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domingo 27 de mayo de 2018

Mendoza suma tecnología del FBI a las causas penales

El Registro Provincial de Huellas Genéticas recibirá en un par de meses un software de última generación. Con esto se podrán hacer cotejos de ADN de forma masiva e inmediata

En pos de seguir esclareciendo delitos y de marcar tendencia a nivel nacional, Mendoza aguarda que en los próximos meses llegue más tecnología de punta para su banco de ADN. En agosto próximo la Provincia contará con el sistema de comparación inmediata del FBI, que será incorporado para agilizar los procesos y darles celeridad a las investigaciones criminales.

Hace pocos días Mendoza fue noticia en todo el país gracias a que el Registro Provincial de Huellas Genéticas fue determinante para detener a dos personas acusadas de abusos sexuales y robos. Como ambos tenían antecedentes, sus ADN ya estaban cargados en el banco, y a través de rastros que dejaron en sus víctimas se los pudo identificar y arrestar.

Actualmente este método demanda un par de días para procesar la información. Una vez que se obtiene una evidencia es comparada con perfiles archivados y existe la posibilidad de que se dé algún impacto positivo, es decir que esos genes hallados estén en el sistema con su identidad correspondiente.

Si bien esta modalidad es novedosa y Mendoza se encuentra a la vanguardia, desde agosto todo se hará de manera más veloz. El Gobierno ya firmó los acuerdos protocolares y se incorporará el CODIS (Sistema de Índice Combinado de ADN en inglés), que es el software del FBI. Próximamente las comparaciones serán masivas y los resultados inmediatos. "Estamos hablando de un avance importante, se va a facilitar y agilizar mucho la tarea", aseguró Miguel Marino, director del Registro Provincial de Huellas.

Recolección
El 90% de los estados del mundo trabajan con este programa y el FBI lo entrega de forma gratuita. "Únicamente se necesita un equipamiento técnico que ya lo tenemos. El procesamiento de datos es igual al sistema AFIS de huellas dactilares, al instante", agregó Marino.

La extracción de ADN se realiza a las personas condenadas o imputadas por cualquier delito. Consiste en la toma de células de descamación de la mucosa bucal (saliva) con una paleta plástica especial, que contiene un papel de algodón en su extremo superior. Luego la información se carga al sistema, obteniendo un código de barra único que es vinculado a su vez al dato filiatorio. Estos datos se archivan y posteriormente puede haber resultados positivos en algún chequeo.

También están registrados los ADN de policías, penitenciarios e integrantes del Cuerpo Médico Forense, y se agregarán los de fiscales, sus ayudantes y agentes de seguridad privada. Todos ellos frecuentemente ingresan a la escena del delito y se busca tenerlos identificados por posible contaminación de información.

Mendoza tiene la base de datos más grande del país con unas 18.300 muestras. Las mismas se toman en toda la geografía provincial y en 48 horas se llegan a obtener cerca de 186 perfiles.

Esto se implementa desde fines del 2016 con la modificación y promulgación de la ley 8.916, que ordenó que el banco quede bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal, cuando antes dependía de la Suprema Corte de Justicia.

"Tuvimos un déficit de 10 años de contar con una ley y no aplicarla. Antes, las cámaras del crimen se negaban a la extracción, por problemas burocráticos. Llegar a tomar una muestra era un proceso largo y había que pedirle autorización a un juez de garantías. Ahora, por ley, cualquier persona imputada se tiene que someter a esto", señaló Marino.

"Venimos bregando desde hace mucho por esto, pero sin eco en la política. Este gobierno y el procurador Alejandro Gullé se pusieron a disposición y se adquirió lo necesario para aplicarlo, con una inversión cercana a los 20 millones de pesos. Es un mecanismo robotizado y se logra un grado de certeza casi absoluto. Mendoza es pionera en tener la ley y en aplicarla", completó el profesional, que es bioquímico y doctor en genética.

Los cotejos positivos que llevaron a detenciones
Desde 2017 el Banco de ADN viene encontrando resultados en su trabajo y siendo de gran utilidad en las investigaciones penales. Si bien son varios los casos en los que este tipo de comparaciones sirvieron para orientar el arresto del sospechoso de un delito, hay cuatro que trascendieron públicamente y en los cuales el chequeo fue determinante.

Uno de los más recientes es el del policía detenido por robos y abusos sexuales en Guaymallén. El uniformado habría vejado a varias mujeres, además de sacarles sus pertenencias. El ADN del acusado ya estaba en el banco porque tenía una denuncia de violencia de género. Del cuerpo de las víctimas se pudieron sacar evidencias que luego coincidieron con los genes del efectivo.

Hay dos causas más por robos y abusos en las cuales el proceder de los imputados fue similar al del policía. Uno de ellos está sospechado de entrar a la casa de señoras septuagenarias en zonas de la Cuarta Sección y en Guaymallén, para violarlas y robar. Como también tenía antecedentes, a través de los registros lograron identificarlo y atraparlo. El otro detenido fue el abusador de Godoy Cruz, que el año pasado por calles de Benegas se bajaba de su moto y asaltaba y abusaba de jóvenes.

También en 2017 se conoció el robo a un comercio de la Peatonal en la madrugada, en donde el ladrón dejó rastros. Se cortó la mano al romper un vidrio y su sangre quedó desparramada. Esto fue advertido para un posterior chequeo que lo incriminó.

"Se da mucho con los abusadores, porque normalmente dejan material biológico en las víctimas. La sangre también es otro fluido muy útil para detectar a alguien. Las huellas dactilares no siempre se procesan bien y en una escena se encuentran muchas", explicó Marino, quien sostuvo que estos procesos también pueden servir para esclarecer homicidios o en la búsqueda de una persona extraviada.
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