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jueves 26 de octubre de 2017

Su lengua se agrandó tanto que tuvieron que extirpársela

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Se trata de la lengua de un pobre oso que se hizo tan grande que los veterinarios tuvieron que extirparla quirúrgicamente. Un caso médico único que jamás se ha había visto anteriormente.

El animal era un oso negro de Taiwán, también llamados oso de la luna, rescatado en Myanmar cuando era un cachorro. De nombre Nyan Htoo, comenzó a mostrar signos de una curiosa dolencia: su lengua se hinchaba a un tamaño prodigioso.

En el año 2016, los veterinarios lo operaron para tratar de resolver el problema, pero después de que Htoo tuviera una buena recuperación inicial, la lengua volvió a crecer, esta vez más que nunca.

En junio de 2017, la lengua era tan descomunal que le estaba produciendo heridas en los dientes. La agonía del animal era tal, que con frecuencia necesitaba descansar la cabeza debido al peso adicional.

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<div>El oso Nyan Htoo.Imagen: University of Edinburgh</div>
El oso Nyan Htoo.Imagen: University of Edinburgh

Este tipo de osos (los Ursus thibetanus) suelen ser objeto de misiones de rescate. A menudo son cazados furtivamente, vendidos, asesinados o mantenidos en cautiverio para utilizar varias de sus partes del cuerpo. De hecho, un objetivo especialmente común es su bilis, que todavía se usa en la medicina tradicional asiática a pesar de la disponibilidad de alternativas sintéticas y herbales.

Debido a esto y a la pérdida de su hábitat por culpa de la tala de árboles, la expansión agrícola y las carreteras, la especie figura como una de las más vulnerables en la lista de las especies en peligro.

Los encargados de salvarle la vida al oso fueron un equipo internacional que se desplazó hasta la zona para trabajar en conjunto y amputarle la monstruosa lengua de nada menos que 3 kilos.

La patología posquirúrgica sugiere que la lengua hinchada puede haber sido causada por elefantiasis, una hinchazón del tejido causada por gusanos parásitos que se transmiten a través de la picadura del mosquito.

La enfermedad, también conocida como filariasis linfática, se produce cuando las lombrices bloquean el flujo de líquido llamado linfa. La linfa es el sistema de drenaje del cuerpo y está hecho de plasma sanguíneo y fluidos que fluyen a través de los vasos linfáticos para reintegrarse a la sangre.

Lo insólito del caso es que hasta ahora se conocían casos en humanos, algo bastante común, pero nunca en osos. Sea como fuere, la historia tuvo un final feliz, ya que el éxito de la cirugía permitirá al oso recuperarse y adaptarse a su nueva vida.

Fuente: LiveScience
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