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sábado 02 de diciembre de 2017

Mendoza Capital multa a los que ensucian calles y veredas

La Municipalidad aplicó este año 34 multas por degradación visual a organismos, instituciones y particulares. El colegio Misericordia tendrá que pagar $4.600 por los enchastres que hicieron algunos de sus estudiantes

La Municipalidad de Mendoza aplicó este año, a través del Código de Convivencia Ciudadana, 34 multas a organismos, instituciones y particulares por degradación visual. Es decir: por acciones que violan "el derecho a disfrutar del paisaje urbano de la ciudad". El caso más reciente fue la falta que se le aplicó al colegio Misericordia (José Vicente Zapata 165, Ciudad), debido a que los estudiantes ensuciaron veredas y calles con papeles, festejando el fin del ciclo lectivo 2017.

La sanción consiste en el pago de 2.000 unidades tributarias, equivalentes a $4.600, y una vez informada a la institución se le dan 5 días hábiles para que definan si paga o propone saldar esa deuda con trabajo comunitario.

El Código de Convivencia de la Ciudad data de 2014 y se comenzó a implementar en 2016. Consiste en darles un marco regulatorio a las acciones relacionadas con la preservación del espacio público. Así, además de contener un artículo referido a la degradación visual, abarca otro tema como los destrozos que pueden realizarse pintando todo tipo de grafitis, manchas, garabatos e inscripciones con cualquier material sobre elementos del espacio público.

Un caso de este tipo fue sancionado en febrero. Fue al colegio María Auxiliadora, porque alumnas de ese establecimiento hicieron pintadas en la plaza Chile, de Ciudad. "En este caso las autoridades decidieron que los mismos chicos se encargaran de limpiar y poner en condiciones ese espacio verde, aplicando una acción comunitaria", comentó Raúl Levrino, secretario de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad.

El objetivo

El funcionario expresó que el espíritu del código no es "recaudar dinero, sino preservar el espacio público para todos. Hay derechos y responsabilidades que deben cumplirse y nosotros tratamos de que esto sea así".

Explicó que cuando suceden estos casos, lo primero que se hace es poner en conocimiento a la institución e incluso si son particulares de que han sido sancionados y luego se les da 5 días hábiles para que respondan, ya sea pagando la multa o proponiendo una acción reparadora, como en el caso del colegio María Auxiliadora. "Eso lo define la institución. Lo que queremos es concientizar a la gente que debe cuidar el lugar donde vive, donde transita. Eso es lo que intentamos inculcar y para eso se creo un código específico", comentó Levrino.

Aclaró que la Municipalidad invierte en recursos humanos y en tiempo cada vez que estos espacios son vulnerados, "y es un gasto que tenemos y que de alguna manera hay que repararlo".

Otros casos

A los partidos políticos también se los ha sancionado por poner pasacalles y pancartas. "Cuando hay elecciones hay un acuerdo con los partidos. Se autoriza y se establece que en determinado tiempo se limpie lo que han utilizado, pero siempre con autorización. Pero hay casos en que no cuentan con una habilitación y otros en tiempos no electorales y por eso se los sanciona", dijo Levrino.

El Partido Obrero,el Frente de Izquierda y de los Trabajadores y el Partido Intransigente fueron sancionados por este motivo con $4.600 de multa cada uno.

También por cortes de calles, cuando se impide el paso, ya sea por una manifestación o protesta, se aplica una multa que va desde $18.000 a $40.000.

"En estas situaciones se actúa con la policía. Las manifestaciones pueden hacerse pero por la vereda, para no perjudicar el normal tránsito de los coches o colectivos que circulan por las calles. Es una cuestión de convivencia urbana que hay que inculcar", dijo.

El Código de Convivencia de la Ciudad tiene como objetivo preservar el espacio público como lugar de convivencia y civismo y también "respetar la dignidad y los derechos de los demás y sobre todo hacer reflexionar sobre las conductas reprochables que afectan a la comunidad".

Degradación visual

La regulación contenida en este capítulo se fundamenta en el derecho a disfrutar del paisaje urbano de la ciudad, que es indisociable del correlativo deber de mantenerlo en condiciones de limpieza, pulcritud y decoro.

Sin perjuicio de otras infracciones, los grafitis, las pintadas y otras conductas de ensuciar y afear el patrimonio público no sólo devalúan y deterioran sino que principalmente provocan una degradación visual del entorno, que afecta a la calidad de vida de los vecinos y visitantes.

Normas de conducta

Está prohibido realizar todo tipo de pintada, mancha, garabato, escrito, inscripción o grafismo, con cualquier materia o bien rayando la superficie, sobre elemento del espacio público, así como en el interior o el exterior de equipamientos o elementos de un servicio público.
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