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miércoles 15 de noviembre de 2017

Le pagan por dar la vuelta al mundo y contarlo en su blog

SirChandler, porteño de Caballito, vive de lo que escribe en su sitio de internet, que es visitado por 200 mil personas al mes. Mañana llega a Mendoza


Paola Piquer
Enviado Especial a Panamá


En 20 años de trabajo dio la vuelta al mundo 38 veces, estuvo en todos los continentes y recorrió 40 países. Casi el 90% de ese itinerario no lo pagó de su bolsillo. Lo hizo por invitación de empresas aéreas y cadenas de hoteles. Así se gana la vida Santiago Torré Walsh, conocido en todo el país como SirChandler, un influencer que cuenta con 16 mil seguidores en Instagram, 47 mil en Twitter y cuyo blog www.sirchandler.com.ar es visitado por 200 mil turistas al mes.

A este argentino de 43 años, casado y padre de 2 nenas de 10 y 5 años que vive en Caballito, Google le paga religiosamente un cheque al mes por la publicidad instantánea que sube a su sitio, que tanto interés despierta entre los viajeros. Además, lo auspician un banco y una agencia de viajes.

El resto consiste en viajar 3 veces al mes, dándose el lujo de rechazar, a esta altura de su carrera, conocer determinados destinos por falta de tiempo.

SirChandler es como la estrella entre los periodistas que hemos viajado a Panamá invitados por Copa Airlines para la inauguración del vuelo directo a Mendoza que, por primera vez, tocará pista mañana a primerísima hora: las 0.20. En un alto de su trabajo charló con Diario UNO para contar su particular visión sobre el mundo del negocio en internet, los medios de comunicación tradicional y la industria del turismo?

–¿Cuándo para hacer un trámite te preguntan de qué trabajás, qué contestás?
–Digo que soy generador de contenido ( y larga la carcajada).

–¿Te lo aceptan?
–Cuesta creer que trabajo de viajar y contar lo que veo. Pero ojo. Yo he creado una comunidad. Mantenerla no es fácil. Hay que estar conectado 100%. Ahora mismo se me rompió la computadora y es como si anduviera desnudo. Arranqué hace 20 años creando una página sobre cine (cinesargentinos, 400 mil visitas al mes) cuando era una rareza. A la vez era gerente de una cadena de cines. Llegaba a la oficina y era el salame al que le preguntaban si me cortaba el pelo por la web. Mi mamá se enojaba porque me quedaba hasta la una de la mañana con el ICQ. Ahora ella chatea mientras yo duermo. Así cambiaron los tiempos.

–¿Por qué tiene éxito tu blog de viajes, además de que has creado una comunidad?
–A diferencia de los medios tradicionales, yo no busco la primicia o la noticia. Tampoco la "instantaneidad" del que sube una foto a las redes tomando mate en una playa y explota. Eso a las 24 horas desaparece.

–Así son los influencers, vos sos uno...
–Seguro influyo, pero odio la palabra porque está muy contaminada. La volatilidad no me va, no vale. Yo llevo años y pretendo seguir en el rubro muchos más. Para eso hace falta descripción de los lugares, de los hoteles. Lo que decía de generar contenido. La instantánea patrocinada no sirve. En mis viajes busco mostrar cómo suceden las cosas. No opino si me gustó o no. No mato a nadie, pero tampoco digo que viajé en la mejor aerolínea del mundo, aunque lo sienta. Mi objetivo es contar desde el desayuno en un hotel –hay viajeros que eligen un destino por la medialuna– hasta si se el amanecer se ve o no a las 6 de la mañana desde la habitación. Lo único que recomiendo es viajar. No importa dónde ni cómo. Ahí sí, bajo línea (ríe).

–Tu soporte es un blog. ¿No habían muerto los blogs?
–Para nada. Es como creer que porque usás teléfono ya no ves televisión. Las redes, que parecían que iban a desplazar a los blogs, son efímeras. Las uso para promover lo que llevo al blog, que es permanente. Si en 2 años un mendocino quiere leer cómo es el vuelo directo a Panamá podrá hacerlo. El tuit que colgué hoy, no.

–¿Cómo te llevas con los medios tradicionales y los periodistas?
–Con los periodistas, perfecto. A los medios los veo desesperados por el clic en Facebook sin cuidar la noticia o al lector. Yo hago un culto de la coherencia.

–A pesar de un ritmo de viajes tan vertiginoso, sos padre de familia...
–Tengo 2 hijas con las que también hago viajes. Vamos a Jujuy o a Disney. Les encanta. Igual en esos momentos sigo trabajando, modo "viajes en familia". Después me tomo 2 viajes al año con mi esposa, solos. Ellas están acostumbradas. Cuesta, pero lo han entendido.

–¿Conocés Mendoza, te siguen en la provincia?
–¡Claro! La Ciudad tiene algo distintivo: las mejores cadenas de hoteles, que para los extranjeros que no se guían por internet es fantástico. Después, claro, el gancho son las bodegas. Curiosamente no tomo alcohol. Pero me encanta visitarlas y entonces también puedo mostrar desde otro lugar. Tengo muchos dueños de bodegas que cada vez que voy me invitan, aunque les rechazo el vino. Lo otro que destaco son las acciones que están realizando las autoridades del Gobierno.

–La industria turística no para de crecer...
–Es buenísimo. Hace 20 años ir a Europa era de ricos o de locos. Hoy el sueño de viajar se socializó y nos atraviesa a todos.
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