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domingo 21 de enero de 2018

Momia del Aconcagua: entre nuevas pistas y la restitución

Fue descubierta hace 33 años por cinco andinistas. Se trata del sacrificio de un niño inca de 7 años, realizado en 1500

El 8 de enero de 1985 los andinistas Gabriel Cabrera, Juan Carlos y Fernando Pierobon, Alberto y Franco Pizzolón realizaron una expedición sobre la ladera sur del Aconcagua para conmemorar el 50º aniversario del Club Andinista Mendoza. Camino a la cumbre del cerro Pirámide, hallaron, a 5.300 metros de altitud, uno de los más grandes tesoros arqueológicos antes visto sobre estas tierras.

Congelado y en perfecto estado de conservación, cubierto en un bloque de hielo que pesaba más de 30 kilos, descubrieron a un niño inca de 7 años que murió aparentemente sacrificado en una ceremonia religiosa en el año 1500. Se cree que falleció durante un rito vinculado a la alta jerarquía inca, posiblemente durante el paso del emperador Huayna Capac.

Tiempo después, más de 30 científicos, dirigidos por el profesor Juan Schobinger, en ese entonces director del Instituto de Arqueología y Etnología de la UNCuyo, analizaron los secretos que escondía la milenaria momia. Las diversas interpretaciones y los resultados obtenidos fueron volcados en un libro en 2001, que a su vez, se ha ido nutriendo con nuevos ensayos a medida que avanzan las investigaciones.

Actualmente, la momia del Aconcagua se encuentra en un freezer bajo la responsabilidad del Incihusa (Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales) del Conicet y cuenta con el apoyo del Ianigla cuyas instalaciones están dotadas de equipos electrógenos que aseguran suministro eléctrico permanente al receptáculo donde está albergada para minimizar cualquier contacto ambiental que pueda deteriorarla.

A 33 años de su hallazgo, el arqueólogo Roberto Bárcena, uno de los continuadores de la tarea que dejó Schobinger tras su muerte, cuenta que la momia incaica sigue despertando interés científico. "Luego de la primera etapa de estudios se han continuado algunos temas como el análisis del genoma del niño. Primero el genoma mitocondrial de ADN y ahora está siendo explorada la variación del cromosoma Y", explica.

"Se identificó a través del perfil genético un nuevo linaje que referiría a antepasados muy antiguos del área peruana, siendo consistentes las conclusiones con las evidencias arqueológicas. Estos estudios son multidisciplinarios e implican la labor académica y científica de especialistas de Argentina, España y Alemania, entre otros", detalló Bárcena.

Un pedido
Además de los científicos, quienes sienten un afecto especial por este hallazgo, son los pueblos indígenas que desde hace bastante impulsan su restitución, es decir regresarla a su lugar de origen. En 1997 el gobernador Arturo Lafalla a pedido de los andinistas, puesteros y arrieros prometió durante el acto por el centenario de la primera cumbre en el Aconcagua, que la momia volvería a la montaña.

Sin embargo, eso nunca sucedió. Según la mitología popular y la creencia indígena, desde que la momia fue quitada de su tumba, no ha vuelto a nevar como siempre y las precipitaciones son más escasas. Por eso, en la última Asamblea de Pueblos Originarios de Mendoza, realizada en julio de 2017, uno de los temas que se trataron fue iniciar el trámite de restitución.

"El guardián del Aconcagua estaba en un santuario y según la cosmovisión de los pueblos originarios consideramos que debe llegar y volver a su lugar, porque los antepasados lo pusieron ahí para ayudar al equilibrio del ambiente y de la naturaleza. Fue una ofrenda de los antiguos y por consiguiente eso se debe respetar", explicó Claudia Herrera, miembro de la organización indígena Martina Chapanay.

Avalados por la Ley Nacional 25.517 de restitución de cuerpos, sancionada en 2001 y reglamentada en 2010, las organizaciones indígenas presentaron en setiembre del año pasado una nota al director de Patrimonio de Mendoza para comenzar los trámites. "Los pasos formales se han iniciado para que el guardián vuelva a su morada a cuidarnos y se reestablezca el equilibrio del ambiente", dijo Gabriel Jofré, de la organización mapuche Malalweche.

"Los pueblos originarios nos permitimos persistir en nuestros mensajes de buscar el respetuoso equilibrio de la naturaleza, la Pacha Mama, la Pecna Tao, el Wall Mapu", agregó Jofré. "Lo que solicitamos es una primera reunión para armar un equipo de trabajo con los científicos e ir decidiendo cuáles son las acciones que corresponden respecto a la protección", detalló Herrera.

Sobre este pedido Roberto Bárcena prefirió no polemizar, aunque dijo que no apoya el traslado ya que teme que la momia se destruya. Además aseguró que el Estado debe resguardar el patrimonio cultural y natural. Mientras, Fidel Roig, director del Ianigla, indicó que es muy riesgoso volver a exponerla a la montaña y que sería necesario estudiar las condiciones del lugar para que los restos no se degraden y se pierdan.
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