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martes 06 de febrero de 2018

La ranita del Pehuenche ya perdió 40% de su población

En las últimas dos semanas se registró la muerte de 70 ejemplares que intentaron cruzar la Ruta Nacional 145. Es una especie única en el mundo que habita en Malargüe y Chile.

La ranita del Pehuenche registró la pérdida de 70 ejemplares en solo dos semanas y está en serio peligro de extinguirse. Se trata de una especie única en el mundo, que habita en Malargüe y Chile.
Cuenta con una población que en 2007 no superaba los 500 individuos adultos. A diferencia de otros anfibios, que sólo demoran semanas en crecer, esta rana tarda cinco años en desarrollarse.

Según la Asociación para la Conservación de la Diversidad Biológica Argentina (BIOTA), que estudia y lleva acciones para su protección desde hace más de 10 años, desde que comenzaron los trabajos de la ruta del paso Pehuenche, la población de la rana disminuyó drásticamente 40%. El impacto ambiental que generó y actualmente provoca esta obra puede llevar a que la especie desaparezca en poco tiempo.

"En las especies endémicas que habitan en lugares específicos, que se elimine este porcentaje tan alto de población es un gran costo para la especie y muy grave. Si bien quedan ejemplares del lado chileno y no tienen las mismas amenazas, la variabilidad genética de esas poblaciones es muy baja y cuando esto pasa, las especies tienen más probabilidades de extinguirse", dijo Valeria Corbalán, de BIOTA.

La científica detalló que a las profundas modificaciones que sufrió el hábitat de la rana se agregan otros factores que atentan contra su supervivencia, como el pisoteo del ganado y sus heces dentro de los arroyos, el cambio climático, los residuos que se acumulan en los cauces luego de los encuentros binacionales, la introducción de peces exóticos como las truchas y la aparición de un hongo que ataca a los anfibios.

"El sábado 27 de enero participamos en el encuentro argentino-chileno entregando bolsas de residuos y folletos, y al recorrer la zona encontramos cincuenta ranitas muertas. Habían caído a un costado del cordón de la Ruta Nacional 145 y en cámaras percoladoras diseñadas para recibir la sal con la que se deshiela en invierno la ruta", contó Corbalán.

"Otras seis ranitas que habían caído aún se encontraban con vida y pudieron ser rescatadas y liberadas. El miércoles siguiente volvimos al lugar y encontramos tres ranitas más muertas. Este último fin de semana, que fuimos a hacer la remediación, colocando rampas y rellenando las cámaras, aparecieron diecisiete más. Todos los ejemplares fueron entregados a Guardaparques", explicó la ambientalista.

Para el grupo de biólogos y conservacionistas, es una trampa mortal el diseño pensado por los ingenieros para evitar que los arroyos donde vive la rana se vieran alterados por los contaminantes del tráfico vehicular y futuro el uso de sal en la ruta, que se utiliza precisamente para mantener la calzada libre de hielo durante la época invernal.

Por eso solicitan a las autoridades provinciales y a la Dirección de Vialidad Nacional que se comprometan firmemente a tapar las cámaras percoladoras colocando una malla. De este modo se evitaría la caída de los anfibios cada vez que intentan cruzar la ruta. Otra de las acciones que proponen es reducir la altura del terraplén para que las ranas no puedan acceder a la ruta.

"El 15 de diciembre pasado en una reunión con Vialidad nacional y el Ministerio de Ambiente de la Nación se acordó tomar estas dos medidas y a mediano plazo se comprometieron a restaurar el cauce de los arroyos, reacomodar las rocas bajo las alcantarillas y a construir túneles bajo la ruta", expresaron de BIOTA.

Acciones de mitigación
Adrián Gorrindo, jefe del Departamento de Fauna, explicó que los científicos y ambientalistas fueron quienes en un primer momento recomendaron hacer el cordón al costado de la ruta para mitigar el efecto de la sal. "Al parecer el cordón se convirtió en una barrera que la rana no puede atravesar y por eso ahora las medidas son bajarlo y taparlo", especificó.

El técnico del Gobierno describió que el fin de semana, alertados por la muerte de las ranas, trabajaron con Guardapaques de la Caverna de las Brujas y BIOTA. "Se hicieron rampas de cemento al costado del cordón y taparon las percoladoras. Ayer se quedó personal a monitorear de noche y conocer el movimiento de las ranas para saber si sirvieron las rampas", dijo.

"Estas son medidas de mitigación que vamos haciendo hasta tanto Vialidad nacional se pueda poner a trabajar con el grueso de la obra que incluye la recuperación de los cauces naturales, hacer pasafaunas para todos los animales de la zona y no solo la ranita. Hay que romper la ruta y hacer un sifón interno para que no tengan que subirse a la ruta", agregó.

Hoy por la mañana está prevista una reunión del personal de Ambiente de Vialidad nacional con la Dirección de Recursos Naturales, que es el ente controlador y fiscalizador, para seguir evaluando acciones y poner en marcha las obras que se comprometieron a ejecutar para disminuir el impacto que el desarrollo de las obras viales generó.

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