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domingo 14 de enero de 2018

Ningún mendocino ha pedido tratarse con aceite de cannabis

Este es el panorama a casi 3 meses de la reglamentación, reclamada por pacientes con epilepsia refractaria. El Estado debe proveer ese producto con fines medicinales, pero antes la persona debe ingresar a un protocolo

El 27 de octubre de 2017 salió publicado en el Boletín Oficial el decreto 2.237 que reglamenta la ley provincial 8962, sobre el uso del aceite de cannabis únicamente para tratamiento de la epilepsia refractaria.
Ese documento determina que el Estado, a través de su Unidad de Vigilancia Tutelada (UVT), registraría a los pacientes con esa dolencia y luego de pasar por un protocolo sanitario que determinara que era apto para consumir el producto y que este efectivamente lo ayudaría a combatir los síntomas de la enfermedad (puntualmente las convulsiones) se convertiría en importador del aceite. En forma paralela, se llevaría adelante un estudio multicéntrico para registrar los cambios en las personas tratadas con el producto, que por ahora no se fabrica legalmente en el país, porque al no haber sido legal no existen antecedentes oficiales de sus efectos en las personas que padecen este tipo de epilepsia.

Sin embargo, el subsecretario de Salud, Oscar Sagás, aseguró "hasta el momento no hemos recibido ni una sola solicitud de ingreso en la UVT. Esto no significa que no haya gente que lo consuma, sino que probablemente, aún lo consiguen en el circuito ilegal o bien, desconocen los pasos a seguir. Porque a todo paciente que se determine que lo necesita, si cumple los pasos determinados en el protocolo, el Estado será el encargado de entregarle el aceite en forma gratuita".

Pasos a seguir
El paciente debe acercarse a los hospitales de referencia: Notti, Central, Scaravelli (en el Valle de Uco), Schestakow (en el Sur) y los centros asistenciales de OSEP, si posee esa obra social. Allí, expresando su voluntad de ser tratado con el aceite de cannabis, será parte de un protocolo y estará monitoreado por la Unidad de Vigilancia Tutelada, cuya finalidad es registrar todos los cambios que puedan ocurrirle en cuanto a los síntomas de la epilepsia refractaria.

El punto es que, según explicó el subsecretario, la persona tiene que permanecer un mes sin consumir el producto (si es que ya lo estaba haciendo) porque debe estar limpio para poder ser monitoreado desde cero. El funcionario agregó que muchas de las personas que ya lo están tomando, pueden no querer pasar por este requisito, pero es indispensable para que exista evidencia científica de la acción del aceite sobre la sintomatología de la epilepsia refractaria, ya que esta es una de las disposiciones de la ley.

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