Mendoza - Tunuyán Tunuyán
domingo 10 de diciembre de 2017

Tunuyán volvió a tener campanario

La obra quedó inaugurada el viernes y se logró con la recaudación de más de $200.000. Hubo colectas y eventos

Esta no será una Nochebuena cualquiera para los tunuyaninos. Durante la misa de gloria, la emblemática campana de la parroquia Nuestra Señora del Carmen se volverá a oír repicar, como no sucedía desde los años '70, cuando se clausuró el viejo templo. Que "convoque a la oración", entre otros avisos, será posible gracias a que la comunidad reunió fondos durante casi dos años para que la principal iglesia del departamento tuviera un nuevo campanario, lo que quedó finalmente inaugurado el viernes.

"Cuando ya tuvimos el plano, primero nos pareció que era algo fantasioso. Pero, después, cuando vimos que lo podíamos hacer, se volvió fantástico", así definió Graciela López, vecina de Tunuyán y miembro del consejo de asuntos económicos de la parroquia, cómo fueron las primeras expectativas a partir de la decisión de concretar la idea del padre Federico Kahr, de volver a poner en funcionamiento a la campana del pueblo.

Es que, desde los años '70, cuando se clausuró la antigua iglesia y se construyó la nueva sin campanario, las campanas, que eran dos –una se extravió–, quedaron olvidadas en el patio de una escuela lindante. Allí, luego, se montó una estructura provisoria desde donde se hacía sonar a la que sobrevivió al abandono, que fue la más grande (de más de 100 años y de 200 kilos). "Pero ni se escuchaba porque estaba escondida en un patio interno", detalló Juan Carlos Blazquez, uno de los encargados de tocarla en ese entonces. Esa estructura se demolió ante la ampliación del colegio, hace 6 años, llevando a que nuevamente la campana quedara en desuso.

"Ahora dijimos: hagamos algo ya definitivo, no provisorio. Y fue todo logrado gracias al esfuerzo del pueblo, porque es una obra de ellos y también una cuestión religiosa y de fe. Y sola la gente se fue ofreciendo a donar voluntariamente", contó el párroco, acerca de la intención que surgió a principios de 2016, que fue convirtiéndose en realidad gracias a la colaboración de la comunidad.

En total, la obra tuvo un costo superior a los $200 mil, que se reunieron a través de eventos, como dos ventas de locros y una rifa, y a las donaciones particulares que los vecinos fueron acercando.

También, gracias a que hubo desde pequeños pero significativos aportes, como el de la recaudación de una feria de platos hecha por niños y jóvenes, hasta el trabajo ad honorem de muchos profesionales que intervinieron. "Si no, hubiera costado el doble", aseguraron.

"Tanta gente colaboró, se preocupó, que desde hace unos meses nos viene preguntando '¿y el campanario?'", agregó Gabriela Cabalín, también miembro del consejo económico, asegurando que la ansiedad y cooperación de la población superó sus expectativas. "Es que la campana es un llamado", justificó con convicción la feligresa López.

Kahr, por su parte, detalló: "La campana suena para convocar o marcar momentos importantes. El más habitual, para la misa de los fines de semana. Es como un signo que convoca a la unidad, expresa la unión en la oración, como la hora del ángelus. También puede desde acompañar el paso de un difunto hasta para anunciar la muerte o la elección del Papa".

Una imagen de la Virgen de chapa fundida en vino tinto
"Cuando me convocaron, era todo un desafío. Porque la campana es muy grande y muy pesada. Pero coincidimos en que tenía que ser usada. En lo personal, me atrajo sumar para un hito en el departamento, y la iglesia lo es", comentó la arquitecta Luján Álvarez, que colaboró junto con los ingenieros Ernesto Delgado y Daniel Alaniz.

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La profesional contó que el reto era lograr un diseño que se condiga con el templo, cuya estética es de vanguardia, por lo que no podía ser un campanario tradicional de torre el que plantearan. Por eso, idearon un escantillón de hormigón de 7 metros de alto, sobre una base de tres metros cuadrados, que se ornamentó con flores autóctonas. "Buscamos resaltar la campana, por eso se hizo una ventana, que estará iluminada de noche", detalló Álvarez, sumando como dato la importancia en su atractivo para convocar también a turistas que buscan rutas religiosas.

Además, decidieron sumar la imagen de la Virgen, que estuvo en manos del reconocido escultor Pablo Luis Antonio Battaglia, que la realizó de chapa fundida con vino procedente del Valle de Uco. "La idea fue que la imagen tuviera una impronta realista. Quedamos muy conformes. Está hecha a escala y también porque el óxido se hizo con vino tinto de la zona, que le dio el color, que es un marrón oscuro", dijo el artista, quien trabajó junto con su padre, Pablo Luis Battaglia.
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