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domingo 17 de enero de 2016

Polémica por la Identificación Geográfica Paraje Altamira

Empresas cuestionan la ampliación de 4.500ha a 9.300ha, con la inclusión de tierras de El Cepillo y Eugenio Bustos

Los nombres dan identidad y, muchas veces, remiten pertenencia. Sin embargo, para que un documento certifique que nos llamamos como tal se requiere de una información genética que lo ratifique. Esta metáfora representa de algún modo la discusión que por estos días ha suscitado la ampliación de la Identificación Geográfica (IG) Paraje Altamira, que dictamina la duplicación de las hectáreas que desde 2013 ya se incluían en esta categoría otorgada por el Instituto Nacional de Vitivinicultura.

La nueva delimitación aprobada por la anterior gestión, presidida en ese entonces por Guillermo García, despertó una polémica entre firmas con intereses distintos, principalmente entre los que quedaron afuera y aquellos que estaban en la originaria. En sus inicios, la IG contemplaba sólo 4.500 hectáreas y, ahora, serán 9.300 hectáreas incluyendo tierras de El Cepillo y Eugenio Bustos.

Delimitación cuestionada
Respaldada técnicamente por la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo, la delimitación que tuvo sustento hace tres años fue promovida por algunas bodegas sancarlinas, entre ellas Chandon, Zuccardi y Catena Zapata. Luego, atendiendo a un pedido impulsado por otras empresas, el INV creyó conveniente una ampliación, en la que intervinieron el INTA y la universidad.

José Manuel O. Fournier, cuya finca y bodega quedaran afuera de la nueva demarcación, argumentó que ellos habían motivado la revisión de la originaria IG ya que ésta se habría realizado en condiciones "sospechosas". "Las condiciones de clima son insignificantes si se atiende las estaciones de Contingencias Climáticas del Gobierno y se compara la estación Altamira con La Consulta o Vista Flores ya que no hay diferencias objetivas", remarcó sobre la intención de que Paraje Altamira alcance todavía 5 mil hectáreas más.

Ante la anunciada zonificación expresó: "es una decisión incongruente. Si se dice que se toman criterios objetivos de suelo para aprobar la ampliación, y me imagino que significa tener en cuenta la morfología del suelo, parece extraño que el corte coincida con una línea recta y no con la morfología del lugar".

Mientras que desde Agrícola Presidente, grupo especializado en la producción de nueces premium, Julián Groisman también hizo oír su voz ante su exclusión. "El documento de identidad, el título, dice Altamira, pero para la burocracia del organismo de control que ha sido presionada por algunas bodegas que, por razones exclusivamente económicas y de una marca, pretenden quedarse con la identidad en exclusividad, parece que no es así". La comuna también se hizo eco de la discusión y ordenó a través del Concejo (decreto 711/2015) la creación de la Zona Agrícola Altamira.

Características
"Altamira es un terruño único. Sus características son los 1.100msnm, la amplitud térmica, el agua pura de deshielo, las condiciones de sanidad natural, los suelos aluvionales con gran contenido de calcáreo y una gran tradición vitivinícola", detalló Juan Facundo Suárez, acerca de las condiciones del terroir en puja. Más allá de que la calidad de los vinos de Altamira está asegurada, la discusión gira en torno de las variaciones de clima y suelo.

Según el comunicado firmado por 50 viticultores, las principales diferencias técnicas radican en que La Consulta tendría suelos más arcillosos y profundos y El Cepillo un clima mucho más frío y con más heladas. Y que la parte alta de calle El Indio se caracterizaría por un clima más frío que Altamira, suelos más profundos y de origen coluvial y no aluvional.

"La ampliación solo va a generar una confusión tal que no vamos a poder comunicar consistentemente los atributos de cada zona", argumentaron quienes analizan apelar la decisión de García al frente del INV.
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