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martes 16 de enero de 2018

La pulseada por la Corte: dos votos que sellan su suerte

El Gobierno necesita que solo dos diputados de la oposición falten a una sesión para conseguir la ley que amplia el tribunal.

Hacer realidad la polémica ampliación de la Suprema Corte de Mendoza de 7 a 9 integrantes, como promueve en un proyecto de ley el gobernador Alfredo Cornejo, es solo cuestión de tiempo. Es casi un hecho que difícilmente se pueda frenar. Bastará que solo dos diputados de la oposición falten a una sesión y entonces, el Gobierno tendrá los números a su favor en la Cámara Baja para tratar la reforma y aprobarla, aun sin el apoyo de sus aliados del Partido Demócrata y del Frente Renovador.

Ese es el escenario que se viene, en febrero cuando se retome la actividad legislativa y el mandatario mendocino vuelva a la carga insistiendo en ampliar la Corte local. Lo saben en el Barrio Cívico y lo sabe la oposición.

Por eso, consultada por Diario UNO la senadora provincial peronista, Patricia Fadel, no tuvo problema en expresarlo abiertamente.

De hecho, dejó bien claro que el justicialismo está alerta con el tema: "Estamos totalmente en contra de este proyecto que persigue por único fin: obtener la suma del poder público, que es lo que quiere el gobernador Cornejo".

Y advirtió de: "Por eso, para defender nuestra postura, no puede ausentarse ni un solo diputado de la oposición y de los aliados del Gobierno que están en contra, a las sesiones de la Cámara. No pueden faltar ningún día del año por los próximos dos años. Ese es el panorama".

Fadel sentenció: "Si faltan dos o tres, ellos tendrán la mayoría simple o la conseguirán por desempate y harán ley la ampliación de la Corte".

Números finitos
La Cámara de Diputados tiene hoy 48 legisladores. La mayoría habitual, la ostenta el oficialismo con 22 radicales, uno del PRO, uno del PD y uno del Frente Renovador sumando en total 25 votos (uno más que la mayoría simple) contra los 23 que quedan en la oposición, conformados por 19 peronistas y 4 del FIT.

En el proyecto para agrandar la Corte que llegó aprobado del Senado en diciembre, al Gobierno no le alcanzaron los números, porque sus propios aliados no lo acompañaron.

Marcos Niven, del PD, y Guillermo Pereyra, del Frente Renovador, anticiparon que votarían en contra. Así se daba vuelta la torta: el oficialismo perdía dos votos y quedaba con 23, y la oposición ganaba dos y rechazaba la iniciativa con 25 votos.

Cornejo, rápido de reflejos, no jugó la ficha y mandó el proyecto a comisiones para preservarlo y esperar la oportunidad.

Estos números imperan sobre el total de los miembros de la Cámara presentes.

¿Qué pasaría si algunos se ausentaran? Ahí viene la advertencia peronista. En caso de que dos diputados de la oposición falten a una sesión para tratar el tema de la Corte, el número de 25 con todos presentes, caería a 23 votos. El oficialismo mantendría, en tanto, sus 23 votos fieles. Si hay empate, desempata el presidente de la Cámara de Diputados, que es el radical Néstor Parés, con lo cual el Gobierno tendría el voto ganador asegurado.

De la sospecha a lo cotidiano
Aunque mucho se ha especulado con que Cornejo tiente a los intendentes peronistas en alguna negociación para que le den la aprobación del proyecto de la Corte, para lo cual los caciques tendrían que bajarles la orden a los nueve diputados del PJ que les responden, lo cierto es que tranquilamente el Poder Ejecutivo se podría sentar a esperar que eso suceda naturalmente, aunque esa no es su postura. Al contrario, el Gobierno quiere volver a hablar.

De no hacerlo, no haría falta, ni negociar ni especular en oscuras maniobras. Simplemente, nadie se imagina que en los próximos dos años haya asistencia perfecta de los legisladores a las sesiones de Diputados.

Basta que por una cosa u otra, circunstancias de la vida diaria, dos opositores falten y el Gobierno, si está afilado y atento, active la votación y consiga aprobar la ley.

Esa es la razón por la que Fadel puso de sobre aviso sobre la delicada situación con el proyecto que considera "de gravedad institucional".

La senadora y referente del PJ insistió: "El gobernador quiere tener todo el poder y además, este golpe con sus aliados fue muy duro. No le gusta perder ni a las bolitas, por eso va a volver con el proyecto.

Crítica, recalcó: "Agrandar la Corte no va a servir porque van a estar igual dentro de un tiempo con las causas. Lo que hay que hacer es crear tribunales inferiores y que la Corte sea un tribunal de excepción y no un juzgado, que es como funciona hoy, atendiendo múltiples reclamos"

"Nos devuelven ladrillos"
La gran incógnita es si los intendentes peronistas estarían dispuestos a darle a Cornejo lo que quiere.
El cacique de San Martín, Jorge Omar Giménez, dio una pista: "El partido ya tomó en noviembre una postura en contra del proyecto que nosotros respetamos y avalamos".

Y disparó: "Pero, además, más que dar estamos esperando..., esperando recibir, porque hasta ahora hemos acompañado al Gobierno en sus necesidades y la devolución no es igual. No ladevuelven cuadrada, ladrillos nos devuelven. Así no se puede. No hay diálogo. Tienen que saber que la provincia de Mendoza no se puede gobernar en soledad".
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