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martes 16 de enero de 2018

33 son mejores, ¿o no Chaqueño?

En La Paz. El Chaqueño Palavecino actuará este jueves y mostrará las canciones de su nuevo disco, que conmemora sus 33 años en la música.

Una voz inconfundible nos atiende del otro lado del teléfono y con mucha amabilidad comienza esta distendida charla con Diario UNO. El Chaqueño Palavecino estará presente en la primera noche de folclore que se desarrollará el jueves, en el Estadio del Complejo Deportivo y Recreativo de la Democracia por el Festival de La Paz, y con mucha simpatía y amabilidad recordó varios momentos de su carrera y habló del presente del folclore en el país.

Palavecino viene de una familia muy humilde e incluso, con la edad de nueve años, estudiaba por las mañanas y por las tardes recolectaba botellas y cartones para ayudar a su madre a darle de comer a sus hermanos.

Las calles de Tartagal, en la provincia de Salta, recuerdan a este 'changuito' que deambulaba por las calles buscando restos que le servían para reciclar y ganar dinero para ayudar a su familia. Ahora el destino puso a Oscar Palavecino entre los artistas más importantes del país pero él no se olvida de sus orígenes por lo que colabora en muchos comedores e incluso tiene su propia fundación Rancho Ñato.

–Contale a quién no se sepa por qué te dicen Chaqueño.
–Desde siempre a todos los que venimos desde el Norte nos dicen Chaqueño, pero no es por la provincia sino por la zona. Cada provincia del Norte y una parte de Bolivia y Paraguay tienen su chaco. Todo al mismo nivel del mar, caluroso con un monte duro por eso somos chaqueños aunque yo haya nacido en Salta.

–Sacaste un nuevo disco...
–Sí, en realidad serían como tres discos en uno que resumen los 34 años de canto. Es un disco muy grande pensado en la renovación, en trabajar y en mostrar algo nuevo. Cuando uno canta Amor salvaje o La ley y la trampa es muy lindo porque son temas que entraron en el corazón de la gente pero también tengo la obligación de renovarme y encontrar la motivación para sacar discos nuevos.

–34 años... ¿cómo vivís el paso de los años?
–Los años van pasando y hay que seguir encontrando ganas para innovar. La verdad que he tenido una hermosa carrera y estoy muy agradecido a todo. No tengo que rendirle cuentas a nadie porque hice lo que sentía y cantar es eso, hacer lo que me gusta.

–¿Qué te falta hacer?
–No me queda nada pendiente, quizás el poder ir al exterior con un gran cuerpo de danza para llevar nuestras raíces de folclore argentino. El problema es que movilizar un grupo tan grande de personas al exterior es complicado. Me encantaría ir de una manera fuerte y poder representar todo lo nuestro. Es complicado pero haciendo música argentina no le tengo miedo a nada, si a eso le sumamos la danza es perfecto porque se complementan y es algo bien nuestro.

–El sábado se cumplió un año sin Horacio Guarany...
–No ha sido fácil de superarlo, ha sido tremendo. Es cierto que sabíamos que estaba mal y que se podía ir, pero cuesta. Lo peor es cuando la gente se olvida y eso no puede pasar. Horacio ha sido un prócer del folclore y de la música. Fue un luchador que peleó por sus ideales. A nosotros, los músicos, nos viene siempre su recuerdo y su imagen. Conmigo fue un hombre muy amable y siempre brindamos por la amistad. Los que conocimos a Horacio, además de lo que ha escrito y cantado, sabemos que ha sido un héroe de la música.

–¿Hay alguien capaz de remplazar su música?
–No se puede remplazar, es imposible. Ni los que estamos ni los que vengan podrán remplazar a personas como él, Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui. Se van cayendo los grandes y no se remplazan, eso es tremendo pero es lo que ha hecho que sean únicos. Nunca vamos a lograr reemplazarlos por eso hay que ponernos a un costado y paralelamente hacer lo nuestro sin perder la esencia musical de nuestras raíces. Espero nunca seamos extranjeros de nuestro propio país.

–¿Cómo ves a las nuevas generaciones?
–Hay muchos músicos talentosos y buenos pero no hay tantas posibilidades de estar para todos ellos. Algunos viene con la esencia de antes y otros traen propuestas novedosas. Si hablamos de folclore, son muy buenos Los Huayra pero también hay muchos en muchos lugares que tienen que lograr llegar a muchas peñas, al Festival de Jesús María y a distintos festivales para ponerle un poquito más de folclore.

–Cada provincia tiene sus festivales con características propias...
–Es muy distinta la música según las provincias. La mía, por ejemplo, alimenta mucho al folclore, al igual que Cuyo. En todo el país vamos a encontrar muchos festivales, cantores, gente con ganas de escribir y de hacer melodías pero lo complicado es intentar conjugarlo para lograr algo bueno. Hay que ver y saber elegir bien qué va a hacer cada uno y qué rol va a tomar. Es como los jugadores de fútbol, hay que sacarlos a jugar y ver cuál rinde y cuál no.

–¿Esa variedad es lo que hace a la música algo tan particular?
–Claro. Mirá la música es como una empanada porque va cambiando por los lugares según lo que tiene cada uno para agregarle. Son costumbres de cada lugar, la cueca y tonada mendocina tiene sus características que la hace única, por ejemplo se toca más la guitarra que el bombo. En Chile también hay particularidades por ejemplo no se levanta el pie para bailar una cueca y en Bolivia levantan el pie y saltan, al igual que acá en el Norte.

–¿Y Mendoza?
–Mendoza es una ciudad admirable porque la hizo el hombre con mucho trabajo. Cuando veo la forma que tienen de llevar el agua por las acequias es una cosa de ingeniería que ha llevado mucho tiempo y trabajo. De esas particularidades de cada lugar viene la música, el trabajo, el orgullo del lugar, las paisanas, el folclore, la Vendimia y los gauchos. Por eso cada provincia es única y Mendoza también.

–¿Qué has pensado para el 2018?
–Me gustaría poder tirarme abajo de una parra mendocina con amigos y tomar un descanso pero hemos comenzado el año trabajando y vamos a terminarlo así. Siempre tengo ganas de grabar y de ir a distintos festivales llevando mi música por el país.
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