Dyango incursionó en el género romántico convirtiéndose en una marca registrada, la cual le ha ganado el fervor de su público, no solo en su España natal y en Europa, sino en el mercado latinoamericano con una conexión única, particularmente con la Argentina, que ha sido fundamental para el despegue internacional de su carrera.

El catalán repasa los mayores éxitos de su carrera como Corazón mágico; Por volverte a ver; El primer beso, y Esta noche quiero brandy, entre tantos otros. Y también con las canciones de su último disco Y ahora, qué.

Lejos de abandonar el escenario como confesó hace unos años, Dyango continúa su romance con el público después de cinco décadas dedicado a la música.

Por eso cada gira del cantautor es especial.

Previo a su desembarco en Mendoza y tras un almuerzo en Buenos Aires, Dyango habló mano a mano con Diario UNO en donde repasó parte de su carrera y recordó varios momentos de su paso por Argentina.

–¿Te imaginabas estar 50 años en la música?
–Nadie podía imaginarse que íbamos a estar 50 años. Era un imposible pensar en llegar a estar tantos años cantando por las Américas. Sabía que quería vivir de esto porque había estudiado música en el conservatorio. Era un buen trompetista y había estudiado mucho. Pensaba en dedicarme a ser cantante desde muy chico porque mi madre me enseñó.

–Además que son 50 años de éxito y de recibir el cariño de la gente de forma constante...
–Me quieren con locura acá en Argentina. Siempre lo digo que cualquiera de los músicos que han surgido y están o se han retirado en estos 50 años pueden haber sido muchísimo mejores o peores que yo desde lo musical. Pero lo que yo veo bien claro es que la gente al que más quieren en este país es a Dyango (risas).

–¿Recordás la primera vez en Argentina?
–La primera vez en Argentina fue en el '68. Me llamaron que había un disco (Lejos de los ojos) que estaba sonando y resultó ser mi primer disco de oro. Cuando vine aquí, realmente sí el disco era un éxito tal que el propio presidente de la compañía me lo trajo a Barcelona y me felicitó.

–¿Y de Mendoza? ¿Qué recordás?
–Recuerdo que me gustó mucho porque se parece, por lo arboles, a mi Barcelona pero sin zanjas. Hay que tener cuidado con esas zanjas porque si no estás atento te puedes romper la cabeza (risas). Además, qué decirte de Mendoza si me gusta tomar vino tinto. Mendoza es una de las ciudades hermosas que hay aquí.

–¿Cómo es armar el repertorio con tantas canciones y discos?
–Es una gran dificultad porque la gente pide y no para a pedir canciones, Imagínate que tengo 54 discos grabados. Es imposible acodarme de todo lo que ha grabado. La mayoría de los temas los he cantado el día de la grabación y nunca mas lo he vuelto a cantar. Hay veces que me pasa que escucho un tema y me dicen que es mío y la verdad que no lo sabía (risas).

–Tiene una gran influencia del tango...
–De chico escuchaba Gardel porque triunfó mucho en Barcelona. También recuerdo haber escuchado al trío Irusta, Fugazot y Demare, que sonaba mucho.

–¿Quién te transmitió esa música?
–Mi madre. Cuando ella tenía 7 u 8 años no había radios. Entonces pasaba un vendedor por la calle cantando las canciones y, entre ellas, cantaba Gardel. A mí madre le gustó y compró el cancionero, era la forma de tener música. Después, cuando nací yo mi madre me enseñó esas canciones de memoria de muy chiquito entonces nací cantando tango (risas). Lo escuchaba en las radios y las cantaba, era una relación increíble. Fui a muchos concursos en distintos lugares y siempre los ganaba porque los otros eran malos (risas).

–Tuviste, a lo largo de tu carrera, algún tipo de vínculo con Luis Miguel?
–Sí, éramos de la misma compañía. El era un niño de quizás 12 años y yo era mucho más grande pero compartimos varias ruedas de prensa y distintos momentos. Nos veíamos muy seguidos y para uno de sus cumpleañitos le regalaron una batería y yo me acuerdo haberle enseñado a tocarla. La verdad que no éramos amigos por la diferencia de edad.

–¿Cómo vivís que tu nieto (Izan Llunas) ahora haga el papel de Luis Miguel cuando era un niño? Quizás ese niño que te conoció a vos...
– (piensa) La verdad. Lo que son las circunstancias de la vida. Tengo que decirte algo y es que mi nieto es mucho más guapo y canta mucho mejor que Luis Miguel (risas). Ese nene es algo maravilloso, va a ser un fenómeno.

–¿Te ves compartiendo un escenario con él?
–Sería algo hermoso el poder compartir escenario con Izan y también con su padre, Marcos. A lo mejor, algún día, podamos lograrlo.

–¿No has tenido contacto con Luis Miguel sobre esto?
–No, nunca más nos vimos. Realmente me duele y es una lástima porque tenía mucha empatía con ese niño.

–Sos muy futbolero y ya empezó el Mundial... ¿Cómo ves a España?
–Soy socio del Barcelona y de Messi. Es el mejor jugador de la historia y siempre lo será, nunca habrá otro como él. Messi es nuestro y se lo prestamos un poco a ustedes porque él eligió jugar en Argentina (risas).

–¿Qué opinás de la salida del DT de España?
–Lopetegui se fue porque los cabrones del (Real) Madrid le han pagado mucho y todo lo maneja el dinero, es así.
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