Mendoza - Mendoza Mendoza
martes 24 de abril de 2018

Una noche fantasmagórica en la Mansión Stoppel

El guardia de seguridad César Irusta dice que escucha la voz y los pasos de un nene llamado Luis y hasta asegura que el fantasma se lleva los caramelos que le deja. Pasamos una noche con él

Desde hace décadas existe la superstición de que un fantasma habita la antigua Mansión Stoppel, en avenida Emilio Civit. Los guardias de seguridad que allí trabajan están convencidos de que se trata del espectro de un nene llamado Luisito y aseguran que lo escuchan por las noches.

Un equipo periodístico de este diario visitó el lugar por la noche con cámaras de visión nocturna y equipos de sonido especiales para vivir junto a los guardias la experiencia que dicen padecer. El resultado de esa investigación se pude ver en el video que acompaña esta nota, a la que seguirán otras tres entregas.


Búsqueda de fantasmas en la Mansión Stoppel - 1° capítulo

La lujosa mansión Stoppel fue reabierta al público por la Secretaría de Cultura el 29 de marzo pasado. Fue un patronato de menores hasta la década del '70, cuando quedó cerrada y se fue arruinando hasta la actual reparación.

César Irusta es uno de los guardias de seguridad que custodia la emblemática mansión. Su turno es durante las noches y asegura que debe convivir con Luisito, o "Luigi", como él lo llama".

"Siempre le dejo agua y caramelos", asegura César y dice que lo hace "para conversar con él en la noche o para que se deje de molestar, porque por ahí se zafa y golpea las puertas, silba, grita".

César está allí desde hace cuatro meses y cuenta que, al principio, cuando la casona estaba en plena obra, no se animaba ni a subir las escaleras.

Incluso una vez creyó que había entrado alguien luego de escuchar pasos en la escalera, pero cuando revisó no había nadie.

Desde luego, para la ciencia los fantasmas no existen y los entiende como un fenómeno relacionado con la sugestión de las personas, aunque, por otro lado, quienes viven este tipo de hechos extraños mantendrán su convicción de que estas presencias son reales.

mansion stoppel antes de la restauracion 02.jpg
Foto: archivo Diario UNO
Foto: archivo Diario UNO

Un poco de historia
La construcción de la bellísima casona de Emilio Civit 348, de Ciudad, comenzó el 1910, ideada por el arquitecto italiano Víctor Barabino.

Fue estrenada en 1912 por Luis Stoppel, vicecónsul de Chile, hombre una importante actividad comercial en Mendoza, donde se destacó por una empresa de carruajes. Incluso, llegó a ser concejal de Capital.

En 1949 Stoppel donó la mansión al Gobierno de Mendoza y allí abrieron un Patronato de menores, hasta que en 1977 los daños causados por el terremoto de Caucete obligaron a cerrarla.

En los siguientes años pasó a la órbita de la Comuna de Capital. Hubo varios proyectos para revivirla, pero ninguno se concretó, hasta que en 2012, volvió a pertenecer a la Provincia y el entonces gobernador Francisco Pérez anunció que allí se crearía un museo con la obra de Carlos Alonso.

Finalmente, luego de varias interrupciones en la obra, el gobernador Alfredo Cornejo inauguró el edificio con todo su esplendor como el Museo Carlos Alonso el 29 de marzo de 2018.


Fuente:

Más Leídas