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lunes 11 de diciembre de 2017

Los sobrevivientes del incendio de Londres seis meses después

"Ustedes dicen que es historia, pero no es historia para mí, he vivido con ello los últimos seis meses", aseguró, temblando, una joven

Seis meses después del terrible incendio que devoró el edificio de viviendas sociales londinense de Grenfell, matando a 71 personas, los supervivientes viven bajo el trauma y la tristeza, y algunos siguen alojados en hoteles.

"Ustedes dicen que es historia, pero no es historia para mí, he vivido con ello los últimos seis meses", aseguraba, temblando, una joven en una reunión organizada el pasado martes por los poderes públicos.

Su madre vivía en el piso 23º del edificio. Por suerte, la joven no estaba en casa en el momento del incendio. Pero esta refugiada de Eritrea dice, refiriéndose a su madre, "ha perdido su hogar por segunda vez". "Va a cumplir 67 años y vive en una habitación de hotel desde hace seis meses", denuncia la joven, lamentando la ausencia de compasión de las autoridades.

Los vecinos del edificio, y muchos de los alrededores, fueron evacuados la noche del incendio. A finales de noviembre, 208 familias habían encontrado un nuevo alojamiento permanente, pero 123 siguen en cobijos temporales, la gran mayoría en hoteles.

Navidad en un hotel
A pocos días de las fiestas de fin de año, "¿acaso alguien ha pensado en el impacto que tendrá en la gente celebrar la Navidad con sus niños en una habitación, sin poder cocinar una comida de Navidad o sentarse alrededor de una mesa?", se preguntó Judy Bolton, directora de la asociación Justice4Grenfell, en esta reunión pública.

"¿Qué habéis dispuesto para asegurar que la gente no se siente aislada, apartada, ignorada?", reclamó.

"El periodo de las fiestas está a menudo marcado por un mayor estrés, ansiedad y depresión", reconoció Mary Weale, responsable de Comunidades en el concejo del barrio de Kensington y Chelsea, en el que está la Torre Grenfell, que hoy sigue en pie, carbonizada. "A medida que se acerca la Navidad, debemos inquietarnos particularmente por el riesgo de suicidios", estimó, pidiendo "identificar a las personas con riesgo".

La salud psicológica de los habitantes del barrio es un problema "enorme" y necesitarán ayuda "durante varios años", estimó Weale.

Pero muchos se quejan de no haber recibido apoyo.

Ishmael Francis-Murray nació en el 10º piso de la Torre y, ahora, padre de familia, dice no "haber recibido ninguna ayuda".

"Mis hijos no duermen", explicó, perseguidos por las pesadillas de aquella noche del 13 al 14 de junio.

En el barrio, las calles están llenas de recuerdos para las víctimas, de peluches a carteles reclamando "verdad" y "justicia".

Vassiliki Stavrou-Loraine, de 66 años, que vive enfrente de la Torre Grenfell, "piensa a diario" en el infierno que consumió el edificio de 24 pisos y del que lograron escapar más de 200 personas.

Llamados de ayuda
"Oíamos a los niños gritar, pidiendo ayuda. Luego, de repente, sus voces se apagaron. Fue el peor momento de mi vida", explicó a la AFP esta jubilada que lleva 35 años en el barrio y conocía a varias víctimas.

Además de los traumas, Vassiliki Stavrou-Loraine enumera los problemas físicos causados por el humo, que cargó el ambiente durante varios días: "boca seca", "ojos irritados", "nauseas", "dolor de cabeza", "de vientre"..... "Mucha gente se queja", aseguró, "y no conocemos los efectos a largo plazo sobre la salud".

La desconfianza hacia las autoridades es palpable. Algunos creen que el balance oficial de víctimas es inferior al real, porque había personas que vivían irregularmente en el edificio.

La investigación pública, conducida por un juez jubilado, también es cuestionada. La cantante Adele es una de las más de 15.000 firmantes de un manifiesto reclamando que la primera ministra Theresa May "restablezca la confianza" en la investigación.

El jueves, día exacto del aniversario, se oficiará una misa en la catedral de Saint Paul, en Londres, y habrá una manifestación en homenaje a las víctimas.
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