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lunes 20 de noviembre de 2017

Una hoja de oro de Napoleón

Una hoja de laurel en oro, que estaba destinada a la corona llevada por Napoleón en su coronación de 1804 fue rematada en 625.000 euros, comisiones incluidas, durante una subasta realizada en Fontainebleau, cerca de París.

El resultado superó varias veces la estimación inicial de la casa Osenat, que había estimado el valor de la pieza entre 100.000 y 150.000 euros.

En Fonteainbleau, localidad donde se hizo la subasta, se encuentra el palacio que era una de las residencias favoritas de Napoleón.

Su valor “claramente no se basa en el peso del oro, sino en el peso de la historia”, dijo el subastador Jean-Pierre Osenat.

La famosa coronación de Napoleón como emperador tuvo lugar en la catedral parisina de Notre Dame en 1804, colocándose él en la cabeza la corona de laurel de estilo romano, a pesar de que el Papa Pío VII estaba allí presidiendo la ceremonia.

El hombre cuyo imperio en algún momento se extendió desde Barcelona hasta Hamburgo dijo que debía su autoridad a sí mismo y no a Dios.

La hoja, sin embargo, nunca asistió a la ceremonia porque antes de comenzar la misma, Napoleón se quejó de que la corona era demasiado pesada, ordenando a su creador, Martin-Guillaume Biennais, que eliminase seis hojas.

Cada una de las seis hijas de Biennais recibió una hoja. La que está en subasta ha permanecido en la familia desde entonces.

La corona, inspirada en la de laurel que llevaba el emperador romano Julio César, contenía más de cincuenta hojas y se fundió en 1819.

“Esta pequeña hoja representa la grandeza de la historia de Napoleón”, dijo Osenat.


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