Mendoza - Tunuyán Tunuyán
jueves 22 de marzo de 2018

"Queremos justicia por Bruno, que los responsables tengan una condena"

Se trata del pequeño Bruno Ríos que en diciembre de 2017 se ahogó en la pileta de una escuela de verano de Tunuyán, y 11 días después murió en el Hospital Notti.

"Queremos justicia por Bruno. Que los responsables tengan una condena, que se hagan cargo de lo que pasó y que no haya más Brunos", dijo Ramiro Ríos, papá del pequeño de 4 años que murió en diciembre pasado tras ahogarse en una pileta de una escuela de verano de Tunuyán.

Luego de tres meses de la tragedia que vivieron, la Justicia autorizó a que los padres del pequeño puedan constituirse como querellantes y de esta forma "ser parte activa del proceso, poder aportar datos y pruebas", explicó Ramiro a este portal.

El problema surgió debido a que de los seis imputados por homicidio culposo que tiene la causa, uno de ellos es menor, y según un artículo las familias acusadoras no pueden ser querellantes. Pero en este caso, al tratarse de un solo menor de edad imputado, la Justicia autorizó a los padres de Bruno para ser parte del proceso.

"Queremos que exista justicia no para nosotros, sino para Bruno que era un nene de 4 años que tenía muchas ganas de vivir", sostuvo el papá.

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"Si hay algo que está claro es que Bruno falleció en el centro de natación, escuela de verano, Swimming. Ahí se ahogó el 14 de diciembre y 11 días después murió en el Notti", recordó Ramiro y agregó: "No fue un accidente, sino una cadena de negligencias groseras que se cometieron y que un nene de 4 años quedó sumergido por 4 o 5 minutos debajo del agua y sufra una asfixia por inmersión. Ahora hay que establecer, con el proceso investigativo, los responsables, su cadena de mando y participación en ese centro natatorio".

Actualmente el natatorio privado de Tunuyán está abierto y funciona solo para natación, rehabilitación y gimnasio. "La escuela de verano no siguió después de lo que pasó con Bruno".

Ramiro Ríos indicó que es necesaria una legislación y reglamentación de las escuelas de verano: "No solo que exista una ley, sino que tengan inspecciones periódicas porque si no cualquiera que tenga una pileta puede tener una escuela de verano, y no es así. Se trabaja con la vida de niños en una escuela de verano, es muy importante tener todas las condiciones y medidas de seguridad actualizadas, regularizadas, inspeccionadas".

Donación de órganos: "Somos una familia donante"
"Cuando nos comunican que Bruno tenía muerte cerebral se activa un protocolo para determinar que no exista ya posibilidades que sobreviva, y nos empezaron a hablar de donar", recordó Ramiro.

Contó que, con su esposa Ariadna, habían hablado que si alguna vez le pasaba algo a alguno de los dos, el otro autorizaría a donar sus órganos, "pero nunca nos imaginamos que lo íbamos a hacer con nuestro hijo".

"Somos una familia donante, es nuestra manera de ver la vida. Creemos que donar es dar más vida a alguien que lo necesite. Bruno donó sus riñones que fueron a dos personas y que gracias a esos riñones les salvaron la vida a dos personas adultas, que no sabíamos que un nene de 4 años podía donar a adultos, y así sacarlos de diálisis. Además, se donaron las córneas a una señora de 46 años y una chica de 14 años, y quedaron en banco cuatro válvulas del corazón que todavía no fueron requeridas", detalló el papá del pequeño Bruno: "No pudo seguir donando órganos porque su pelea fue tan grande y tan ardua durante 11 días que su corazón y resto de órganos no quedaron en condiciones".

"Obramos de muy buena fe"
"Mi mujer se dedicó exclusivamente a buscar la mejor escuela y tomamos la decisión de llevarlo a este centro natatorio porque nos recalcaron que eran de excelencia, ya que hasta habían tenido medallistas y una de las premisas por las que mandábamos a Bruno no era solo por escuela de verano, sino para que aprendiera a nadar, ya que al club al que íbamos a él le gustaba mucho jugar con el agua", explicó Ramiro.

Contó: "Nos acercamos al lugar para conocerlo, para que nos mostraran, para que nos dieran las garantías, obviamente le estábamos dejando en sus manos la vida de nuestro hijo de 4 años. Nos explicaron y nos dijeron que tenían todos los elementos de seguridad, que ellos tenían mucha experiencia en el tema, cosa que evidentemente no era así por el final que tuvo Bruno".

Además, Ramiro dijo que tuvieron un día de prueba para ver cómo se adaptaba el pequeño en el lugar y en el agua. "Era un día de natación todo bajo nuestra vista, con profesor designado, en pileta, usó elementos de seguridad de flotación, pero evidentemente cuando empezó la escuela no fue así, hay testigos que lo corrobora. Nos prometieron algo que no fue, con un desenlace más que fatal porque perdimos a nuestro hijo".

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